Volver a casa en tiempos de pandemia

Roger Gava, (izq) asistió a los esposos Maidlinger (con Wolfgang en la imagen), que habían quedado bloqueados en Argentina. Cortesía de Roger Gava

Se espera que este lunes 30 de marzo arriben a Zúrich 310 turistas suizos que se habían quedado varados en Argentina. Muchos pasaron momentos muy amargos que pudieron superar merced a una cadena de solidaridad. Testimonios.

Este contenido fue publicado el 29 marzo 2020 - 18:49
Norma Domínguez, Buenos Aires

“Cuando me escuchó hablar en suizo alemán, Dorly se puso a llorar. Ahí me di cuenta de que estaban en problemas”, narra Roger Gava, un suizo argentino con residencia en Chivicoy, gracias a cuyo apoyo la ciudadana helvética y su marido,  pudieron volver a casa.

Dorly y Wolfgang son una adorable pareja suiza septuagenaria que viene recorriendo el mundo en su motorhome desde hace 20 años. Aunque llevan miles de kilómetros andados, la cuarentena obligatoria y el cierre de campings y rutas internas los descolocó y se sintieron desamparados.

Sin hablar español, a los suizos de expresión alemana se les complicó comunicarse en el pequeño municipio bonaerense de Chivilcoy. Sin lugar para asentarse, sin campings, sin hoteles y con las rutas cerradas, se acomodaron desolados al costado del camino a pensar cómo volver a casa, cuando el destino quiso que Roger Gava, un suizo argentino que vivió en Zúrich 15 años, y donde aún radica su hija, divisó la patente helvética del vehículo y los saludó en suizo alemán.

“Cuando me escuchó, Dorly se puso a llorar. Ahí me di cuenta de que estaban en problemas. Solo hablaban alemán y muy poco de inglés, y la señora manejaba un celular que tenía para escribirle a su hija en Suiza”, contó Gava a swissinfo.ch desde Chivilcoy.

“Por suerte pude ayudarlos y llevarlos a mi casa, a dos kilómetros de donde estaban. Allí pudieron poner en mi campo la motorhome, y con mi familia les dimos luz, agua y podían comer en nuestra casa y pasar el tiempo allí, mientras trataban de conseguir como regresar a su hogar”.

Armando juegos y charlando con Roger Gava, los Maidlinger pudieron atenuar su angustia. Cortesía de Roger Gava

Gava explicó que rápidamente se puso en campaña y habló con la embajada en Buenos Aires y con las Asociaciones Suizas.

“Pudimos pasar unos días muy lindos juntos, calmando la angustia de la situación, armamos juegos y charlamos mucho. Como la hija del matrimonio y su marido trabajan en la aerolínea Swissair, le gestionaron la vuelta y cuando llegó el día 24 de marzo, después de cambios y cancelaciones, planeando el día a día, puede llevarlos al aeropuerto internacional (a 130 km. de mi casa) y emprendieron la vuelta”

Ya están en casa y su historia puede verse en la página web de su viajes de aventura, donde agradecen a su nuevo amigo la solidaridad y hospitalidad brindada.

“Esta vez la cuarentena será con chocolate y queso suizo”

La joven ginebrina Nora Coupelin, de 19 años, confiesa que ahora está más tranquila.

Llegó el 10 de marzo en el marco de un viaje preuniversitario por 3 meses, antes de emprender estudios superiores y ver amigos y familia.

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“Mientras que pudiese llegar a Sudamérica, para mi todo iba a estar bien. ¡No esperaba para nada que 3 días después de arribar estaría en cuarentena!”, relató a swissinfo.ch sin perder la frescura.

“Ahora que tengo la confirmación del vuelo de repatriación que gestionó la Embajada, me quedo más tranquila. No fue así durante las dos semanas de cuarentena”, explicó, y ya soñando en voz alta con su retorno, dijo:

“Al llegar a Suiza tendré que tomar el tren hasta Ginebra y deberé empezar una nueva cuarentena. Me gustaría poder dar un paseo por el lago. Esta vez la cuarentena será con chocolate y queso suizo. ¡Y también voy a encontrarme con mi gato!”, festejó.

Las Embajadas desbordan en cada país asistiendo a los viajeros a los que la tragedia de la COVID19 sorprendió lejos de casa. Y sobre este tema, la pandemia nos iguala y nos vuelve a todos vulnerables. Y en paralelo, las asociaciones de las colonias en países de inmigración como es Argentina, reviven y renacen para auxiliar, ayudar, acoger.

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“La solidaridad desde las Asociaciones Suizas me conmovió”

También oriunda de Ginebra, una ciudadana de 62 años que prefiere reservar su nombre, pasó momentos muy difíciles.

Contó a swissinfo.ch desde San Pablo, Brasil, que llegó a Buenos Aires en vuelo de Iberia, el día 13 de marzo, cuando recién empezó todo. Atravesó la cuarentena obligatoria en Argentina apenas se decretó, lejos de su país y de su hogar, lo que convirtió su viaje en una pesadilla cuando cerraron las fronteras y quedó ‘atrapada’ sin salida inmediata para regresar.

“Estaba desesperada. Por suerte yo tengo parte de la familia acá, si no, no sé qué hubiera hecho. Por suerte, mi hija buscó por Internet desde Suiza y se comunicó con la Federación de Asociaciones Suizas, quienes me brindaron apoyo y contención rápidamente”

Contó que en esos primeros momentos no se sintió acompañada por la Embajada, pero sabe que ya se han organizado y agradeció la ayuda de las Asociaciones, particularmente de María Cristina Theiler, presidenta del Centro Valesano de Buenos Aires, quien pudo tramitar un salvoconducto para que pudiera llegar al Aeropuerto:

“Estoy muy agradecida porque estoy camino a casa y me voy a encontrar con mi marido que está ‘confinado’ en nuestro hogar porque tiene 68 años y corresponde hacerlo. Mis hijos (37 y 30 años) ya me dijeron que tengo que dormir en otra pieza y que no nos podemos abrazar”, relató.

“Cuando vi esta solidaridad desde la Federación de Asociaciones Suizas, me conmovió y emocionó como me ayudaron y se ocuparon, solo con el interés de ayudar. También creo que el gobierno argentino reaccionó muy rápido y correctamente. Realmente no esperaba que la situación se expandiera tan rápido en Suiza ni en Italia”.

Para poder poner un lindo final, swissinfo.ch se comunicó con la ciudadana suiza quien ya estaba feliz en su casa, cumpliendo la cuarentena en Ginebra. ¡Acompañada, pero en habitaciones separadas!

En Argentina, cada noche, a las 21:00 horas en punto, las personas salen a sus balcones o ventanas a aplaudir a los médicos y a todos lo que trabajan cada día ayudando a salvar vidas, desde la prevención hasta la terapia intensiva, los comunicadores y diplomáticos se han convertido en actores esenciales para colaborar a detener el avance de la pandemia.

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