UBS se enfrenta a una demanda por presunto fraude

UBS está considerando emprender acciones disciplinarias contra algunos de sus ejecutivos. Keystone

El fiscal general de Nueva York, Andrew M. Cuomo, presentó este jueves (24. 07.) una querella multimillonaria contra la entidad por la presunta venta fraudulenta de instrumentos de deuda al simular que se trataban de valores "seguros y de elevada liquidez".

Este contenido fue publicado el 25 julio 2008 - 10:45

El banco suizo, en un comunicado, señala que se va a "defender vigorosamente" y ha rechazado "categóricamente" las acusaciones.

La querella se ha presentado contra las filiales del banco suizo UBS, UBS Securities y UBS Financial Services, por la presunta venta ilegal de valores. Lo que provocó, tras la crisis de liquidez en los mercados de deuda, que "centenares de clientes del Estado de Nueva York no pudieran acceder a sus fondos".

En concreto, la Fiscalía neoyorquina precisa que actualmente los clientes de UBS customers mantienen más de 25.000 millones de dólares en valores ilíquidos y con vencimientos a largo plazo como resultado de las "fraudulentas distorsiones y la conducta ilegal de UBS".

Asimismo, las investigaciones de Cuomo apuntan que, cuando los máximos ejecutivos de la entidad percibieron el inicio del colapso del mercado se desprendieron "rápidamente" de 21 millones de dólares (21,7 millones de francos) que poseían en el ámbito personal en dichos instrumentos de deuda, mientras seguían vendiendo estos títulos a sus clientes.

Acciones disciplinarias

Aunque UBS niega que haya habido alguna conducta ilegal por ninguno de sus empleados, sí ha reconocido que "han encontrado casos poco éticos por parte de ciertos individuos, que están valorando para implementar medidas disciplinarias".

En este sentido, la Fiscalía señala que varios correos electrónicos internos de UBS muestran los esfuerzos de los ejecutivos del banco suizo para vender los valores de deuda que poseían personalmente.

"UBS no sólo es culpable de una flagrante violación de la confianza entre un banco y sus clientes, sino que sus directivos abandonaron el barco tan pronto como comenzó el colapso del mercado dejando a miles de clientes cargar con la responsabilidad", afirmó Andrew Cuomo.

"Presentamos la primera demanda a escala nacional contra UBS, con la intención de recuperar miles de millones de dólares para los clientes de la entidad a la vez que enviamos un contundente mensaje al resto de la industria de que este tipo de comportamientos engañosos no será tolerado", añadió.

La querella presentada por el fiscal general de Nueva York pretende obligar a UBS a recomprar estos instrumentos de deuda a sus clientes a su valor nominal.

Pérdidas en la Bolsa

El anuncio sirvió para para que las acciones de UBS, que comenzaban ayer por la mañana con ganancias gracias a la tónica positiva marcada por las cuentas de Credit Suisse, cerraran con una pérdida que rondaba el 2%.

Nueva York es el tercer Estado que comienza un procedimiento de este tipo contra UBS, que es el segundo banco por titulización de activos de crédito después de Citigroup, con un volumen de mercado de 330.000 millones de dólares.

UBS y otros bancos de inversión dejaron de comprar deuda en febrero, cuando se dieron cuenta de que no tenían rivales pujando por estos activos a determinados tipos de interés, lo que según el fiscal de Nueva York, ha permitido miles de insolvencias y ha imposibilitado la venta de deuda por parte de los inversores.

swissinfo y agencias

Precedentes

El fisco estadounidense y el Departamento de Justicia iniciaron en 2007 una investigación por presunto fraude fiscal por parte de clientes del UBS.

En junio de 2008, Bradley Birkenfeld, ex ejecutivo del UBS, confesó que el UBS consintió y promovió entre su clientela acaudalada de EEUU inversiones en paraísos fiscales, lo que encubría defraudación al fisco.

El UBS emplea a 80.000 personas en el mundo, de las cuales 32.000 en EEUU.

Suiza cuenta con 395 bancos, nacionales y extranjeros. Todos respetan el secreto bancario o confidencialidad de sus clientes.

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Contexto

El secreto bancario en Suiza carece de vigencia. Protege al cliente desde que inicia el contacto con un banco para abrir una cuenta o pedir un préstamo, y es válido aunque el contrato no se firme.

Del mismo modo, sigue vigente aunque las cuentas se cancelen.

Suiza ha anulado el secreto bancario en casos políticos extraordinarios:

1) Con respecto a las cuentas del dictador filipino Ferdinando Marcos y del dictador nigeriano Sani Abacha.

Fortunas sobre las que ofreció información en cumplimiento a una cláusula que dice que Suiza debe defender su reputación internacional.

2) Entre 2000 y 2005 publicó más de 25.000 nombres de clientes víctimas del Holocausto.

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