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UE trata de calmar a Cameron tras nominación de Juncker

En la imagen, el candidato a presidir la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, a su llegada a una reunión del Partido Popular Europeo (PPE) en Kortrijk, el 26 de junio de 2014. Los líderes de la Unión Europea nominaron en una cumbre el viernes a Jean-Claude Juncker, ex primer ministro de Luxemburgo, como presidente del órgano ejecutivo del bloque, la Comisión Europea, a pesar de las fuertes objeciones de Reino Unido. REUTERS/Francois Lenoir reuters_tickers
Este contenido fue publicado el 27 junio 2014 - 20:57

Por Luke Baker y Kylie MacLellan

BRUSELAS (Reuters) - Los líderes de la Unión Europea nominaron el viernes a Jean-Claude Juncker para el principal cargo del bloque a pesar de las fuertes objeciones del primer ministro británico, David Cameron, quien dijo que la decisión podría dificultarle mantener al Reino Unido dentro de la UE.

Varios líderes buscaron inmediatamente apaciguar a Cameron -y a un electorado británico cada vez más euroescéptico- prometiendo responder a las preocupaciones de Londres sobre el futuro de la UE y revisar el proceso para la elección de los próximos presidentes de la Comisión Europea, máximo órgano europeo.

La disputa es una de las más públicas y personales de la Unión Europea en una década, dañando los esfuerzos de presentarse unidos en un momento en que el bloque se recupera de una crisis económica y quiere reforzar su imagen mundial.

Cameron forzó una votación sin precedentes en una cumbre de la UE para explicitar su oposición tanto a la manera en que el ex primer ministro de Luxemburgo era elegido como a su idoneidad para encabezar el órgano ejecutivo de la UE que propone y hace cumplir las leyes del bloque.

El Consejo Europeo aprobó la nominación de Juncker por 26 votos a 2 -sólo el primer ministro de Hungría, Viktor Orban, votó junto a Cameron- dejando en evidencia el aislamiento de Gran Bretaña dentro del bloque del que ha sido miembro semi independiente desde 1973.

"El trabajo de mantener a Reino Unido en una UE reformada se ha complicado", dijo Cameron tras su derrota. "El trabajo se ha complicado, las apuestas están más altas, la batalla para reformar esta organización será más larga y más dura, sin duda", agregó.

En una Europa que clama por reformas, sus líderes han optado por un "veterano de Bruselas", dijo el británico. Con 59 años, Juncker es un veterano en anudar acuerdos en las cumbres de la UE desde hace más de dos décadas.

Ahora debe comparecer ante el Parlamento Europeo y ganar la votación de ratificación prevista para el 16 de julio, en la que posiblemente obtenga la aprobación de legisladores de centroderecha y centroizquierda.

Los líderes de la UE celebrarán otra cumbre ese mismo día para decidir quiénes ocuparán otros puestos de relevancia en la dirección del bloque, entre ellos el sucesor del presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, un nuevo responsable de política exterior, y al nuevo zar de la política económica. Varios presentes en la sala durante la elección de Juncker dijeron que muchos líderes expresaron su simpatía por la posición de Cameron antes de la votación y que no hubo algarabía tras la elección a mano alzada.

Después de la votación se acordó añadir varios puntos a su declaración final diciendo que las preocupaciones británicas sobre el futuro de la UE "tendrían que ser abordadas" y que el principio de una "unión cada vez más estrecha" -una pesadilla para los euroescépticos británicos- permite diferentes caminos para la integración de los países.

Reino Unido, por ejemplo, se ha mantenido fuera del proyecto de unión económica y de la zona de libre movimiento de viajeros, la llamada "zona Schengen". También prometieron revisar el proceso de designación para futuros presidentes de la Comisión una vez que el nuevo ejecutivo de la UE tome posesión, un guiño a las objeciones británicas a lo que Cameron llama una toma de poder por parte del Parlamento europeo.

La canciller de Alemania, Angela Merkel, deseosa de mantener a Reino Unido en la UE, dijo: "Creo que las conclusiones que hemos acordado mostraron que estamos listos para asumir las preocupaciones de Reino Unido seriamente. Toda la agenda estratégica refleja el deseo británico, que yo comparto, de una Unión Europea moderna, abierta, eficiente". Además de la presidencia de la Comisión, la cumbre debatió la política energética y firmó acuerdos de libre comercio y asociación con Ucrania, Georgia y Moldavia, aumentando la influencia de la UE en el este ex soviético pese a la oposición de Moscú.

(Reporte adicional de Kylie Maclellan y Julia Fioretti, escrito por Luke Baker y Paul Taylor; editado en español por Hernán García)

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