Navigation

EEUU dice estar dispuesto a ayudar nuevo líder iraquí, Irán también expresa su apoyo

Imagen de archivo del primer ministro iraquí recientemente designado, Haider al-Abadi, en una rueda de prensa en Bagdad, jul 15 2014. El primer ministro iraquí recientemente designado recibió el martes el rápido apoyo tanto de Estados Unidos como de Irán, e hizo un llamado a los líderes políticos a poner fin a las disputas paralizantes que han permitido a yihadistas tomar el control de una tercera parte del país. REUTERS/Ahmed Saad/Files reuters_tickers
Este contenido fue publicado el 12 agosto 2014 - 18:32

Por Michael Georgy y Ahmed Rasheed

BAGDAD (Reuters) - El primer ministro iraquí recientemente designado recibió el martes el rápido apoyo tanto de Estados Unidos como de Irán, e hizo un llamado a los líderes políticos a poner fin a las disputas paralizantes que han permitido a yihadistas tomar el control de una tercera parte del país.

Sin embargo, Haider al-Abadi aún enfrenta una amenaza en su país, puesto que el chií Nuri al-Maliki se ha negado a dar un paso al costado después de ocho años como primer ministro, en los que ha marginado a la minoría suní de Irak e irritado a Washington y Teherán.

Pese a esto, milicias chiíes y comandantes del Ejército que habían jurado lealtad a Maliki expresaron su respaldo al cambio, al igual que muchas personas en las calles de Bagdad, expectantes por poner fin a los temores de una mayor violencia sectaria y étnica.

Los vecinos suníes Turquía y Arabia Saudí también felicitaron al primer ministro designado.

Según un comunicado de la oficina de Maliki, éste se reunió con oficiales de seguridad, del Ejército y comandantes de policía para instarles a "no interferir en la crisis política". Al menos 17 personas murieron al estallar dos coches bomba en áreas chiíes de Bagdad.

Potencias occidentales y agencias de ayuda internacional consideraron enviar más ayuda a las cientos de miles de personas expulsadas de sus hogares y amenazadas por los militantes suníes del Estado Islámico cerca de la frontera siria.

El ministro de Relaciones Exteriores alemán elevó la posibilidad de enviar asistencia militar al Gobierno iraquí, diciendo que discutiría más pasos con sus colegas europeos.

"La ayuda humanitaria para todos los que necesitan protección es un tema en curso (...) pero debemos ver si podemos y debemos hacer más", dijo el ministro Frank-Walter Steinmeier al diario conservador Frankfurter Allgemeine Zeitung.

"A la luz de la dramática situación, me inclino por ir hasta los límites de lo que es política y legalmente posible", agregó.

Por su parte, el secretario de Estado John Kerry dijo que Estados Unidos considerará los pedidos de asistencia militar y de otro tipo una vez que Abadi forme un Gobierno para unir el país.

Subrayando la convergencia de intereses con respecto a Irak que marca la relación normalmente hostil entre Washington e Irán, el titular del Consejo de Seguridad Nacional de Teherán felicitó a Abadi por su nominación.

Al igual que las potencias occidentales, Irán está alarmado por el crecimiento de los militantes suníes en Siria e Irak.

CERRAR FILAS

Abadi, quien estuvo exiliado en Gran Bretaña, es visto como una figura menos polarizadora y sectaria que Maliki, quien también pertenece al partido islámico chií Dawa. Abadi, además, parece tener la bendición del poderoso clérigo chií de Irak.

La televisión estatal iraquí dijo que Abadi "llamó a todos los poderes políticos que creen en la Constitución y la democracia a unir esfuerzos y cerrar filas para responder a los grandes desafíos de Irak".

Un político cercano a Abadi dijo a Reuters que el primer ministro designado había comenzado a contactar a los líderes de los principales grupos para consultarles sobre la formación de un nuevo gabinete. El presidente dijo el lunes que esperaba lograrlo en un mes.

Un comunicado de un importante grupo militante chií, Asaib Ahl Haq, que ha respaldado a Maliki y al Ejército, instó al fin de los argumentos legales del tipo utilizado por el primer ministro para justificar su permanencia en el poder y exhortó al "autocontrol de todas las partes".

La semana pasada, Estados Unidos lanzó ataques aéreos en el norte de Irak, los primeros desde su retirada en 2011, contra militantes islámicos que han batallado a las fuerzas kurdas en la región y perseguido a miles de la minoría yazidi y cristianos, que han buscado refugio en las remotas zonas montañosas y huido hacia Siria.

El Vaticano pidió el lunes a los líderes musulmanes que condenen la violencia del grupo Estado Islámico, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instó al mundo a hacer más para proteger y ayudar a los civiles que han huido de los islamistas.

"La situación de los yazidis y de otros en el Monte Sinjair es particularmente terrible", dijo Ban a periodistas.

(Reporte de Lesley Wroughton en Sídney, Sabine Siebold y Madeline Chambers en Berlín, y Louis Charbonneau y Michelle Nichols en Naciones Unidas, Escrito por Alastair Macdonald. Editado en español por Lucila Sigal/Rodrigo Charme/Patricia Avila)

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.