En hospitales suizos, unidades de cuidados intensivos cerca del límite

En espera para hacerse la prueba del coronavirus en Basilea el viernes 23 de octubre. Keystone / Georgios Kefalas

El jefe del grupo de trabajo científico COVID-19 de Suiza, Martin Ackermann, advirtió que los hospitales de todo el país podrían verse inundados con nuevos casos de coronavirus en las próximas dos o tres semanas, a menos que la situación mejore.

Este contenido fue publicado el 23 octubre 2020 - 17:41
Keystone-SDA/ilj

"Estimamos que el límite de capacidad en cuidados intensivos en hospitales se alcanzará entre el 5 y el 18 de noviembre si nada cambia con respecto a la situación actual", dijo Ackermann a los periodistas en Berna el viernes. "No tenemos tiempo para esperar más".

El número de nuevos casos de COVID-19 ha aumentado considerablemente en los últimos días. Las autoridades sanitarias suizas informaron el viernes de un total de 6 634 casos nuevos, un récord.

Ackermann informó que las hospitalizaciones se duplicaban semana tras semana. Lo mismo ocurre con la cantidad de casos de cuidados intensivos y muertes debido a COVID-19. Durante los últimos 14 días, 689 personas fueron hospitalizadas y 75 murieron

Las autoridades sanitarias  confirmaron que el país está ahora más afectado que sus vecinos con 495 casos por cada 100 000 habitantes. Solamente Francia se acerca a esos niveles (450/100 000). Alemania ha incluido a Suiza en su lista de países de riesgo.

“Tenemos que respetar absolutamente las reglas de higiene”, urgió Stefan Kuster de la Oficina Federal de Salud Pública, en  el mismo encuentro con la prensa.

Se han registrado 103 653 contagios desde el inicio de la epidemia.

Algunas nuevas medidas anticoronavirus entraron en vigor el pasado lunes a escala nacional, incluido el empleo de mascarillas en lugares públicos cerrados. Las autoridades sanitarias evalúan el impacto de esas disposiciones para anunciar, el próximo miércoles, medidas adicionales. Tales disposiciones podrían incluir limitaciones en bares y restaurantes, así como en reuniones públicas y privadas.

Al inicio de la pandemia y bajo una situación de emergencia, el Gobierno suizo gestionó la pandemia, pero ahora, de vuelta al funcionamiento normal del sistema federal, los cantones adoptan las medidas que consideran pertinentes.

Medidas cantonales

En la Suiza de habla alemana, el cantón de Berna exige el uso de mascarillas en las zonas exteriores cubiertas, como las salas de juego, prohíbe las reuniones de más de 15 personas y ordena que los restaurantes cierren a las 23 horas. Además, obliga el cierre de muchas instalaciones públicas como teatros, museos y centros deportivos. Estas medidas entraron en vigor a la medianoche del viernes por un período de cuatro semanas.

En el Jura, bares y restaurantes deben cerrar sus puertas a las 22:00 horas. Quedan prohibidos los deportes de contacto y de equipos amateurs y limitadas a 15 personas las reuniones.

El objetivo es evitar una sobrecarga en el hospital principal del cantón, toda vez que el número de infecciones se ha quintuplicado.

Friburgo, Vaud y Neuchâtel también han impuesto límites a las reuniones públicas y privadas (diez personas) y Ginebra es aún más estricta (cinco).

En Friburgo y Neuchâtel, los bares y restaurantes cerrarán a las 23 horas y muchos lugares de ocio y entretenimiento cesarán temporalmente sus actividades.

Ginebra, Vaud y Friburgo han decidido prohibir eventos de más de 1 000 personas, al igual que el cantón Solothurn.

Pero el cantón de Zúrich, el más poblado y uno de los más afectados, ha decidido no anunciar medidas adicionales antes del miércoles cuando el Gobierno federal haga lo propio. Sin embargo, las disposiciones que Berna ha dado a conocer serán aplicadas de forma más estricta, incluido el rastreo de contactos.

El central cantón de Uri también está a la espera del anuncio federal.

Valais fue el primer cantón en endurecer sus reglas el jueves. Berna también ha impuesto límites a los grandes eventos.

Los anuncios se producen después de que los directores cantonales de salud mantuvieran una reunión con el ministro del ramo, Alain Berset, el jueves.

Tanto los cantones como el Gobierno federal se pronunciaron en contra de un nuevo cese de actividades a nivel nacional. “Necesitamos una desaceleración, no un confinamiento”, subrayó Lukas Engelberger, jefe de los directores cantonales de salud al término de la reunión. “Tenemos que estar preparados para comprometer nuestro tiempo libre y vivir con limitaciones”, dijo.

Sin embargo, virólogos y epidemiólogos del país han advertido que el enfoque del país puede ser demasiado escaso y tardío.

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