Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Los suizo americanos montan en cólera contra la banca

, Washington


La sede del UBS de New York, en el Rockefeller Center de Manhattan.

La sede del UBS de New York, en el Rockefeller Center de Manhattan.

(Ex-press)

El escándalo de evasión fiscal que protagonizó UBS en EEUU y la nueva reglamentación que aplica a grandes bancos ha penalizado a los suizos que viven en Norteamérica y poseen cuentas helvéticas. Testimonios.

Desde 2008, UBS y otras instituciones suizas intentan poner fin a sus relaciones con sus clientes en el extranjero, particularmente en EEUU. Y entre ellos se cuentan muchos ciudadanos suizos.

En diciembre pasado, Emmely, hija de una familia que emigró a Milwaukee, y quien ha pedido el anonimato, recibió un carta del Banco Cantonal de Zúrich que le indicó que, en razón “de la nueva reglamentación relativa a los no residentes (en Suiza) que son titulares de cuentas”, el establecimiento enfrentaría “costos suplementarios” que los clientes deberían «compartir». Y el banco anunciaba que a partir de julio cobraría 60 francos suizos por trimestre para la administración de cuentas”.

“Yo tenía solo 2.470 francos suizos en esa cuenta, por lo tanto, no sólo no recibía intereses, ¡y ahora tenía que pagar comisiones extra!”, exclama Emmely, quien expresa su “cólera y tristeza” al respecto.

Compra de flores

“Me siento triste porque era una cuenta que venía de mis padres y siempre me generó la impresión de que yo era parte de Suiza. Ahora ya no tengo ningún lazo con Suiza aparte de mi ciudadanía y algunos amigos que conservo”, afirma esta mujer jubilada.

“Solía utilizar la cuenta para comprar flores ante el deceso de algún amigo o pariente en Suiza, o cuando yo iba a visitar el país; usaba estos fondos para pagar mis gastos en lugar de cambiar dólares”, explica.

Emmely considera paradójico “que los bancos penalicen a los suizos que están en el extranjero, mientras el gobierno suizo alienta las relaciones con sus ciudadanos expatriados, los incita a participar en los procesos electorales y los moviliza para que se comprometan en proyectos diplomáticos y de negocios”.

Producto de lo anterior, la habitante de Wisconsin cerró su cuenta en el Banco Cantonal de Zúrich “para evitar el cobro de comisiones exorbitantes. Iré a Suiza en septiembre y utilizaré sobre todo las tarjetas de crédito porque comprar francos en EEUU resulta muy costoso», añade.

El mismo desencanto que experimentó Hans Moser, habitante de Denton, en Carolina del Norte, quien luego de casarse con una ciudadana estadounidense se encontró con la sorpresa de que debía pagar elevadas comisiones, nuevamente a cargo del Banco Cantonal de Zúrich y de su homólogo de Zug, razón por la que el cliente cerró ambas cuentas.

Sentimiento de traición

«Cuando nos contactaron los bancos suizos (tras el cambio de reglamentación), nos hicieron sentir que somos demasiado pequeños, cuando en contraste están dispuestos a hacer lo indecible por sus clientes adinerados”, deplora Hans Moser, representante del Partido Republicano en su circunscripción.

Este bernés que vive en EEUU desde 1990 se siente traicionado. “Hemos defendido a los bancos suizos en EEUU durante los escándalos ligados a los haberes del Holocausto y ahora somos castigados”, observa. “Me dan vergüenza los bancos suizos y ya no tengo la menor confianza en ellos”.

En Helvetia, Oregon, el ex piloto de carreras Phil Henny se dice, por su parte, “muy molesto con los bancos suizos y particularmente con el UBS que con sus acciones ilegales ha puesto de cabeza para siempre la vida de miles de ciudadanos suizos que residen en Estados Unidos”.

Condiciones telefónicas

Nacido en Montagny, población cercana a Yverdon y cliente desde 1957 del Banco Cantonal de Vaud, sucursal Montreux, afirma: “Tal y como lo digo, este banco no quiso conservarme como cliente si no cumplía con la siguiente condición: no volver a contactarle por teléfono o email para ningún tema bancario; de hecho, de buenas a primeras dejé de recibir todo tipo de correspondencia física y no tengo derecho siquiera a escribirles.

“Debo realizar todas mis transacciones a través de un intermediario y es indispensable que éste cuente con un número telefónico y una dirección de correo electrónico en Suiza. Elegí a mi hermano, pero tuve que presentarme personalmente en Lausana, en 2009, para firmar nuevos formularios”, narra Phil Henny.

El ex campeón afirma que las repercusiones de la nueva reglamentación bancaria «llegan en el peor momento para los ahorradores”.

Justo cuando toda la inseguridad financiera que existe en el mundo hace necesario que nos comuniquemos constantemente con nuestros bancos en Suiza, dice. “Yo utilizo mi cuenta para mis inversiones y debo dar órdenes de compra y venta, y no poderlo hacer de forma personal y directa es muy molesto en esta coyuntura de volatilidad del dólar y el euro”.

Ante la realidad existente, consultores y la embajada de Suiza en EEUU han estado alertas con respecto a los expatriados, aunque Norbert Barlocher, portavoz de la embajada, reconoce que la “Confederación no puede hacer nada para intervenir”.

El consejo de la embajada

“Los bancos suizos tienen miedo actualmente y no quieren trabajar con clientes basados en EEUU, las nuevas disposiciones suscitan comisiones elevadas para las instituciones de crédito y, por supuesto, los bancos intentarán repercutirlas sobre los clientes. No es justo pero, por el otro lado, si los bancos se encuentran limitados, pierden capacidad para ser competitivos (con sus clientes)”, agregó.


El consejo que da la embajada a los suizos en el extranjero es “cambiar de banco”. Justo lo que hizo Hans Moser, quien cerró sus cuentas en los bancos cantonales y abrió una en PostFinance.

Barlocher agrega que “ciertos bancos regionales pequeños han decidido conservar a sus clientes en EEUU, e incluso aceptar nuevos ahorradores”.
Pero en el fondo, la impresión que dejan los bancos y algunos de sus clientes más acaudalados perdura claramente. “Dichas penalizaciones han sido impuestas a clientes que nada tenían que ver con las trampas y las inversiones ilegales que hicieron algunos con la ayuda del UBS”, concluye Phil Henny.

COMISIONES BANCARIAS

¿A quién? Las comisiones bancarias no afectan solo a los titulares de cuentas que viven en EEUU: aplican para todo suizo de más de 18 años que no resida en su país o en Liechtenstein.

¿Cuánto? Dichas comisiones varían de un banco a otro: en 2010, Credit Suisse impuso comisiones de 40 euros mensuales. En 2011, el Banco Cantonal de Zúrich reclama 60 francos al mes.

Anulación. De acuerdo con el Consejo de Suizos en el Extranjero, los bancos helvéticos también proceden a la cancelación de cuentas, una actitud que consideran “vergonzosa”, pero desafortunadamente, agrega el citado consejo, no dispone de ningún medio para intervenir.

Fin del recuadro

UN DOBLE RASERO

Los bancos parecen estigmatizar a los pequeños ahorradores, pero hace todo por conservar a los clientes adinerados.

De acuerdo con la Revue Suisse, “los clientes de Credit Suisse que fueron exentados del pago de estas comisiones poseen más de un millón de francos invertidos en sus cuentas”.

En contrapartida, “en el Banco Cantonal de Zúrich, un suizo radicada en el extranjero no puede abrir una cuenta si no posee al menos 100.000 francos suizos y si no acepta pagar comisiones por administración de cuenta de 6 francos anuales”.

Fin del recuadro


(Traducción: Andrea Ornelas, swissinfo.ch


Enlaces

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

×