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Desastres naturales: "Es mejor prevenir que lamentar"

Las catástrofes naturales dejan a miles de personas sin alimento y sin techo. Miguel Canedo

En línea con este axioma, el Programa para la Reducción del Riesgo Desastres y Adaptación al Cambio Climático de la cooperación suiza encara su tercera fase con resultados alentadores:

Este contenido fue publicado el 28 octubre 2011 - 16:24
Félix Espinoza, La Paz, swissinfo.ch

Han diminuido en un 45% los efectos negativos de las heladas y granizadas en la producción; 350 campesinos han adoptado voluntariamente el seguro agrícola; y crece la atención de las autoridades y pobladores a los sobresaltos de la naturaleza.

No obstante, Peter Bischof, jefe de Cooperación de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE), advirtió durante una reunión sobre el tema, que a pesar de los avances hechos en los últimos seis años, es necesario redoblar esfuerzos para responder adecuadamente a los eventos catastróficos.

Un estudio publicado por la CEPAL en 2010 sobre Bolivia precisa que los fenómenos ‘El Niño y la Niña’ afectaron a 345.000 personas causando pérdidas económicas de unos 237 millones de dólares en un año, equivalente al 1,4% del PIB nacional.

Los desastres naturales son “asesinos del desarrollo” porque impiden el progreso y dificultan el cumplimiento de los Objetivos del Milenio, sentencia ese documento al tiempo de recordar que los beneficios de los trabajos de desarrollo pueden ser eliminados de golpe por un solo desastre. Los medios de comunicación muestran –cada vez con mayor frecuencia- el impacto de las lluvias torrenciales, granizadas, sequías etc.

¿Las causas? La principal es sin duda la pobreza que origina precariedad de la infraestructura, presión demográfica que empuja al mayor uso del suelo en zonas de riesgo, el mal uso de los recursos naturales y el cambio climático, explica el representante de COSUDE.

Cooperación de COSUDE en el ámbito

Uno de los objetivos más importantes de la Reducción del Riesgo de Desastres y la Adaptación al Cambio Climático es garantizar la sostenibilidad de las acciones de desarrollo con fuertes inversiones económicas y humanas que permitan disminuir las vulnerabilidades locales frente a las amenazas naturales.

Suiza sufrió en 1987 la destructora fuerza de inundaciones que causaron una pérdida de 1.300 millones de dólares y, por ende, accionaron la revisión de estrategias hasta formar, en 1997, una Plataforma nacional para la reducción de riesgos.

Con este telón de fondo, la Confederación Suiza apoya desde hace tres décadas acciones de reducción de riesgos y ayuda humanitaria en diversas partes del mundo.

“Una evaluación sobre el impacto de la cooperación suiza en este terreno a nivel internacional, hecha en 2010, señala que COSUDE invierte unos 10 millones de dólares al año en diferentes regiones del mundo, y con ello evita pérdidas económicas de entre 40 y 70 millones de dólares anual”, explicó Peter Bischof.

En lo concerniente a los países andinos, COSUDE cuenta desde 2003 con un programa regional de Reducción del Riesgo de Desastres (RRD). En el caso particular de Bolivia se centra desde hace seis años en el fortalecimiento de actores locales a través de la construcción de capacidades, el diálogo político y la integración de la RRD y la Adaptación al cambio climático en programas y proyectos de desarrollo.

Campo de acción, voluntad política y saber local

El Programa de Reducción del Riesgo de Desastres que financia COSUDE ha trabajado durante sus dos primeras fases en 30 municipios de 5 departamentos del país y está en su tercera fase (2010-2014) con una presencia en 70 municipios agrupados en 11 mancomunidades de los 9 departamentos de Bolivia.

Las tareas de sensibilización a las autoridades y población local; el desarrollo y aplicación de instrumentos en la gestión municipal para reducir el riesgo de desastres; el apoyo actual a nueve mancomunidades en la gobernabilidad para la RRD y la Adaptación al Cambio Climático, así como el asesoramiento a 5 gobernaciones en la incorporación de la RRD en estatutos autonómicos y cartas orgánicas permite rescatar como saldo, entre otros, el hecho de que 13 de 30 municipios han incrementado hasta en un 100% sus presupuestos para el rubro prevención y atención de desastres.

Refiriéndose a los riesgos naturales en la producción agropecuaria, Peter Bischof destacó la recuperación del saber local. “De hecho asignamos un rol clave al saber local andino y a su complementación con prácticas modernas de producción agro-ecológica. Esta complementariedad de saberes permite viabilidad socio-económica y sostenibilidad de las acciones”, además de un aumento de su autoestima que redunda en beneficio de la producción.

A juicio del jefe de Cooperación de COSUDE, la RRD ocupa crecientemente más espacio en toda la gestión pública, tanto a nivel nacional como a nivel de gobernaciones y municipios,… pero aún quedan desafíos.

“Por ejemplo, el viceministerio de Recursos Hídricos y Riego, dice, se acercó a COSUDE para integrar la RRD en dos programas grandes del Estado como son MiAgua y Programa de Agua y Riego para Bolivia, que cuentan con una inversión de 150 millones de dólares para infraestructura de riego”.

Citando otras muestras de voluntad política el alto funcionario de COSUDE señaló que el Ministerio de Planificación identifica la importancia del tema en los procesos de inversión pública y en la planificación territorial; así como la aplicación de la nueva Ley Marco de Autonomías y descentralización.  La elaboración de estatutos autonómicos (gobernaciones) y cartas orgánicas (para municipios) ofrece una coyuntura para sensibilizar y capacitar.

“Se ha pasado de un enfoque de atención de emergencias a uno de prevención. Este cambio de chip es un proceso que toma tiempo”, dice a swissinfo.ch aludiendo al trabajo que realiza COSUDE en 70 municipios y 5 gobernaciones del país.

Dado el alcance del programa, COSUDE cuenta con la participación de los viceministerios de Defensa Civil; Recursos Hídricos y Riego; Inversión Pública y Financiamiento Externo; y de Planificación y Coordinación, así como de la Dirección de Desarrollo Agropecuario.

Bolivia

Bolivia tiene una población de 10.227.269 habitantes y una superficie de 1.098.581 Km2.
 
69% de la población es de origen indígena: quechuas, aimaras, guarines y otros, es la mayor población indígena de toda América.
 
La población femenina es de 4.541.846 mujeres, frente a 4.427.200 varones, lo que vendría a representar un 51.2% del total de la población.
 
Los niños y adolescentes de Bolivia son cerca de 4,5 millones, un 47 por ciento de los casi 10 millones de habitantes del país, según el estudio de la UNICEF concluido a fines del 2009.

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