Incendio en centro suizo para refugiados en Lesbos

La policía griega aleja a los migrantes después de que se produjeran algunas escaramuzas en el puerto de Mitilene, en Lesbos, el pasado 3 de marzo. Keystone

Un incendio se produjo en el centro comunitario One Happy Family en la isla griega de Lesbos el pasado sábado por la noche. La propiedad, gestionada por Suiza, resultó dañada, pero no se registraron heridos. Se desconocen aún las causas del incendio.

Este contenido fue publicado el 09 marzo 2020 - 15:09
Keystone-SDA/Reuters/ts

El centro está ubicado cerca del campamento de refugiados de Kara Tepe, donde viven alrededor de 1 500 refugiados y migrantes, incluidos muchos niños y familias.

Fabian Bracher, de la asociación One Happy Family, con sede en Bergdorf, cantón de Berna, dijo a la agencia suiza de noticias Keystone-SDA que el daño material fue considerable.

El centro One Happy Family funge como lugar de encuentro para refugiados. Cientos de personas aprovechan diariamente los servicios que ofrece, incluidas clases escolares, una peluquería, una cafetería y una biblioteca.

En las últimas semanas, se han registrado repetidos actos de violencia por parte de grupos de derecha en Lesbos, ubicada a pocos kilómetros de la costa turca. También ha habido incendios provocados. Entre otros, uno a un centro de recepción inicial de la Agencia de la ONU para los Refugiados en el norte de la isla, cerrado en ese momento.

Migrantes en la frontera

El incendio en el centro de refugiados se produce en medio de un tenso enfrentamiento entre Turquía y la Unión Europea sobre quién es responsable de los millones de migrantes y refugiados en territorio turco y los miles que se han concentrado en la frontera griega.

Decenas de miles de migrantes han tratado de ingresar a Grecia, un Estado miembro de la UE, desde que Turquía anunció el pasado 28 de febrero que ya no los retendría en su territorio, como lo había acordado en 2016 con la UE a cambio de miles de millones de euros en ayuda.

Según estimaciones turcas, aproximadamente una cuarta parte de los inmigrantes en la frontera son sirios y la mayoría del resto son afganos, paquistaníes, iraníes y africanos.

Grecia dice que rechazó a unos 35 000 migrantes que intentaron cruzar su frontera la semana pasada. Turquía ha desplegado 1000 policías especiales en el área para detener el retroceso de los migrantes en su territorio.

Atenas también ha intensificado las patrullas navales en el Egeo para disuadir a los migrantes que intentan llegar a las islas griegas, como Lesbos.

Muerte de un niño

El lunes, un niño sirio que viajaba en un bote que naufragó frente a Lesbos murió poco después de ser sacado del mar, informaron funcionarios griegos. Se trata de la primera víctima mortal reportada desde que Turquía abrió su frontera para permitir que los inmigrantes ingresen a la Unión Europea.

La guardia costera de Turquía rescató a unos 120 migrantes, incluidos niños pequeños, el viernes temprano. Los migrantes dijeron que la guardia costera griega había desconectado los motores de sus barcos, dejándolos a la deriva en el Egeo.

En Lesbos, pescadores, hoteleros y comerciantes expresaron su preocupación de que más llegadas de migrantes perjudiquen aún más la reputación de su isla como destino de vacaciones de ensueño.

“La mayoría de las empresas, al menos las empresas de turismo, se irán al infierno”, comentó Vangelis Papastavros, cuya esposa es propietaria de un hotel en Mytilene, la ciudad más grande de una isla que ya alberga a unos 20 000 migrantes en campamentos en condiciones principalmente miserables.


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