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Kurdos recuperan control de represa estratégica en Irak con ayuda de fuerzas EEUU

Imagen de archivo de la represa de Mosul en Mosul, Irak, nov 1 2007. Fuerzas kurdas en Irak dijeron el lunes que recapturaron la mayor represa del país de manos de los militantes del Estado Islámico, aunque un empleado del complejo dijo que combatientes yihadistas aún controlan partes de la vulnerable instalación. REUTERS/Stringer reuters_tickers
Este contenido fue publicado el 19 agosto 2014 - 00:05

Por Ahmed Rasheed y Michael Georgy

BAGDAD (Reuters) - Fuerzas kurdas e iraquíes recuperaron el control de la mayor represa de Irak de manos de militantes del Estado Islámico, con la ayuda de ataques aéreos de Estados Unidos, para asegurar el que se ha convertido en un objetivo estratégico vital en los combates que amenazan con dividir al país, dijeron el lunes funcionarios.

Aviones de combate, bombarderos y naves no tripuladas participaron en los ataques contra posiciones del Estado Islámico cerca del embalse, dijo el Pentágono. Las incursiones dañaron o destruyeron varios vehículos armados y otros equipos.

La represa le dio a los militantes control sobre el suministro energético y de agua. Cualquier daño en la infraestructura amenazaría las vidas de miles de personas.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que las fuerzas iraquíes y kurdas retomaron el control de la represa con la ayuda de su país. Los ataques aéreos estadounidenses de este mes son los primeros en Irak desde que el país retiró sus tropas en 2011.

"Esta operación demuestra que las fuerzas iraquíes y kurdas son capaces de trabajar en conjunto (...), y si continúan haciéndolo tendrán el sólido apoyo de Estados Unidos", aseguró Obama en una conferencia de prensa.

Ante el recrudecimiento de los combates, miembros del Estado Islámico dijeron que habían matado a docenas de combatientes kurdos y que habían capturado a otros 170, según un sitio en Twitter que apoya al grupo.

La captura de la hidroeléctrica en el norte de Irak por los islamistas fue un revés para las autoridades de Bagdad e hizo temer que los insurgentes pudieran suspender los suministros o incluso hacer estallar la frágil estructura situada en el valle del río Tigris.

"La rotura de la presa de Mosul podría amenazar la vida de un gran número de civiles, amenazar a personas e instalaciones de Estados Unidos -incluida la embajada en Bagdad- e impedir que el Gobierno iraquí proporcione servicios críticos para la población iraquí", dijo un alto funcionario en Washington.

Funcionarios iraquíes describieron la toma de la represa como una victoria estratégica y dijeron que el objetivo en el corto plazo es recuperar el control de Mosul, la mayor ciudad del norte de Irak, a unos 40 kilómetros río abajo.

MINAS TERRESTRES

El funcionario kurdo Hoshiyar Zebari dijo que las fuerzas de la región autónoma kurda habían capturado la represa, que tiene problemas estructurales desde que fue construida durante la dictadura de Saddam Hussein en la década de 1980, con ayuda de los ataques estadounidenses.

"La recaptura de la central hidroeléctrica tomó más tiempo de lo esperado, porque el Estado Islámico había colocado minas terrestres", explicó el funcionario a Reuters.

Funcionarios en Bagdad mostraron determinación de revertir el avance de los insurgentes, que crearon un califato regional en las áreas que dominan, amenazando con dividir Irak.

"La nueva táctica de lanzar un ataque rápido (...) demostró tener éxito y estamos decididos a seguir las nuevas estrategia con ayuda de la inteligencia que suministran los estadounidenses", dijo a Reuters el portavoz de la unidad antiterrorismo de Irak, Sabah Nouri. "El siguiente paso será Mosul".

Sin embargo, un empleado de la represa rebatió la versión del Gobierno. "Los combatientes del Estado Islámico todavía controlan por completo las instalaciones de la represa y la mayoría de ellos se está refugiando cerca de lugares sensibles de la instalación para evitar ataques aéreos", indicó a Reuters.

El empleado no ofreció más detalles. Sin embargo, desde el derrocamiento de Hussein en el 2003 ingenieros han expresado su preocupación sobre el estado de la represa de 3,5 kilómetros de ancho.

El Estado Islámico amenazó el lunes a través de un video con atacar objetivos estadounidenses "en cualquier lugar" si continúan los ataques contra sus combatientes y dijo: "Los ahogaremos a todos en sangre". [nL2N0QO1VZ]

Un reporte del 2006 de ingenieros del Ejército de Estados Unidos, obtenido por el Washington Post, dijo que la represa, que bloquea al río Tigris y contiene 12.000 millones de metros cúbicos de agua, podría inundar ciudades y causar la muerte de decenas de miles de personas si es destruida o colapsa.

Si el agua es liberada podría llegar incluso hasta Bagdad, a unos 400 kilómetros de distancia.

(Reporte adicional de Sarah Young en Londres, Eric Beech y David Alexander en Washington y Nick Tattersall en Estambul; escrito por David Stamp. Editado en español por Marion Giraldo y Javier Leira)

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