¿Tiene el Banco Nacional un problema con las mujeres?

Thomas Jordan, actual presidente del Banco Nacional de Suiza ante una galería de retratos de quienes han sido los dirigentes de este instituto central. © Keystone / Gaetan Bally
Este contenido fue publicado el 09 octubre 2020 - 11:00
Fabio Canetg

Hay algo podrido en el Banco Nacional Suizo (BNS). Se percibe un intenso olor a discriminación sexual.

Es la división responsable de la política monetaria suiza del Banco Nacional de Suiza (BNS) es donde la sobrerrepresentación de los hombres es más flagrante. Este departamento, el tercero, de los 46 puestos directivos, solo cuatro lo ocupan mujeres. Es decir, una representación femenina de solo 9%.

Las promociones laborales ignoran a las mujeres

Si consideramos todos los departamentos que hay en el BNS, 117 de los 145 puestos directivos que existen están ocupados por hombres. Es decir, 81%. Como referencia comparativa, en el Banco Central Europeo (BCE) la cifra es de 69% y en la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed), 57%.

¿El BNS se esfuerza por aumentar su representación femenina en puestos de dirección? No.

Las mujeres son excluidas sistemáticamente de las promociones de puestos laborales de responsabilidad al interior del BNS. Desde el inicio del actual milenio, el banco ha ascendido a 57 personas a puestos ejecutivos. El 84%, hombres. De hecho, solo tres mujeres han logrado cargos directivos en 20 años (frente a un total de 25 hombres).

Falta de puestos a tiempo parcial

Esta problemática situación se presenta por dos razones.

Primero, los hombres tienden a ser más críticos con las candidatas que con candidatos. Los profesionales en temas de equidad llaman a este fenómeno "sesgo de género". Un comité conjunto de nominaciones para la igualdad podría ayudar a contrarrestar el problema, pero el Banco Nacional no lo tiene ni hay planes para su creación.

Segundo,  los hombres del Banco Nacional se benefician del hecho de que casi todos los puestos exigen contratos de tiempo completo (87%). Y las mujeres que laboran en el banco central lo hacen preponderantemente a tiempo parcial (55%).

Esta división patriarcal del trabajo favorece a los hombres, ya que los ejecutivos que laboran a partir de contratos a tiempo completo tienen una tendencia natural a evaluar mejor a los candidatos que también están dispuestos a laborar jornada completa con respecto a aquellas personas que se proponen para laborar a tiempo parcial. También existe un término técnico para este efecto: es el "favoritismo dentro de un grupo".

Los procesos de contratación creados por hombres favorecen las solicitudes de los hombres. Así, la dominación masculina se reproduce.

Jornadas al estilo “club de niños”

El predominio del sexo masculino también se evidencia en las tradicionales Jornadas de la Investigación que realiza anualmente el BNS.

Normalmente, el criterio más importante para ser invitado a las mismas es la calidad de las investigaciones realizadas por aquellos que participarán.

En este sentido, las universidades estadounidenses son conocidas por producir investigaciones de alto nivel. Sin embargo, actualmente, casi 75% de los profesores de economía del país son hombres. En el caso de las Jornadas de la Investigación suizas, 94% de los invitados del BNS son hombres. 

Esto muestra que, no solo el BNS tiene significativamente más hombres que mujeres, sino que también están en marcha todo el tiempo reglas creadas por hombres que favorecen sistemáticamente a los hombres. ¿Qué está haciendo la dirección de la institución para contrarrestar estos abusos?

Mujeres talentosas abandonan el BNS

El BNS no hace prácticamente nada para cambiar las cosas.

La dirección del banco central no ve la necesidad de asegurar una mayor igualdad de género en los puestos de liderazgo poniendo en marcha programas que permitan avanzar a las mujeres o que establezcan objetivos vinculantes con respecto a la equidad de género.

Esta política del BNS contrasta abiertamente con la que ejerce el Banco Central Europeo (BCE), institución en la cual una proporción mucho mayor de mujeres encabezan puestos de liderazgo, pero además ha anunciado su intención de lograr la paridad en el futuro.

El hecho de que los ejecutivos del BNS no sean conscientes de esta cultura masculina problemática lleva a muchas mujeres talentosas a partir y probar suerte en otros lugares. Un hecho injusto para las especialistas femeninas en política monetaria que habrían deseado realizar una carrera en Suiza.

Pero esta discriminación basada en el género también tiene un impacto negativo en la política monetaria de Suiza: si los candidatos son promovidos, consciente o inconscientemente, en función de su género (masculino, de forma preponderante) en vez de hacerlo en función de sus habilidades, esto actúa en detrimento de la capacidad del banco central en el mediano plazo para ejercer una política monetaria eficaz y adecuada.

swissinfo.ch se puso en contacto con el servicio de prensa del BNS para conocer su opinión sobre el tema y ofrecer derecho de réplica. La respuesta del instituto central fue simple: "no daremos ninguna respuesta sobre ese tema”.

Fabio Canetg escribió este artículo en colaboración con Sophie Guignard.

Traducción del francés: Andrea Ornelas

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