La espiral de violencia en Kenia inquieta al CICR

Las tensiones étnicas juegan un papel importante en los problemas que sufre el país. Keystone

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha expresado una profunda preocupación sobre la escalada de violencia producida en Kenia esta semana.

Este contenido fue publicado el 31 enero 2008 - 11:25

Como otras organizaciones humanitarias suizas, el CICR intensifica sus esfuerzos y ofrece ayudas de urgencia, a pesar de las difíciles circunstancias.

Representantes del CICR viajaron al encuentro de líderes africanos que se celebra en Etiopia este jueves con la cuestión de Kenia como tema principal.

El ex secretario general de la ONU, Kofi Annan, estuvo en el país y apoyó el diálogo entre gobierno y la oposición para intentar limitar la crisis que se originó durante el último mes tras las elecciones presidenciales.

Al menos 800 personas han muerto en las disputas, la mayoría en la región del valle de Rift. Respecto a esta situación, el emisario de Estados Unidos en África, Jendayi Frazer, describió los hechos en el lugar como de "limpieza étnica flagrante".

Por su parte, el CICR elevó su preocupación este miércoles (30.01.) sobre Kenia y advirtió que la gente ha sido asesinada "bajo circunstancias horribles, mientras que otras quedaran marcadas a perpetuidad". Se han desplazado cientos de miles de habitantes, añade la institución.

"Nueva fase"

"La violencia ha alcanzado una nueva fase", comentó Pascal Cuttat, dirigente regional en Nairobi del CICR.

"Comenzó como una reacción a las elecciones, pero ahora está derivando hacia tensiones étnicas y existe un gran riesgo de un mayor deterioro".

La organización exigió a los líderes del país mantener el respeto por la vida y la dignidad y asegurar el acceso de las agencias humanitarias a las personas más necesitadas.

El CICR ha estado colaborando estrechamente con la Cruz Roja de Kenia y ayudando a reestablecer el contacto para gente que había sido separada de sus familias.

"Cuanto más se prolongue la situación de violencia, más difícil será volver a la estabilidad y retomar formas de reconciliación" expresó Cuttat.

Algunas organizaciones helvéticas en el terreno aseguran que los efectos de la violencia todavía están presentes en el país.

Efectos colaterales

La compañía de Zurich BioVision financia proyectos de desarrollo sostenible en Kenia. Sus dirigentes comentan que no se han registrado bajas entre sus socios locales en la costa o en otras partes, que están lejos del foco de violencia, aunque se han producido otros efectos.

"Todo se ha retrasado, la economía se está frenando, así como la logística, como el suministro de gasolina o cosas tan simples como conseguir una tarjeta de prepago para un teléfono móvil", explica a swissinfo el director general de BioVision, Andreas Schriber.

"En seguridad, para mucha gente que tiene que viajar la situación es, por el momento, muy inestable y peligrosa, así que muchos necesitan más tiempo que antes para realizar su trabajo... estos son los efectos colaterales que retrasan los planes".

Algunas de las iniciativas en marcha como las relativos a la agricultura biológica o al control de mosquitos continuaran ejecutándose y no se prevén modificaciones al respecto, indica Schriber, a menos que la situación empeore repentinamente.

Programa de emergencia

La organización de caridad Cáritas sigue trabajando. "Todos nuestros proyectos marchan como siempre y la oficina de Nairobi sigue abierta", relata a swissinfo, Stefan Gribi, portavoz de Cáritas.

"Lo que ha cambiado es que hemos empezado un programa de emergencia junto con Cáritas Kenia, cuya finalidad es ayudar a los 25.000 desplazados en el país. Se les apoya con comida, agua y alojamiento".

Por su parte, la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE), que aportó 200.000 francos suizos como ayuda urgente, a petición del CICR, comentó que continúa observando la situación.

swissinfo, Isobel Leybold-Johnson
(Traducción: Iván Turmo)

Situación en Kenia

El presidente Mwai Kibaki fue declarado ganador de las elecciones de diciembre, pero los partidarios de su principal adversario, Raila Odinga, cuestionaron los resultados. Desde ese momento comenzaron los episodios de violencia, centrados en la zona del valle de Rift.

Las tensiones étnicas juegan un papel importante en los problemas que sufre el país. El dominio económico y político de la etnia kikuyu, a la que pertenece Mwai Kibaki, ha despertado el resentimiento.

Kibaki ha invitado a Odinga, de la etnia luo, a defender su causa ante los tribunales. También le ofreció crear un gobierno de unidad nacional, pero Odinga pretende volver a convocar comicios.

Los 36 millones de habitantes del país pertenecen a 40 distintos grupos étnicos, la mayoría tiene su propio dialecto.

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