Tapaus: un desafío cargado de misterios

Hubert Weber exmina la calidad del orujo que convertirá en fina "grappa". N. Dominguez

Únicamente a un experto o a un bohemio se le ocurriría crear una bodega de destilados finos en tierras cuyanas. No sólo porque la moda del vino domina estas latitudes, sino porque además los argentinos no tienen “cultura de grappas ni de espíritus”.

Este contenido fue publicado el 13 enero 2005 - 09:43

Hubert Webert (bernés, enólogo y bohemio), revela su “tesoro escondido”…

Hubert es un suizo especial. Reconocido enólogo instalado desde hace años en Mendoza, decidió desafiar la moda del vino que prima en Argentina y se embarcó en crear una bodega de destilados finos y licores, en el valle de Lunlunta, Luján de Cuyo, con una interesante y variada producción.

Capaz de vislumbrar un particular negocio que no tiene antecedentes similares en el país, el hombre que hace una década abandonó los Alpes para quedarse en el sur de América, bautizó a su destilería con el nombre de Tapaus, que en quechua significa "tesoro escondido".

Primeros pasos, a pleno

swissinfo asistió en Buenos Aires a la ‘presentación en sociedad’ de Tapaus y conversó con Hubert en el marco de una reunión que convocó a socios y amigos en la Cámara de Comercio Suizo Argentina.

El experto contó que si bien comenzó con sus primeros productos en 2002, la destilería fue inaugurada a principios de 2004 y ahora se encuentra trabajando a pleno.

“Todos nuestros productos se elaboran en base al alcohol de la vid. Tenemos licores novedosos, como el destilado de Malbec, que es el primero en el mundo, o la grappa de uva tinta”.

“Hasta ahora hemos sacado al mercado sólo algunos de nuestros productos, y poco a poco iremos lanzando otros como el kirsch y las aguardientes destiladas de frutas de pulpa”, explicó.

“La mejor calidad”

“Existen otras elaboradoras de licores y destilados, pero de tipo artesanal. No conozco que haya nada similar a lo que estamos haciendo nosotros en la Argentina, con una inversión importante y en búsqueda de la mejor calidad”, afirmó Weber.

Un alambique discontinuo alemán con cuatro columnas de rectificación y de última tecnología es el protagonista de la alquimia de la destilación.

Grapas, destilados, espíritus y licores se transforman en exquisiteces que deben aprender a apreciarse:

“Es cierto que el argentino, en su mayoría, no está acostumbrado a este tipo de bebidas, pero hay que enseñarles a apreciarlas. Sin embargo hay también mucha gente que cuando prueba nuestros productos los distingue y reconoce su calidad”, sostiene entusiasta Hubert, y da algunos secretos para distinguir un buen producto:

“El alcohol debe ser dulce y redondo y la acidez suave y fresca; El paladar debe captar los mismos aromas que la nariz y la persistencia en la boca debe ser de más de un
minuto. Lo ideal es servir estas bebidas entre 15 y 18 grados para ser mejor
apreciadas”

“Otra cosa que hay que aprender son sus maravillosas propiedades para cocinar”.

Esa uva generosa

¿Cómo se le ocurrió al enólogo de Weinert (una de las bodegas más prestigiosas de la Argentina) emprender esta cruzada por los destilados?

Weber cuenta que uno de los motivos que dispararon la idea –además de que su formación es justamente en esta área de la enología- fue observar en la bodega cómo se desperdiciaba el orujo.

“Siempre veía que el orujo, por ejemplo, se descartaba sin más uso”, explica y exclama: “¡Hoy ese orujo se transforma en nuestras grappas!”

Grappa de Alambic Blend, de orujo de uva blanca, tinta o malbec; pisco, brandy de malbec; espíritus de enebro, anís o frambuesa y licores de caramelo, miel, pomelo y limón, son las primeras estrellas en asomar al firmamento.

Desde Mendoza, Hubert y sus socios han diseñado un objetivo para su “tesoro escondido” Tapaus: imponer su sello como el distintivo de los destilados finos argentinos.

El primer paso está dado y el mercado comienza a abrirse más allá de las fronteras nacionales. Un desafío interesante que combina osadía, visión estratégica y placer.

Swissinfo, Norma Domínguez- Buenos Aires

Contexto

- Tapaus está ubicada en el valle de Lunlunta, Luján de Cuyo, Mendoza.
- Si bien comenzó con sus primeros productos en 2002, la destilería fue inaugurada a principios de 2004 y ahora se encuentra trabajando a pleno.
- Está equipada con tecnología de última generación.
- Su producto estrella es el Destilado de Malbec, primero en el mundo.

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