Navigation

El virus provoca grietas hasta en las estructuras mundiales

En muchos países se han producido protestas contra las medidas para contener la pandemia. En la imagen, una manifestación el 1 de noviembre en Múnich. Keystone / Karl-josef Hildenbrand

Los efectos de la pandemia de coronavirus sobre la seguridad internacional se han hecho tangibles. Incluso los servicios de inteligencia suizos han expresado su preocupación. Un enfrentamiento militar entre Estados Unidos y China es algo que ya no parece totalmente descartado.

Este contenido fue publicado el 25 noviembre 2020 - 10:28

Según los servicios de inteligencia, la pandemia refuerza un desarrollo geopolítico que ya estaba en marcha: China cuestiona el dominio estratégico de Estados Unidos. swissinfo.ch ha hablado con Oliver Thränert, director del grupo de expertos del Center for Security Studies (Centro de Estudios de Seguridad, CSS) de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich.

swissinfo.ch: ¿Qué significa la competencia entre las dos grandes potencias mundiales, Estados Unidos y China, para la situación de seguridad internacional?

Oliver Thränert: A Pekín le gustaría desarrollar las relaciones internacionales de acuerdo con sus propios puntos de vista. La China de Xi Jinping quiere posicionarse como un exitoso proyecto de modernización no occidental. Eso significa que esta China emergente choca con Estados Unidos, que es la gran potencia actual. Y, evidentemente, eso tiene consecuencias para las relaciones internacionales.

Oliver Thränert ist Leiter des Think Tanks am Center for Security Studies (CSS) der ETH Zürich. Marc_darchinger Www.darchinger.com

¿En qué sentido?

En primer lugar, existe el peligro de un enfrentamiento militar directo entre los dos países. Hay muchos puntos de conflicto, uno de los cuales es Taiwán.

China siempre ha considerado a Taiwán como parte de la República Popular. Por el contrario, Estados Unidos acordó dar garantías de seguridad a los taiwaneses. Si China atacara realmente a Taiwán y Estados Unidos no estuviera en condiciones de defender la isla, tendría consecuencias para toda la red de alianzas estadounidense. Las garantías de seguridad de Estados Unidos se verían cuestionadas en todo el mundo.

¿Y a nivel no militar?

El conflicto chino-estadounidense también tiene consecuencias para las organizaciones multilaterales, por ejemplo, para el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, donde la disputa entre las dos potencias bloquea las soluciones comunes.

Desde una perspectiva suiza, lo que es muy importante es que el conflicto entre Estados Unidos y China tenga también lugar a nivel de tecnologías clave para la seguridad: pensemos en 5G. Y esto incluye los intereses económicos y la globalización.

Según los servicios de inteligencia suizos, la pandemia apenas ha debilitado a China...

China sufrió mucho durante la primera fase de la pandemia. Pekín ahora está tratando de convertir la necesidad en virtud y demostrar que el modelo chino está en mejores condiciones para hacer frente a la crisis sanitaria.

Dependiendo de cómo sea recibida esta propaganda en otros países, la crisis del coronavirus podría, en última instancia, beneficiar a China. Esto también se debe a que está tratando de sacar provecho del debilitamiento de Occidente por la pandemia. Al mismo tiempo, está claro que esta crisis sanitaria también está haciendo retroceder económicamente a China.

Cuando Joe Biden se convierta en presidente de Estados Unidos, ¿tendrá Suiza que elegir entre Pekín y Washington?

Biden adoptará un enfoque diferente a Trump sobre China, pero diferirá más en el método que en los objetivos. Al fin y al cabo, el nuevo presidente tiene también que velar por los empleos de los estadounidenses. Por lo tanto, las disputas económicas con Pekín seguirán formando parte del orden del día. Pero con Biden ya no habrá más unilateralismo estadounidense, se implicará a amigos y aliados. Esto también significa -y es importante para Suiza- que será necesario comprometerse más con la política estadounidense que con Trump, y eso también será lo que espera Washington.

Si la crisis sanitaria durase aún algunos años, ¿qué significaría para la seguridad?

Incluso si se encuentra pronto una vacuna pasará mucho tiempo antes de que esté disponible para una parte suficiente de la población. Por lo tanto, tendremos que ocuparnos del coronavirus durante algún tiempo. Eso tiene consecuencias para la economía, que no puede funcionar con normalidad, y conduce a una polarización de las sociedades, especialmente en los países económicamente débiles. Suiza sigue siendo fuerte en este aspecto, puede amortiguar las consecuencias de la pandemia, pero en otros países será mucho más difícil.

La pandemia ralentizará la globalización. Pero eso también puede ser positivo. Con la crisis climática hemos querido repensar la globalización, por ejemplo, reduciendo el tráfico aéreo. Quizá podamos aprovechar esta oportunidad.

¿Qué significa esta crisis para la migración y la cooperación al desarrollo?

La pandemia tendrá un impacto económico más fuerte en los países del hemisferio sur. Ya se puede ver cómo está debilitando a muchos países de la región mediterránea. Eso dará lugar a inestabilidades. Cabe esperar que la migración en el Mediterráneo vuelva a aumentar.

La pandemia dificultará la cooperación al desarrollo. Será importante que los países en desarrollo tengan acceso a las vacunas a precios asequibles para ellos.

Se observa un cierto cansancio de esta pandemia entre la gente, predomina un ambiente de crispación. ¿Podría haber graves protestas en la calle?

Según las encuestas de opinión de la mayoría de los países occidentales, incluida Suiza, la mayor parte de la población acoge con satisfacción las medidas adoptadas por los gobiernos. Solo una pequeña minoría de personas sale a las calles.

No se puede luchar contra la pandemia sin contramedidas. La generación más joven, en particular, debe recordar que otras generaciones se enfrentaron a desafíos mucho mayores cuando tenían su edad, como las dos guerras mundiales.

La crisis ha puesto en primer plano los movimientos conspirativos, que se rebelan contra las instituciones. ¿No es eso peligroso?

Las teorías de la conspiración son siempre problemáticas porque no pueden contrarrestarse con argumentos racionales. Por lo tanto, esas visiones del mundo no son compatibles con los principios de las sociedades plurales y abiertas. El hecho de que los teóricos de la conspiración se alíen con extremistas de derecha e izquierda ya es un desafío para las democracias. Pero tampoco debemos sobreestimar a esos marginados de la sociedad.

Dos proyectos de investigación en curso

El Center for Security Studies de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich lleva a cabo dos proyectos de investigaciónEnlace externo sobre las consecuencias a medio y largo plazo de la pandemia de coronavirus. El primero analiza la gestión del al crisis en Suiza. A finales de año se publicará un análisis sobre cómo el Gobierno suizo ha gestionado la crisis y cómo ha sido la interacción con los cantones durante la primera ola.

El segundo proyecto versar sobre los efectos de la crisis sanitaria en las relaciones y la política de seguridad internacionales. Los investigadores analizan, en especial, el papel de la Organización Mundial de la Salud y los posibles comportamientos nacionalistas en materia de vacunación.

End of insertion

Traducción del alemán: José M. Wolff 

Compartir este artículo