Eficacia limitada de ley sobre armas de fuego

Monumento en memoria de las víctimas de la tragedia de Zug. Keystone

Al aprobar los acuerdos de Schengen, Suiza adoptó la legislación europea sobre las armas. Pero ninguna ley puede evitar las masacres.

Este contenido fue publicado el 27 septiembre 2006 - 15:52

Los recientes y trágicos acontecimientos en Bélgica, y el baño de sangre de Zug, hace cinco años, confirman lo anterior.

Por la mañana del 11 mayo del 2006, un joven estudiante de Amberes compra un fusil de caza y municiones. Inicia luego una terrible cacería humana y abre fuego sobre personas extranjeras.

Su primera víctima es una mujer de origen turco a la que hiere gravemente, luego mata a sangre fría a una joven niñera negra así como al bebé de apenas dos años a su cuidado.

El asesino había adquirido su arma legalmente, en una tienda especializada.

Sin embargo, las directivas europeas de 1991 en la materia, precisan que el "control, comercio y posesión de armas de fuego" debe ser autorizado por las autoridades. En cuanto a las armas de caza o de deporte, sólo deben ser declaradas en el momento de su adquisición.

Baño de sangre en el Parlamento

Suiza también vivió un drama. El 27 de septiembre del 2001, una persona desquiciada irrumpió en la sala del Parlamento cantonal de Zoug, con una arma en la mano. El hombre acribilló a 15 personas, incluidos tres miembros del Ejecutivo cantonal y 11 diputados del Gran Consejo (Legislativo local).

El autor de la matanza actuó solo y se suicidó poco después de su gesto demencial. Para ello, se sirvió de su propio fusil militar. El atentado de Zug, el más mortífero cometido hasta ahora en Suiza, consternó a toda la población.

Esta tragedia reanimó el debate sobre las armas militares conservadas a domicilio y sobre la necesidad de reforzar las medidas de seguridad alrededor de los Parlamentos cantonales.

Reacciones similares se produjeron tras el homicidio de la antigua esquiadora Corinne Rey-Bellet, abatida por su esposo. El hombre empleó su pistola del ejército.

El marco legal de Schengen

Las directivas promulgadas por la Unión Europea (UE) en materia de tenencia de armas son, ante todo, leyes marco. Ciertos países de la UE, a ejemplo de Gran Bretaña, dieron un paso adelante y adoptaron bases legales mucho más restrictivas.

Esta reglamentación de la UE forma parte del arsenal jurídico que emana de los acuerdos de Schengen. Es por ello que Suiza debe adoptarlo desde su entrada a ese espacio.

Al votar el 5 de junio del 2005 en favor de los acuerdos de Schengen, los ciudadanos suizos también aprobaron la legislación europea en materia de tenencia de armas.

Corresponde ahora al Gobierno suizo, es decir, al Consejo Federal, precisar este marco legal con la promulgación de los ordenamientos pertinentes.

Ninguna revolución

Empero, no se trata de una revolución. El derecho de Schengen sólo es ligeramente más restrictivo que el texto legal helvético. En adelante, todo poseedor de un arma de fuego requiere una autorización previa.

"Se trata de un claro mejoramiento del marco legal", afirma Jürg Bühler, vicedirector del Servicio de Análisis y Prevención del Ministerio suizo de Justicia y Policía.

"El comercio de armas de fuego entre particulares -que se efectúa a veces de manera rápida y discreta en un área de descanso de alguna autopista- se vuelve ilegal", añade el experto.

Los fusiles de deporte y de caza se mantendrán, sin embargo, disponibles a la venta sin necesidad de autorización. Aunque tales armas estén lejos de ser inofensivas, bastará a sus propietarios y tenedores anunciarlas a las autoridades.

Raramente utilizados

"Un arma que permite matar a un jabalí puede también matar a un hombre", subraya Jürg Bühler. "Pero las estadísticas revelan que los fusiles y otros instrumentos de caza son utilizados muy raramente para cometer crímenes".

"Es la razón por la cual el Legislativo suizo decidió hacer una distinción y establecer un marco legal mínimo".

Animados por motivos de orden político, el Consejo Federal y el Parlamento prefirieron no irritar a las poderosas camarillas de los cazadores y asociaciones de tiro.

Extremistas de derecha

En Bélgica, los poseedores de armas de fuego son numerosos y están bien organizados. Pero, al día siguiente de la tragedia de Amberes, eso no impidió que el Parlamento adoptara rápidamente un nuevo texto legal que prohibía en lo sucesivo la venta libre de fusiles de caza.

La operación pretende también establecer un registro de unos dos millones de armas en circulación en ese país.

La necesidad de tal inventario fue claramente demostrada hace justo dos semanas: las autoridades descubrieron una célula militar de extremistas de derecha que encabezaba una red de tráfico de armas y contaba con un enorme arsenal privado.

swissinfo, Simon Thönen, Bruselas
(Traducción, Marcela Águila Rubín)

Datos clave

A escala mundial, el volumen anual de negocios de la producción de armas de fuego es de cerca de 7.400 millones de dólares.

98 países disponen de la capacidad de producir municiones y armas de pequeño calibre.

Los fabricantes más grandes son Estados Unidos, Rusia y China.

Una treintena de empresas manufactureras produce armas de fuego en Suiza.

En materia de municiones, Suiza figura entre los primeros sitios de los países europeos.

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Arsenales privados

Se carece de cifras sobre el número de armas en posesión de particulares en el seno de la UE. Según el grupo de investigadores 'smalls arms survey' (vigilancia de armas cortas), instalado en Ginebra, cerca de 67 millones de armas de fuego estarían en circulación en los primeros 15 países de la Unión Europea (UE).

Con 39 armas por cada 100 habitantes, Finlandia ocupa el primer sitio de los países más armados. Es seguida por Francia y Alemania (30 unidades). Los holandeses poseen sólo dos armas por cada centenar de habitantes.

En Suiza se cuentan 16 armas por cada 100 personas. Pero, si se tienen en cuenta los fusiles y otras pistolas militares conservadas a domicilio (cerca de 2 millones de piezas), Suiza sería uno de los países más armados.

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