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El compromiso suizo en la ‘Primavera árabe’

Jean-Daniel Ruch, encargado de las misiones especiales del gobierno suizo para Cercano Oriente.

Jean-Daniel Ruch, encargado de las misiones especiales del gobierno suizo para Cercano Oriente.

(Keystone)

El mundo árabe es objeto de noticia diariamente. Ante los eventos que se suceden en esa región, ¿en qué medida y en qué sectores Suiza ofrece su aporte? ¿Qué perspectivas propone?

El embajador Jean-Daniel Ruch, encargado desde 2008 de las misiones especiales para Medio Oriente del gobierno suizo, responde por escrito a las preguntas de swissinfo.ch

swissinfo.ch: En su reacción ante los levantamientos populares en el mundo árabe, el gobierno anuncia su intención de reforzar el compromiso actual de Suiza. ¿Cuáles son los ángulos que serán privilegiados?

Jean Daniel Ruch: Primero hay que responder ante la emergencia, que es de carácter humanitario. En los meses próximos, la atención se dirigirá a las elecciones y a las modificaciones constitucionales. La libertad de prensa también es un desafío crucial. Una vez que se instauren gobiernos legítimos democráticamente en Túnez y en Egipto, deberán dedicarse a los grandes desafíos socio-económicos y a la reforma de las instituciones.

swissinfo.ch: Esas poblaciones que han sufrido por varias décadas de dictaduras aspiran a la construcción de sistemas democráticos fiables. ¿Qué puede ofrecer Suiza concretamente en ese sector?

J—D.R.: Suiza dispone de peritaciones en diversos dominios como las cuestiones electorales, los medios de información o la reforma de la política de seguridad. Evidentemente, estamos dispuestos a proporcionar este peritaje, pero no queremos imponernos. Una de las bellezas de estas revoluciones en Egipto y Túnez es que fueron llevadas a cabo por la población civil. Es ella la que debe conducir las reformas, no actores externos.

swissinfo.ch: La situación de Libia se complica. Se transforma gradualmente en catástrofe humanitaria en el interior del país y en las regiones fronterizas con Túnez y Egipto. ¿Cuál será la naturaleza de la participación de Suiza y cuáles son los sectores en los que espera poder dar su respaldo?

J.-D. R.: Nuestra ayuda humanitaria proporciona ya una asistencia apreciada en la frontera entre Libia y Egipto. En ese estado, y especialmente debido a la degradación de la situación de seguridad, no puede hacer más en el terreno. En efecto, informaciones alarmantes han circulado sobre una ola de represión terrible acompañada de múltiples exacciones: ejecuciones sumarias, violaciones, desapariciones. Esos crímenes no deben en ningún caso permanecer impunes. La investigación establecida por el procurador de la Corte Penal Internacional a solicitud del Consejo de Seguridad debe ser apoyada.

swissinfo:ch: ¿La instauración de una antena de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación en Benghazi está aún activa? Si es el caso, ¿cuál será su tarea?

J.-D. R.: El paso es evidentemente humanitario, pero debe realizarse teniendo plenamente en cuenta los imperativos de seguridad. La ayuda humanitaria de Suiza planifica la distribución de material médico de base para 10.000 personas por una duración de 3 meses en los hospitales y los centros de salud en la región de Benghazi. Para hacerlo, trabaja con personas de confianza. Una distribución de material humanitario se hará solamente si la situación de seguridad y el acceso a las infraestructuras de salud lo permiten.

swissinfo.ch: Esos países tendrán necesidad de una ayuda judicial para recuperar los bienes depositados en los bancos suizos (y en el extranjero, en general) por personalidades políticas o su entorno. Suiza inició la primera etapa con el bloqueo de los bienes, ¿cuál será en ese caso su aporte futuro?

J.-D.R: Tras congelar rápidamente los fondos, Suiza tiene ahora interés en  que sean identificados tan pronto como sea posible los derechohabientes de esos bienes en el marco de procedimientos conforme a las exigencias del Estado de derecho; y de que los haberes adquiridos ilícitamente puedan ser restituidos. Suiza está dispuesta a aportar su apoyo a los Estados concernidos. Túnez y Egipto han dirigido ya sus solitudes de ayuda judicial a Suiza. Las autoridades helvéticas están en contacto con las autoridades competentes de ambos países para determinar el respaldo solicitado.

swissinfo:ch: ¿Cuál será el presupuesto ordinario y suplementario consagrado a esta labor?

J.-D.R.: Estamos dispuestos a invertir 11 millones este año, para favorecer la transición democrática en Egipto y en Túnez. Pero los montos que serán realmente depositados dependerán evidentemente de la evolución de la situación y de las demandas que surjan in situ.

swissinfo.ch: Hay otros sectores que a Suiza interesan: el económico y el energético. Pero los partidos de derecha en Suiza advierten del peligro de una posible migración desbordante. ¿Es verdaderamente un peligro real?

J.-D. R.: No es necesario ni exagerar ni pasar por alto los riesgos. Suiza coopera efectivamente con la Unión Europea en el marco de programa Frontex, y a tomado otras medidas de precaución. En toda crisis, hay riesgos y oportunidades. Nuestra política apunta a prevenir los riesgos y a aprovechar las oportunidades. Un África del Norte democrática y estable es de gran interés para todo el mundo.

swissinfo.ch: Las dos representaciones de Libia en Suiza (en Berna y en Ginebra) anunciaron su adhesión a los insurgentes. ¿El Ministerio de Asuntos Exteriores de Suiza les reconoce su estatus de representaciones del pueblo libio?

J.-D.R.: Suiza reconoce a los Estados, y no a los gobiernos. La presidenta de Suiza se reunió la semana pasada con uno de los líderes de la oposición al régimen de Gaddafi, M. Jibril. Y nosotros naturalmente tomamos nota de los cambios ocurridos en las representaciones libias en Berna y Ginebra. Nada se opone a que continuemos nuestros contactos con ellas.

La acción helvética

Ante el surgimiento de los movimientos de protesta en diversos países árabes, Suiza ha denunciado el recurso a la violencia en manifestaciones pacíficas y ha recordado su respaldo a los procesos democráticos y al respeto de los derechos humanos.

Suiza bloqueó los fondos de los presidentes tunecino Zine Ben Ali, y egipcio, Hosni Mubarak, tras dejar el poder.

En el caso de Libia, el 21 de febrero, el gobierno bloqueó los fondos en Suiza de Muamar Gaddafi, aún en el poder.

Suiza reconoce la resolución adoptada por el Consejo de Seguridad de la ONU sobre Libia.

Fin del recuadro


(Traducción: Patricia Islas), swissinfo.ch


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