Más dinero suizo para Gaza: ¿pero por qué llega todavía tan poca ayuda a la franja?
Suiza aumenta su aportación financiera a la ayuda humanitaria en Gaza. Pero, al mismo tiempo, llega todavía demasiado poco material al lugar de destino, según la ONU. ¿A qué se debe? Hemos preguntado a las organizaciones internacionales.
A finales de noviembre, el Consejo Federal (Gobierno) anuncióEnlace externo que suministraría a la Franja de Gaza ayudas humanitarias adicionales por un valor de 17,5 millones de francos. Los fondos se distribuyen a diferentes organizaciones onusinas, entre otras a la oficina OCAH, a la agencia de ayuda a la infancia Unicef, al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), así como a organizaciones no gubernamentales como Save the Children.
La situación de emergencia en la franja sigue activa, justifica el Consejo Federal su decisión en el comunicado. «Las restricciones persisten y siguen limitando el acceso de la población a los bienes básicos».
Y eso a pesar de que la guerra en Gaza ya ha terminado oficialmente hace más de dos meses, cuando, el pasado 12 de octubre, Israel y Hamás dieron su visto bueno al pacto de armisticio elaborado por Estados Unidos.
El acuerdo también aborda el tema del suministro de los materiales de ayuda. «A la Franja de Gaza se enviará ayuda de forma inmediata», detalla el artículo 7Enlace externo del acuerdo. Ese suministro deberá efectuarse «sin la intromisión» de las partes en conflicto. Israel se compromete a dejar entrar en la franja 600 camiones al díaEnlace externo, tantos como Gaza recibió durante la última tregua de enero de 2025.
La situación de la población gazatí sigue siendo desesperada. Después de dos años de guerra, Israel no sólo ha destruido amplias partes de la franja, también ha impedido, de manera sistemáticaEnlace externo, que alimentos suficientes lleguen a la población local.
El bloqueo del suministro de ayudas –sólo entre marzo y mayo de 2025, no llegó ninguna ayuda materialEnlace externo a la Franja de Gaza porque Israel prohibió cualquier entrada– causó una hambrunaEnlace externo en Gaza, según la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC, por sus siglas en inglés).
El pasado septiembre, la Comisión de la ONU reprochó a Israel que estaba cometiendo un genocidio en Gaza. El informe se suma a las críticas crecientes por parte de organizaciones para la defensa de los derechos humanosEnlace externo y grupos de expertos en genocidioEnlace externo. Uno de los criterios invocados por la Comisión como prueba es el uso calculado del hambre como arma contra la población. Israel rechaza las acusaciones, calificándolas de propaganda de Hamás.
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Balance humanitario de dos años de la guerra de Israel en Gaza
Desde el inicio del alto el fuego está llegando más material de ayuda a la franja. Pero, según un comunicado de la IPCEnlace externo, la situación humanitaria sigue siendo desesperada, a pesar de que Gaza haya superado el umbral de la hambruna.
No obstante, el nivel de ayudas suministradas sigue situándose, hasta el día de hoy, muy por debajo de las expectativas después de la entrada en vigor del Plan por la Paz. Según la ONUEnlace externo, sólo 7.230 camiones con material de ayuda han alcanzado la Franja de Gaza desde el inicio del alto el fuego, el 12 de octubre de 2025, hasta el pasado 12 de diciembre. Por tanto, estamos hablando de una cadencia de 120 camiones por día.
COGAT, la autoridad israelí competente para el suministro de la ayuda a Gaza, desmienteEnlace externo las Cifras de Naciones Unidos, afirmando que entre 600 y 800 camiones diarios están llegando a la franja.
Representantes de la ONU y de ONG consultados por Swissinfo, contradicen la afirmación de que está llegando ayuda suficiente a la población gazatí. Describen cuáles son las trabas burocráticas y logísticas exactas con las que Israel está impidiendo hasta hoy que llegue ayuda suficiente a la población necesitada de la franja.
Una colaboradora de la ONU resumió la actuación de las autoridades israelís de la siguiente manera: «Es como si estuvieran abriendo y cerrando a capricho el grifo».
Los pasos fronterizos sólo se abren por turnos
A mediados del pasado mes de octubre, el Programa Mundial de Alimentos (PMA)Enlace externo advirtió que se debían abrir todos los puestos fronterizos para que ayudas suficientes alcanzaran la población necesitada.
En aquel entonces, sólo se abrieron dos pasos de frontera a la ayuda humanitaria al sur de la franja: en Kerem Shalom y Kissufim. Luego, a mediados de noviembre, la Unidad del Coordinador de las Actividades Gubernamentales en los Territorios (COGAT), adscrito al Ministerio de Defensa israelí, anunció la apertura del paso fronterizo de Zikim al norte de GazaEnlace externo.
Representantes de organizaciones onusinas y ONG relativizan, sin embargo, esta decisión, alegando que el tránsito de los suministros de ayuda sólo funciona en la teoría, dado que los dos puestos de Kissufim y Zikim sólo se abren de forma alternada durante un día. «El día en que se abre uno de los dos pasos, el otro permanece cerrado», explica la portavoz de Unicef Tess Ingram a Swissinfo. «Para un suministro eficaz deberían estar abiertos constantemente todos los pasos fronterizos. Actualmente, supone uno de los principales obstáculos para el envío de las ayudas», indica Ingram.
Al mismo tiempo, el paso de Rafa, en la frontera con Egipto, sigue cerrado al tránsito de las ayudas, a pesar de que el plan de 20 puntos de TrumpEnlace externo establece su apertura. Israel, sin embargo, puso por condiciónEnlace externo que Hamás entregase antes los rehenes israelís muertos que todavía permanecían en Gaza.
El 3 de diciembre, Israel anunció que abriría unilateralmenteEnlace externo el paso fronterizo de Rafa a la población palestina que quería salir de la franja para recibir tratamientos médicos, sin permitir el tránsito de las ayudas en la dirección opuesta. Egipto se negó a colaborarEnlace externo, insistiendo que se debía abrir el paso para el tránsito en ambos sentidos.
Antes de la guerra, Rafa era el único puesto de frontera por el que la población palestina podía salir de la Franja de Gaza y a través del cual se suministraba ayuda humanitaria.
Controles lentos y bienes prohibidos
Todos los bienes que las organizaciones humanitarias y la ONU quieren enviar a la franja están sometidos a estrictos controles por parte de las autoridades israelís. Todo el proceso, desde el cargamento y el transporte hasta la entrega in situ, puede alargarse durante semanas o meses, señala un colaborador de la ONU que prefiere mantener su anonimato.
Según afirmaciones de este agente, las organizaciones humanitarias deben elaborar primero una lista de bienes que quieren transportar a Gaza. «Esto lo hacemos incluso antes de comprar la mercancía», dice este cooperador. Luego tienen que redactar una segunda lista para los camiones que transportan los bienes a Gaza, que también necesitan una autorización, continúa.
El caso es que las autoridades israelís prohíben la entrada de mercancías que clasifican como productos de “doble uso”, es decir, que se pueden utilizar tanto para fines civiles como militares, además de bienes que no califican como material humanitario. Según la OCAHEnlace externo, se rechazaron en octubre de 2025 cerca del diez por ciento de las solicitudes de transporte por este motivo. Entre los bienes rechazados se encontraban productos como carne congelada, pesticidas, vehículos o material de construcción. Tess Ingram recalca que, desde hace meses, Unicef no consigue suministrar material escolar a la Franja de Gaza porque Israel no lo considera un bien de primera necesidad.
Luego, si se autoriza un transporte oficial de ayudas y el convoy se pone en camino hacia el puesto fronterizo, aparece otro obstáculo, porque cada camión es sometido a un nuevo control, y en cada inspección puede pasar que se no se admita la entrada de determinadas mercancías, por ejemplo, si el envoltorio no tiene el volumen que se había declarado en la lista», pormenoriza Ingram.
Si los inspectores rechazan un objeto, el camión no puede cruzar la frontera y tiene que ser recargado antes de volver a pasar el control. «Es difícil para nosotros planificar qué materiales van a llegar a Gaza, incluso si todos los bienes fueron autorizados previamente», señala Ingram. «Desde el alto el fuego registramos leves mejoras, pero sigue llegando todavía demasiado poco».
Registro de las ONG
De las entregas solicitadas el pasado mes de octubre, no sólo se rechazó el diez por ciento por productos específicos, sino otro diez por ciento porque las agencias que querían organizar los transportes no estaban registradas en IsraelEnlace externo, afirma.
En marzo de 2025, el Gobierno israelí aprobó nuevas directricesEnlace externo para las ONG que colaboran con la población palestina. Estas reglas prohíben, por ejemplo, que las ONG puedan colaborar con activistas, o individuos relacionados con ellos, que llaman al boicot contra Israel o que exigen acciones penales contra integrantes de las fuerzas armadas israelís.
Además, las autoridades israelís exigen de las organizaciones la confección de listas con información personal sobre sus plantillas, sobre todo si se trata de personas de nacionalidad palestina. «Eso no lo podemos hacer», reconoce el colaborador de una ONG. «No comunicamos los nombres de nuestros colaboradores y colaboradoras a ninguna de las partes en conflicto».
El agente de la ONG, que habló con Swissinfo sobre las dificultades en el suministro de las ayudas, quiere permanecer en el anonimato. Al igual que otras agenciasEnlace externo, su organización ha decidido ser cauta con pronunciar críticas públicas al Gobierno israelí para no poner en peligro el proceso de registro. Teme que las críticas comprometan la posibilidad de suministrar material de ayuda a Gaza.
De hecho, su organización se enteró, por casualidad, de que, de momento, no puede suministrar ayuda humanitaria porque aún está en trámite su registro. «En mayo presentamos la solicitud para suministrar ayuda a Gaza. Pero nos rechazaron porque no éramos una ONG internacional reconocida con autorización para suministrar material de ayuda a Gaza», explica el colaborador. «Desde mayo tenemos mercancía en el depósito que no podemos transportar».
Y eso a pesar de que la ONG dispone de un permiso de actividad en Israel válida hasta finales de 2025. «En marzo comunicaron que todas las ONG tenían que volver a registrarse», prosigue. «Pero nadie nos dijo que nuestro permiso vigente ya no tenía validez».
En mayo de 2025, 55 organizaciones humanitariasEnlace externo redactaron una declaración conjunta en la que advertían que el proceso de registro pondría en peligro el trabajo humanitario. «Estas medidas no son procedimientos rutinarios, sino la expresión manifiesta de una escalada grave en las restricciones a la labor humanitaria y al espacio civil», expone el escrito.
¿Cómo reacciona Suiza?
«Caritas celebra que Suiza haya aumentado su contribución a la ayuda humanitaria en Gaza», comunica Caritas Suiza en su sitio webEnlace externo. Al mismo tiempo, la organización exige más. Del Gobierno suizo espera «que exija al Gobierno israelí que permita la atención humanitaria y que no obstaculice la entrada de la ayuda».
«Celebramos que Suiza haya decidido dedicar más fondos a la ayuda en Gaza», dice Sarah Buss de Caritas Suiza. Pero, al mismo tiempo, Suiza debería presionar más para que el acceso realmente sea más fácil. «El problema se puede resolver políticamente, no se trata de una catástrofe natural», añade.
Consultado por Swissinfo, el Ministerio de Asuntos Exteriores (DFAE) responde por escrito: «Suiza espera de Israel que cumpla con las medidas cautelares del Tribunal Internacional de Justicia. Suiza reivindica su posición de forma reiterada en sus intercambios bilaterales, también con Israel, al igual que en el plano multilateral».
Texto original editado por Marc Leutenegger. Adaptado del alemán por Antonio Suárez Varela. Versión en español revisada por Carla Wolff.
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