AFP internacional

La canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Francois Hollande forjaron una amistad sobre el manejo de las crisis de Ucrania y la afluencia migratoria de Europa

(afp_tickers)

El 15 de mayo 2012, el día de su investidura como presidente de Francia, François Hollande viajó a Berlín para reunirse por primera vez con la canciller alemana Angela Merkel. Este lunes, cinco años más tarde, Hollande volvió a viajar para celebrar la cena del adiós.

"La canciller quería celebrar lo que hicimos juntos en la crisis del euro, en el tema de Grecia, Ucrania y del clima", confió el presidente saliente a la AFP en el Falcon que lo llevó de vuelta a París.

Una "cena amistosa", según Hollande, que dejó como testigos únicos a los dos intérpretes que los acompañaron en el encuentro, que se celebró en el restaurante Paris-Moskau, ubicado a pocas manzanas de la cancillería.

Ambos dirigentes desarrollaron en los últimos años "una relación de confianza que supo ser afectuosa en condiciones dramáticas como los atentados de 2015 o el avión estrellado de Germanwings", dijo.

Para la posteridad, quedará también un libro de fotos que Merkel ofreció a Hollande.

Aunque venían de "familias políticas muy diferentes", Merkel dijo que "disfrutó mucho trabajar con Francois Hollande", con quien construyeron "una confianza mutua" durante los cinco años que estuvo en el gobierno.

- 'La esperanza de millones' -

La próxima semana, será el turno de Macron de viajar a Berlín.

La canciller "le desea éxito" y va a contribuir a "la estabilidad política" en Francia, esperando que haya "reformas pero sin hacer nada para complicar la vida del nuevo presidente", destacó Hollande, de vuelta a París.

Durante la jornada, Merkel se refirió al presidente electo francés, Emmanuel Macron, como la esperanza "de millones de franceses y también de mucha gente en Alemania y Europa".

"Emmanuel Macron ha liderado una campaña proeuropea valiente, defiende la apertura al mundo y está decididamente a favor de la economía social de mercado", declaró en una rueda de prensa en Berlín, en la que saludó su "magnífica victoria".

"Le deseo, así como a los franceses, todo el éxito imaginable", añadió.

Aprovechando que Francia conmemora este lunes la victoria frente a la Alemania nazi, el 8 de mayo de 1945, Merkel recordó que ambos países "han desarrollado desde hace décadas una amistad sólida" que se ha convertido en "la piedra angular de la política alemana".

"Sabemos que Alemania y Francia están ligados por un destino común", continuó la canciller, que llamó al nuevo presidente francés ya el domingo por la noche, después de su victoria frente a la candidata de extrema derecha Marine Le Pen.

"Coordinamos nuestros acercamientos y avanzamos todo lo posible, con un paso común por el bien de nuestros dos países pero también por el bien de Europa y es exactamente el espíritu que espero que esté presente, así lo creo, con el trabajo en común" con Macron, añadió la canciller.

- Normandía y Charlie Hebdo -

Su primer encuentro, quedó marcado con un aura de espectacularidad, después de que el avión presidencial tuvo que dar media vuelta tras ser alcanzado por un rayo.

Sin dar espacio a una interpretación, Hollande volvió a subirse al aparato y aterrizó en Berlín esa noche.

La relación entre ambos tomó otra dimensión tras la conmemoración del 70 aniversario del Desembarco de Normandía, el 6 de junio de 2014.

Ambos gestaron un primer encuentro entre los presidentes de Rusia y de Ucrania, Vladimir Putin y Petro Poroshenko, en los momentos más duros del conflicto en Ucrania.

Ambos mandatarios no se habían reunido desde la anexión de la península de Crimea por Rusia.

"Hubo un antes y un después" de Normandía, señaló el entorno del presidente.

Otras imágenes también evocan el vínculo entre ambos. Una de ellas es el momento en que la canciller colocó su frente sobre la cabeza del presidente francés, un gesto de afecto dirigido a Francia después de los atentados contra el semanario Charlie Hebdo.

Otra situación de crisis que los unió fue el vuelo en helicóptero sobre el lugar de los Alpes franceses donde quedó el avión de Germanwings estrellado por el copiloto, con 150 ocupantes a bordo.

AFP

 AFP internacional