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Floralp, una empresa suiza con sello propio en Ecuador

Oskar Purtschert, fundador de la empresa familiar Floralp. floralp

Oskar Purtschert es en cierto modo el 'culpable' de que el queso maduro suizo sea apreciado y solicitado en aquel país sudamericano. Su historia tiene ribetes de aventura y perseverancia.

Este contenido fue publicado el 19 diciembre 2007 - 16:46

Gruyere, Tilsiter, Raclette, Ricotta, Mozarella, Parmesano, Cheddar, Camembert y otros quesos suizos, franceses u holandeses son virtualmente infaltables en las reuniones sociales o familiares.

La firma homónima de una famosa en la Confederación Helvética es una empresa familiar que hoy factura algo más de siete millones de dólares por año, provee 110 empleos directos y 1.000 indirectos con una filosofía de inclusión y respeto del medio ambiente.

Floralp (Flor de los Alpes) es una empresa exitosa que, a juicio de su gerente general Norbert Purtschert, administrador de empresas y especialista en procesamiento de leche y elaboración de quesos, refleja el carácter humano y disciplinado del patriarca de la familia: Oskar Purtschert cuyo andar refiere a swissinfo el sexto de los siete hijos de la dinastía.

Visionario y emprendedor

El rostro de Norbert Purtschert parece iluminarse de orgullo y admiración cuando retrocede en el tiempo para recordar la difícil y ejemplar trayectoria de su padre.

Corría el año 1949, cuando Oskar Purtschert concluía sus estudios en la Escuela de Lechería en Lucerna y abrigaba la esperanza de recorrer otros caminos. De pronto, la propuesta de un contrato de dos años para fabricar quesos en Ecuador. No lo piensa dos veces y, siguiendo la recomendación de sus contratantes, se lleva consigo a su futura esposa.

El desconocimiento de los quesos maduros en el país del sol vertical condena al fracaso el intento hecho entre 1949 a 1951, momento en el que un compañero de la escuela en Suiza le invita a trabajar en Canals, cerca de Mendoza, Argentina. Antes de partir allí, participa en la Feria de Cuenca, que marcaría su camino definitivo.

El entonces presidente de Ecuador, Galo Plaza, queda gratamente impresionado y le propone fabricar quesos semimaduros y maduros con toque suizo en su finca de Zuleta, Imbabura. Tal perspectiva hace que permanezcan sólo dos años y medio en Argentina. Vuelven a Ecuador, trabajan cinco años en Zuleta y otros siete en San Gabriel.

La familia crece y ya con seis hijos, Oskar Purtschert se ve ante la disyuntiva de quedarse o volver a Suiza. Opta por la primera alternativa y en 1964 decide fundar su propia empresa láctea: Floralp, domiciliada en Ibarra.

El precio de la independencia y la apertura de espacios

El pegar etiquetas, doblar cajas, tapar potes, vender, etc., era tarea de todos los Purtschert en un marco de ahorro, esfuerzo y colaboración. Así fue consolidándose una empresa basada en una política inclusiva, transparente y solidaria para ofrecer a sus consumidores quesos maduros artesanales de excelente calidad.

Pasan los años, los hijos adquieren profesiones diversas: Sociología, Psicología, Administración de Empresas, entre otras, pero ello no impide que, en 1976, conviertan Floralp en una verdadera empresa familiar sustentada en una sinergia suizo-latina.

"La unión de la disciplina, el orden, la puntualidad de los suizos y la alegría, la iniciativa y la recursividad que tienen los latinos han creado una sinergia para potencializar las dos cosas y lograr un clima interno muy bueno", precisa Norbert Purtschert.

Su oferta de leche pasteurizada, quesos y otros derivados ganan espacios. En los años 90 ostenta el blasón de una marca prestigiosa con presencia en restaurantes, hoteles, servicios de catering, clubes sociales, supermercados y otros.

Política inclusiva y sus resultados

Norbert Purtschert dirige Floralp desde hace tres años siguiendo la tradición de su progenitor: incluir a los pequeños productores de leche. Sus proveedores son 120 ganaderos que tienen tres o cinco vacas, organizados a su vez en pequeñas empresas de acopio de leche, capacitados para mejorar en la calidad y la producción a cambio de que Floralp les garantice la compra de leche a precios justos.

Las cifras son elocuentes: 8.000 litros de leche pasteurizada vende su planta de Ibarra, además de 40 toneladas mensuales de distintos tipos de queso. Más aún, la empresa familiar ganó en julio pasado el concurso internacional PYME Andina 2006-2007, entre 176 empresas de los cuatro países de la Comunidad Andina.

En sus tres plantas en Ecuador trabajan 110 personas, 30 en la de Perú, además de contar con 42 productores asociados. "Mi padre fue sensible ante la necesidad del mercado y éste reaccionó culturizándose en el consumo del queso con toque suizo, aunque con un gusto menos fuerte".

¿Socialismo del siglo XXI?

"Pienso que el denominado socialismo del siglo XXI está reconociendo cosas importantes sobre el concepto de la empresa privada; reconoce que ésta es un ancla muy importante para el desarrollo de los pueblos", señala el gerente de Floralp de Ecuador.

Sin embargo, enfatiza que la empresa privada "no debe pensar sólo en el lucro, sino también en el desarrollo, sobre todo, de la gente más vulnerable". Entonces, dice, "puede darse un cambio significativo, sin amenazas".

En cualquier caso, si las condiciones marco dificultaran el desenvolvimiento de Floralp considerarían la posibilidad de desplazarse a otro país. La reflexión tiene asidero si consideramos que ya tiene actividades en Perú y ya exporta a Colombia. América Central también está en sus planes.

Sea como fuere, Floralp es actualmente una reconocida empresa en Ecuador y en la región andina. Sus méritos acreditados por la calidad la convierte en una referencia ineludible si se trata de quesos maduros con toque suizo.

Sobre esas bases, Norbert Purtschert ya piensa en que dentro de cinco años entregará las riendas de esta floreciente empresa a la tercera generación familiar.

swissinfo, Juan Espinoza, Quito

Datos clave

En Ecuador viven 1.421 suizos, 1.028 de los cuales poseen la doble nacionalidad.

En Ecuador están asentadas 15 filiales de grandes empresas suizas, entre ellas Nestlé, Cotecna, Holcim y otras; 18 representantes de alguna firma suiza, y 26 empresas locales que son administradas por suizos o funcionan con capital suizo.

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Historia de Floralp

Floralp (Flor de los Alpes) nació en 1964 y desde 1976 es una empresa familiar de la dinastía Purtschert.

Su fundador, Oskar Purtschert, llegó a Ecuador en 1949 para introducir las bondades gastronómicas de los quesos maduros suizos.

Tras un primer fracaso, el entonces presidente Galo Plaza lo contrató para iniciar tal empresa en su finca de Zuleta, donde trabajó 5 años.

Su independencia empresarial fue consolidada con el esfuerzo y el concurso de los padres y los siete hijos de la familia Purtschert.

Hoy es una floreciente empresa de quesos maduros artesanales, semimaduros y fundidos. Gruyere, Tilsiter, Mozarella, Brie, Parmesano, Camembert figuran entre sus 30 tipos de quesos.

Dispone de un sistema HACCP (análisis de riesgos y control de puntos críticos) para garantizar un producto sano, nutritivo y de calidad. En el año 2002 obtuvo su certificación ISO 9000-2000.

En julio pasado ganó la distinción PYME Andina entre 176 empresas.
Su producción es realizada en sus plantas de San Gabriel (Carchi); Ibarra y Zuleta (Imbabura); y Oxapampa, (Perú). Emplea a 110 personas en Ecuador y a 30 en Perú.

Desde hace tres años, Norbert Purtschert, el sexto de los siete hijos, ejerce la gerencia de la empresa familiar que actualmente factura algo más de siete millones de dólares por año.

La historia de Oskar Purtschert es una de las que marcan la historia de la emigración suiza a Ecuador.

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