Israel critica visita de Calmy-Rey a Irán

Micheline Calmy-Rey durante su encuentro con el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad. Keystone

El contrato de gas firmado en presencia de la ministra de Exteriores crea revuelo. El gobierno israelí convocó al embajador de Suiza en Tel Aviv para expresarle su molestia.

Este contenido fue publicado el 20 marzo 2008 - 14:52

Estados Unidos reitera también sus críticas tras una primera reacción el martes (18.03) de su embajador en Berna.

"No creemos que sea el buen momento para invertir en Irán, no sólo en los sectores petrolero y de gas, sino en el conjunto de la economía", declaró el miércoles (19.03) en Washington Tom Casey, portavoz del Departamento de Estado estadounidense.

En declaraciones reproducidas por la agencia de prensa AFP, Tom Casey indicó que Estados Unidos examinaría los detalles del acuerdo para verificar si viola leyes de su país.

El acta de sanciones contra Irán, autoriza a Washington a tomar medidas contra las empresas extranjeras que inviertan en el sector de los hidrocarburos iraní. Teherán está en la mira de los países Occidentales, con Estados Unidos a la cabeza, debido a su programa nuclear.

Cabe recordar que la empresa de Zúrich Electricidad de Laufenbourg (EGL) firmó el lunes un importante contrato de abastecimiento de gas con las autoridades iraníes. La ministra de Exteriores, Micheline Calmy-Rey asistió a la ceremonia en Teherán.

Ese contrato permitirá conducir gas iraní a Italia vía el gasoducto Trans-Adriatic Pipeline (TAP, 520 km), que la empresa de Zúrich contempla construir de aquí al 2011. Las entregas podrán alcanzar los 5 mil 500 millones de metros cúbicos desde 2012.

"Un acto inamistoso con respecto a Israel"

Poco después de la firma, la embajada estadounidense en Suiza consideró que la medida enviaba un "mensaje equivocado" en momentos en que Teherán "continúa desafiando las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que le ordena suspender las actividades de enriquecimiento de uranio".

Estados Unidos no es el único en expresar su descontento. El ministerio israelí de Exteriores convocó el miércoles al nuevo embajador de Suiza ante Tel-Aviv.

Durante la conversación, el director general adjunto del Ministerio para Europa Occidental, Rafi Barak, declaró a Walter Haffner que el Estado hebreo consideraba la visita de la consejera federal a Teherán "como un acto inamistoso con respecto a Israel", según un comunicado de la Embajada de Israel en Berna.

"Irán mantiene su programa nuclear, ofrece apoyo financiero a las organizaciones radicales, apoya al terrorismo, pisotea los derechos humanos y niega el derecho a la existencia" de Israel, subraya la embajada israelí en su comunicado.

Las expectativas de Israel ante Suiza

Para el Estado hebreo, "la comunidad internacional - Suiza incluida - está conciente del peligro que emana de Irán". Israel espera que Suiza apoye los esfuerzos internacionales respectivos.

El Ministerio suizo de Exteriores declinó comentar el comunicado de la embajada de Israel.

De vuelta de Teherán, Micheline Calmy-Rey defendió el martes la legitimidad del contrato firmado por la EGL, bajo la consideración de que este acuerdo no viola las sanciones de la ONU ni las medidas tomadas por Washington contra la República islámica. La ministra suiza rechazó que el contrato enviara "una señal equivocada" a Teherán.

Ante las críticas estadounidenses, la ministra de Asuntos Exteriores había afirmado que Suiza no necesitaba autorización para asegurar su independencia energética.

swissinfo y agencias

Contexto

Suiza, como el resto del mundo, consume cada vez más gas natural (a escala mundial las cifras se duplicaron entre 1980 y 2006). El gas representa el 12% de las necesidades energéticas helvéticas. Los hogares utilizan el 40% del total, la industria el 33%, los servicios y los transportes el 27%.

Suiza se abastece exclusivamente en el extranjero. Está conectada en doce puntos de entrada a la red europea de gasoductos, que se extiende sobre 190.000 kms. del Báltico al Mediterráneo y del Atlántico a Siberia. Alternativa: el gas es cada vez más a menudo transportado bajo forma líquida por embarcaciones llamadas 'metaneras'.

Contratos de 20 a 25 años cubren los tres cuartos de las necesidades de Suiza. La Oficina Federal de la Energía considera que el 95% del gas consumido procede de los Países Bajos, Rusia, Noruega, Alemania y Argelia.

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