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Festejos del 1 de agosto en toda Suiza

Joseph Deiss (izda), con el ministro italiano de Agricultura, en la cima del monte Dufour. Keystone

En las cuatro esquinas del país se celebró la Fiesta Nacional, con discursos y fuegos artificiales. El ministro Deiss lo hizo incluso a 4.634 metros de altitud.

Este contenido fue publicado el 01 agosto 2005 - 20:04

Desde Kosovo, la jefa de la diplomacia helvética, Micheline Calmy-Rey incitó a los suizos a comprometerse más con los demás países a favor de la libertad y la justicia.

Un año más, la jornada del 1 de agosto comenzó con un sinfín de fuegos artificiales, discursos, manifestaciones, fiestas y espectáculos.

Más de 200.000 personas asistieron a los tradicionales "desayunos en la granja", que organizaron unas 430 familias de agricultores de todo el país.

Y cerca de 3.000 aprovecharon la jornada de puertas abiertas en el Palacio Federal para conocer la sede y el funcionamiento del Parlamento suizo.

Schmid contra toda forma de extremismo

Además de su alocución radiotelevisada, el presidente de Suiza, Samuel Schmid, se dirigió a la población desde la pradera del Grütli, donde en 1291 se sentaron los cimientos de la Confederación Helvética.

En su discurso ante unas 2.000 personas, entre ellas cerca de 700 jóvenes extremistas de derecha, Schmid declaró que "pensar en suizo" significa rendir honor a los seres humanos que viven no sólo en Suiza, sino más allá de las fronteras helvéticas.

Fueron las palabras que pronunció en 1940 el general Guisan, a quien Samuel Schmid quiso rendir homenaje por haber logrado "salvaguardar la soberanía de Suiza durante la Segunda Guerra Mundial".

Pese a las protestas y los silbidos de los jóvenes cabezas rapadas, Schmid afirmó que, tras lo ocurrido durante la contienda mundial, todos tenemos la obligación de luchar contra las nuevas formas de extremismo y totalitarismo, contra toda forma de antisemitismo y racismo, para evitar que se repitan ciertos episodios oscuros de la historia.

Manifestación antifascista

Schmid nombró también rindió homenaje a los numerosos extranjeros que han contribuido a la prosperidad de Suiza y cuya integración, dijo, representa un desafío para este país.

Cerca de 800 personas participaron en Lucerna en una manifestación contra el fascismo, convocada en señal de protesta contra la presencia de extremistas de derecha en la pradera del Grütli.

"No dejemos el Grütli en manos de los fascistas", coreaban los manifestantes.

Deiss en las cumbres alpinas

Por su parte, el ministro de Economía, Joseph Deiss, comenzó la jornada del 1 de agosto escalando la punta del Dufour, en el macizo del Monte Rosa.

Una forma de evocar el 150 aniversario del primer ascenso a la cumbre más alta de Suiza, situada a 4.634 metros de altitud, y para reunirse con el ministro italiano de Agricultura, Giovanni Alemanno, con quien Deiss abordó asuntos económicos.

Por la noche, el titular de Economía pronunció un discurso en la célebre estación turística de Zermatt, en el cantón del Valais, en el que abogó por un patriotismo abierto al mundo, afirmando que el futuro de Suiza reside en la cooperación.

Soberanía e independencia

Suiza debe cooperar con los otros estados, sin "renegar de su propia soberanía", recalcó a su vez el ministro Christoph Blocher, en un discurso pronunciado en Schafisheim (cantón de Argovia).

"La palabra de orden debe ser: cooperación e intercambio con todos, pero sin vínculo político alguno", insistió el titular de Justicia y Policía, señalando que en los últimos años "se ha olvidado propugnar los valores de la libertad y la independencia".

"Debemos dejar el dinero a los ciudadanos, en lugar de gastarlo alegremente a expensas de las futuras generaciones y de seguir aumentando los impuestos", declaró.

Compromiso internacional a favor de la libertad

Micheline Calmy-Rey, en visita oficial en Kosovo, evocó los valores del 1 de agosto ante los soldados suizos que integran el contingente Swisscoy.

La jefa de la diplomacia helvética abogó por que Suiza asuma su parte de responsabilidad a escala internacional para garantizar la libertad, la justicia y el bienestar común.

"Podemos permanecer libres sólo si nos comprometemos en el ámbito individual y colectivo a favor de la libertad", declaró Micheline Calmy-Rey, recalcando que Suiza es parte de Europa y del mundo.

Durante la jornada de este domingo, la titular de Exteriores se entrevistó con el presidente de Kosovo, Ibrahim Rugova, sobre las perspectivas económicas y políticas de la provincia serbia.

swissinfo y agencias

Datos clave

La Fiesta Nacional se celebra desde fines del siglo XIX.

El 1 de agosto fue declarado día festivo en toda Suiza solamente en 1994.

Con la Fiesta del 1 de agosto se conmemora el Pacto de 1291, año en que los representantes de los cantones de Uri, Schwyz y Unterwalden se juraron lealtad eterna.

En ese momento se sentaron las bases de una alianza de la que en 1848 nacería la actual Confederación Helvética.

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