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El primer vicepresidente Es Hagh Jahanguiri, candidato reformista a las presidenciales, concede una entrevista a la AFP el 9 de mayo de 2017 en Teherán

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La política de apertura de Irán continuará aunque Donald Trump alimente "un clima de tensión", afirmó en una entrevista a la AFP el primer vicepresidente Es Hagh Jahanguiri, candidato reformista a las presidenciales del 19 de mayo.

"Nuestro Gobierno tomó el buen camino hacia el entendimiento con el mundo: hemos solucionado el problema nuclear, estabilizado la economía y ha vuelto la esperanza. Este camino no debe detenerse aquí", declaró Jahanguiri.

Este candidato "optimista" de 60 años, ingeniero y físico de formación, piensa que "los iraníes van a votar" en este sentido.

Pero la situación seguirá siendo complicada tras la elección, pues "el clima de tensión creado por Donald Trump influyó a los bancos europeos e incluso a los asiáticos, impidiendo la realización de los acuerdos" de financiación de proyectos en Irán y las inversiones directas, lamenta.

Estos proyectos se pusieron en marcha tras la entrada en vigor en enero de 2016 del acuerdo nuclear con las grandes potencias -Estados Unidos, China, Rusia, Francia, Reino Unido y Alemania- firmado en julio de 2015.

Los grandes bancos internacionales todavía temen cooperar con Irán por miedo a sanciones, pero también por la adopción de nuevas sanciones por parte de Estados Unidos, añadidas a las ya existentes y reforzadas por la administración Trump.

Aunque el presidente Trump debía, como tarde en junio, restablecer las sanciones nucleares, actualmente suspendidas, esto será "un duro golpe contra el acuerdo nuclear" y, por extensión, para la economía iraní, previene Jahanguiri.

Pero dice esperar que "los países europeos, China y Rusia no permitan a Estados Unidos perturbar la aplicación del acuerdo nuclear".

Jahanguiri reconoce las dificultades existentes en Irán, en especial "la situación preocupante del desempleo", que afecta al 12,5% de la población activa, el 27% de los jóvenes.

Además, el objetivo esperado por el presidente Hasan Rohani de 50.000 millones de dólares de inversiones extranjeras al año para relanzar la economía está aún lejos de alcanzarse.

Aunque las promesas de inversiones directas son de 11.000 millones de dólares, "la cifra real (...) se sitúa en uno o dos mil millones de dólares", según él.

Los medios presentan a Jahanguiri como un "candidato de apoyo" a Hasan Rohani, que se postula para un segundo mandato. Por lo tanto, no descarta una retirada antes de la primera vuelta del 19 de mayo.

- Posible retirada -

"Tenemos pocas diferencias" con el presidente Rohani, un religioso moderado aliado de los reformistas y candidato a un último mandato de cuatro años. "Hay que ver por quién se decanta la gente", pero está seguro "en un 90% de que solo quedará uno de nosotros dos en liza".

Respecto a los obstáculos a la aplicación de las promesas del Gobierno por mayores libertades políticas, culturales y sociales, Jahanguiri se siente optimista.

"El camino para alcanzar nuestro objetivo es quizás difícil: diferentes personas con diferentes posiciones políticas están al mando en el resto de organismos del país", asegura, en referencia en particular al fuerte poder judicial.

Pero, según él, "hay que comparar la situación de hoy con la de antes de 2013", cuando Rohani fue elegido. "Respecto a las libertades (la situación) es mejor en las universidades, en los medios, en el ámbito cultural", asegura.

Jahanguiri defiende igualmente el desarrollo de las redes sociales pese a la resistencia de algunos medios conservadores. "Todo el mundo quiere usarlas para transmitir su mensaje, pero otros no quieren que se usen y crean problemas", argumenta.

"Los iraníes saben adaptarse. Cuando prohibimos algo, encuentran la manera de sortearlo. Puede que Twitter haya sido prohibido, pero hemos resistido y Telegram o Instagran son libres", afirma.

Más de 25 millones de los 80 millones de iraníes utilizan estas dos redes sociales.

"Hemos desarrollado las infraestructuras para un acceso rápido a internet", comenta este candidato, que cree que los problemas pueden solucionarse "a través del diálogo y sin confrontación innecesaria".

AFP