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Tarjeta roja a las grandes marcas deportivas

Centavos por hora para una obrera, y cifras astronómicas para algunos deportistas. Declaración de Berna

A poco de los Juegos Olímpicos de Grecia, previstos para agosto próximo, ONG suizas lanzan una campaña a favor del juego limpio.

Este contenido fue publicado el 28 abril 2004 - 17:34

Llaman a las transnacionales de la indumentaria y zapatos deportivos a respetar las normas de dignidad del trabajo, sistemáticamente violadas.

Los Juegos Olímpicos 2004 valen oro, en primer lugar para los deportistas. “Pero si la explotación de los trabajadores fuera una disciplina olímpica, las empresas deportivas estarían seguramente entre los vencedores”.

Con este mensaje directo y en cierta forma provocador, la Unión Sindical Suiza (USS) - principal central gremial del país-; la Declaracion de Berna, (DB), prestigiosa organización no-gubernamental (ONG) de apoyo al desarrollo y la Campaña “Ropas Limpias” lanzan en conjunto una nueva ofensiva pública.

El principal objetivo: interpelar a las grandes marcas (Puma, Adidas, Reebok, Nike, Umbro, Kappa etc), al Comité Olímpico Internacional y a su asociado helvético, así como a autoridades, deportistas y público en general para “que el espíritu olímpico esté también en las fábricas de indumentaria deportiva”.

Así lo enfatiza Stefan Indermühle, funcionario de la Declaración de Berna y coordinador de la iniciativa a nivel helvético.

Argumentos para el Juego limpio

“La campaña ha sido lanzada en 43 países del mundo. En muchos de ellos ya comenzó a fines de marzo.y los resultados hasta el momento son positivos. Se intenta influir sobre el movimiento olímpico en una coyuntura propicia” habida cuenta que todo el mundo hablará de deporte, recalca Indermühle a swissinfo.

Las preocupación de los promotores de la campaña tiene sus razones. Mientras una trabajadora de 22 años de una fábrica textil tailandesa gana 25 centavos de franco por hora, el futbolista inglés David Beckham tiene un contrato a vida con Adidas por 161 millones de dólares y la tenista estadounidense Venus Williams, con Reebok, por 38 millones de dólares, a cinco años.

“Anualmente se gastan a nivel mundial 17.000 millones de dólares para comprar zapatillas deportivas y 41.000 millones van para la indumentaria. La concentración es temeraria. 90 % del beneficio que deja la venta de calzado es obtenido por sólo 15 empresas, de las cuales Nike, Reebok y Adidas concentran el 60 %”, señala el coordinador de la campaña.

Lo más preocupante, subraya a su vez Jean-Claude Prince, secretario central de la USS, “es que este movimiento globalizador y de concentración se hace a partir de salarios de hambre, jornadas interminables e irrespeto de los derechos humanos y sindicales de los trabajadores”.

Para fundamentar sus argumentos se basa en un reciente informe sobre la violación de los derechos sindicales, resultado de entrevistas con 186 operarios y operarias, con nueve directores y propietarios de fábricas, así como con diez representantes de firmas de marca. Todo esto en seis países: Bulgaria, China, Tailandia, Indonesia, Campuchea y Turquía.

El papel de los deportistas

“Nos hemos adherido a la campaña y ahora estamos impulsando un proyecto para conseguir camisetas fabricadas en condiciones justas” manifiesta a swissinfo Simón Hausammann, capitán del equipo de fútbol *Rotor* de la liga alternativa de Zürich.

*Rotor* ha sido el primer club helvético que firmra el “ Llamamiento olímpico suizo”, activado por los promotores de la campaña y dirigido al Comité Olímpico internacional, con sede en Lausana “ para que se respeten los valores éticos” del olimpismo.

“Queremos mostrar nuestra solidaridad con las personas que cosen para nosotros...es por eso que firmamos el llamamiento”, explica Hausammann.

Opinión original saludada por los impulsores de la iniciativa en marcha que intentan extender al máximo el contenido de la misma. “Es fundamental llevar este mensaje a la base de los sindicatos, a nuestros medios de información, Informar y discutir”, explica Jean-Claude Prince.

Quien no descarta en el futuro “ el llamar a boicotear la compra de los productos de aquellas empresas que no repeten la dignidad en la producción y a estimular a las otras que sí se comprometen con el juego limpio”.

La campaña, lanzada oficialmente este miércoles en Berna, “exige al movimiento olímpico que obligue a la industria de indumentaria deportiva a respetar los derechos de los obreros y obreras”.

Define además un plan de acción dirigido a los gobiernos; quienes –sostiene-, deberían supervisar que las condiciones de producción guarden conformidad con las reglas establecidas por la Organización Internacional del Trabajo.

swissinfo, Sergio Ferrari

Datos clave

La campaña quiere concienciar sobre la necesidad de jugar limpio pagando salarios justos a los obreros (as) que fabrican ropa deportiva.

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Contexto

* La Campaña a favor del juego lim-
pio en la producción de indumentaria
deportiva ya existe en 43 países.

* En la base de la convocatoria interna-
cional se encuentran Oxfam Internacional,
la Campaña *Ropas Limpias* y la red de
sindicatos de la Unión Global.

* En Suiza, los promotores son la Declara-
ción de Berna y la Unión Sindical Suiza

* Un llamamiento público dirigido al Comité
Olímpico Internacional constituye la médula de la
campaña.

*Mientras trabajadores de empresas subsidiarias
de las grandes firmas de marca internacional tienen
salarios de menos de 75 francos mensuales, la
atleta americana Marion Jones tiene un contrato
de publicidad con Nike de 800.000 dólares. David
Beckam, con Adidas, otro por 161 millones de
Dólares, a vida.

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