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El cambio climático amenaza al planeta

En constante aumento las emisiones con efecto invernadero. Keystone

El calentamiento acelerado del planeta anticipa un "escenario de horror" para finales de siglo, advierten especialistas.

Este contenido fue publicado el 12 septiembre 2007 - 20:31

Están en riesgo la biodiversidad y la producción de cereales, lo que amenaza la seguridad alimenticia de importantes sectores de la población mundial.

Como cada año, la Asociación Latinoamérica-Suiza (ALAS) convoca a una serie de conferencias-debates en el 'Käfigturm', foro político de la Confederación, en la capital helvética. En esta ocasión el ciclo se realiza bajo el título global 'Ecología y Desarrollo Sostenible'.

Las concentraciones globales de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso en la atmósfera han aumentado considerablemente desde 1750, a partir de la denominada Revolución Industrial.

Las causas del crecimiento de estas emisiones son claras: el aumento de la combustión de la energía fósil, la intensificación de la agricultura y de las actividades industriales así como un acelerado proceso de deforestación, que golpea particularmente algunas regiones latinoamericanas como la Amazonia.

Pérdida forestal

El 75% de las emisiones en Brasil proviene de la deforestación. Desde 1945, Paraguay ha visto reducir la mitad de sus bosques.

Dicha tendencia refuerza el efecto invernadero que se manifiesta en un calentamiento acelerado del planeta. Desde 1850, la temperatura media mundial aumentó en 0.76° y el nivel de los mares, aumentó 1.8 milímetros por año, desde 1961.

Las anteriores son algunas de las constataciones presentadas en la conferencia de este martes (11.09) por el doctor José Romero, colaborador científico del Ministerio del Medio Ambiente. Conocido en el plano internacional como 'Señor Clima' de Suiza.

Según Romero, de los datos mencionados se desprende una "proyección de horror" para el futuro.

Un escenario semejante prevé un reemplazo gradual de los bosques tropicales por la sabana, especialmente en el este de la Amazonia, para el año 2050. La vegetación semi-árida irá dejando lugar a la de suelos áridos. En tanto, aumentará la salinidad de las áreas actualmente secas.

Todo esto conducirá a una pérdida significativa de la biodiversidad; a la extinción de numerosas especies de las áreas tropicales así como a la disminución de la producción de cereales que va a amenazar la seguridad alimenticia de las naciones.

Suiza y el cambio climático

A través de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE), y de la Secretaría de la Economía (SECO), la cooperación suiza "tiene proyectos relevantes en cuanto a sostener los esfuerzos de reducción de las emisiones", señala José Romero a swissinfo.

Subraya la importancia del Programa medioambiental global impulsado por COSUDE, así como el apoyo a varios estudios sobre vulnerabilidad y cambio climático, y destaca "la tradición y buena reputación de la cooperación helvética de tener en cuenta las prioridades nacionales de los países donde está presente".

En cuanto a cifras, aduce, siempre se podría hacer más. "Sin embargo, pienso que lo que se apoya en este terreno no se está haciendo mal", concluye Romero.

Su punto de vista es sólo parcialmente compartido por Michael Schlup, geógrafo y economista suizo, director de 'The Gold Standard', una red de 46 ONG de todo el mundo que otorga un sello de calidad a proyectos ambientales. El sello 'The Gold Standard' es, para el clima, lo que Max Havelaar representa en el comercio internacional justo.

"En el plano de los proyectos climáticos, Suiza tiene una visión neutra. Los países de la Unión Europea en esta área están más avanzados y tienen proyectos más ambiciosos", puntualiza.

Mayor compromiso del Norte

Ante la tendencia preocupante del clima mundial, y si de iniciativas concretas se trata, Schlup insiste en la importancia de avanzar realmente en la aplicación del Protocolo de Kyoto, aprobado en febrero del 2005.

Esto significa "reducir todavía más las emisiones, especialmente en los países del Norte". En el plano de los proyectos y créditos contemplados en dicho protocolo, "es fundamental insistir en el concepto de desarrollo durable hoy por hoy poco presente", subraya.

Schlup sintetiza los grandes desafíos para el futuro: "que el calentamiento en las próximas décadas no supere los dos grados; insistir en la necesidad de utilizar energías renovables; y no olvidar que la defensa del clima no sólo es una responsabilidad política del poder sino también de cada individuo y de la sociedad civil en su conjunto".

swissinfo, Sergio Ferrari

Contexto

El Protocolo de Kyoto sobre el cambio climático es un instrumento internacional que tiene por objeto reducir las emisiones de seis gases que provocan el calentamiento global.

Entró en vigor en febrero del 2005. El objetivo es reducir tales emisiones en un 5% entre 2008 y 2012, en comparación con las emisiones registradas hasta 1990.

Se incluye en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), firmada en 1992 en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro, Brasil.

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Datos clave

Según cifras de la ONU, se prevé que la temperatura media de la superficie del planeta aumente entre 1.4 y 5.8° C de aquí a 2100.

Muchas de las organizaciones ambientalistas luchan en pro de medidas que impidan que este aumento supere los 2° C en igual período.

En la actualidad, cada habitante chino es responsable de una tonelada de emisión por año. Cada suizo, de 6 toneladas y cada norteamericano, de 24 toneladas.

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