«Estados Unidos ya no se molesta en justificar sus abusos ante los ojos del mundo»
La captura por parte de Estados Unidos del presidente venezolano Nicolás Maduro marca un punto de inflexión para el orden mundial establecido. ¿Significa entonces que el derecho internacional es cosa del pasado? La respuesta de un especialista con sede en Ginebra.
«Se trata de una violación flagrante del derecho internacional», afirma sin rodeos Vincent Chetail, profesor del Geneva Graduate Institute. Cuando le preguntamos sobre la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa por parte del ejército estadounidense la noche del 2 al 3 de enero en Caracas, el profesor experto en derecho internacional añade: «Se puede hablar de una agresión armada contraria a la Carta de las Naciones Unidas y al derecho internacional consuetudinario».
La Carta de la ONU, documento fundacional de la organización multilateral, prohíbe el uso de la fuerza salvo que se cumpla una de las tres excepciones siguientes: que el Estado afectado lo solicite, que el Consejo de Seguridad lo autorice o que se trate de un caso de legítima defensa. «Es evidente que ninguna de ellas es aplicable», opina el especialista.
El presidente Donald Trump justificó la captura de Nicolás Maduro afirmando que se trataba de defenderse del «narcoterrorismo», que causa numerosas víctimas en Estados Unidos, donde el dictador venezolano, extraditado a Nueva York, se enfrenta ahora a la justicia.
Ausencia de argumentos jurídicos
«Lo preocupante es que la administración Trump no solo incumple el derecho internacional, sino que además ni siquiera intenta darle un aire jurídico a su actuación», subraya Vincent Chetail. «El concepto de narcoterrorismo es un argumento destinado a justificarse internamente. No existe en el derecho internacional, es una pura invención».
No es la primera vez que Estados Unidos viola la Carta de las Naciones Unidas. Las invasiones de Afganistán en 2001 y de Irak dos años más tarde también fueron contrarias al derecho internacional. Tampoco es la primera vez que el país captura a un jefe de Estado en funciones, como hizo en 1989 con Manuel Noriega, que entonces gobernaba Panamá.
«Hasta ahora, Estados Unidos había desarrollado toda una serie de argumentos jurídicos, como la legítima defensa preventiva, ciertamente discutibles, pero que al menos reflejaban una voluntad de justificarse que hoy en día brilla por su ausencia», añade el experto.
Hacia un mundo incierto
En un artículo publicado por el diario británico The GuardianEnlace externo, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, afirmó que la acción militar estadounidense en Venezuela «ha hecho que todos los demás países sean menos seguros». Según él, «eso envía el mensaje de que los poderosos pueden hacer lo que quieran y debilita el único mecanismo del que disponemos para evitar una tercera guerra mundial, las Naciones Unidas».
Para Vincent Chetail, está claro que esta intervención «crea un clima de incertidumbre generalizada». En su opinión, se inscribe en la continuidad de la doctrina Monroe de 1823 —rebautizada como «Donroe»—, que sitúa a América Latina bajo la esfera de influencia de Estados Unidos. «Por lo tanto, no se pueden descartar otras intervenciones en esta región», añade.
Últimamente, Washington ha amenazado con utilizar la fuerza contra varios otros países del «hemisferio occidental», según las palabras de la administración Trump, entre ellos Colombia y Cuba, pero también Groenlandia, lo que ha provocado una gran inquietud en Europa.
¿Un ejemplo para otros?
«Si Estados Unidos, primera potencia mundial y defensor histórico de los valores sobre los que se construyó la ONU, hace caso omiso del derecho internacional, entonces otros países corren el riesgo de hacer lo mismo», señala Vincent Chetail. «Y las consecuencias a largo plazo son críticas, porque ya no se puede pretender oponerse a la conquista armada en otros países cuando uno mismo lo hace».
Rusia podría verse así reforzada en su legitimidad para atacar Ucrania, o incluso invadir otros Estados que anteriormente formaban parte de la Unión Soviética. Por su parte, China podría verse tentada a apoderarse de Taiwán. Sin embargo, el experto se niega a dar por muerto el derecho internacional. «En los últimos años se ha observado un cuestionamiento de este derecho, pero es exagerado decir que ha muerto. Las violaciones son siempre más visibles que el respeto de las normas», opina.
Reacciones tímidas en Europa
Ante la captura de Nicolás Maduro, la mayoría de los países europeos han adoptado una postura cautelosa con respecto a Estados Unidos. En una declaraciónEnlace externo externa respaldada por todos los miembros, excepto Hungría, la Unión Europea pidió el lunes «el respeto del derecho internacional», evitando condenar la intervención estadounidense.
«Si ante una clara violación del derecho internacional, Europa no es capaz de articular una condena clara, eso demuestra la debilidad de los países europeos, que tienen dificultades para aceptar la pérdida de su aliado histórico», analiza Vincent Chetail. Según él, eso también alimenta las críticas que, especialmente desde la guerra de Gaza, denuncian el doble rasero aplicado por las capitales europeas.
Por su parte, Suiza hizo un llamamientoEnlace externo a la «desescalada, la moderación y el respeto del derecho internacional, incluida la prohibición del uso de la fuerza y el principio del respeto de la integridad territorial». La reacción fue demasiado tímida para una parte de la izquierda, que habría preferido una condena firmeEnlace externo.
Vincent Chetail piensa que Suiza, como Estado anfitrión de la ONU y depositario de los Convenios de Ginebra, tiene «una mayor responsabilidad» de hacer oír su voz, pero «no puede asumir por sí sola la responsabilidad de cuestiones que ni siquiera los Estados europeos son capaces de asumir». Especialmente en un contexto de guerra comercial.
Apoyo a las investigaciones
El experto considera que Europa debería encontrar un enfoque común equilibrado que condene simultáneamente la agresión estadounidense y los abusos cometidos por el régimen de Maduro. La ONU ha documentado numerosos casos de ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias y torturas en este país del que han huido unos 8 millones de personas.
En su opinión, los países europeos también deberían ofrecer su apoyo a las investigaciones llevadas a cabo por la Corte Penal Internacional y la Misión de Investigación del Consejo de Derechos Humanos: «Mi temor es que no se produzca un verdadero cambio de régimen. Y que las víctimas de Maduro se vean despojadas, porque no se habrá hecho justicia por las violaciones de los derechos humanos».
Texto original revisado por Virginie Mangin. Adaptado del francés por Carla Wolff.
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