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"Un no a Schengen/Dublin sería un autogol"

A juicio de Michael Ambühl, Schengen/Dublin no es la antecámara de adhesión a la UE

(swissinfo.ch)

Un no a Schengen/Dublin sería menos impactante para la Unión Europea que para Suiza, señala el secretario de Estado Michael Ambühl, en entrevista con swissinfo.

El nuevo jefe en la diplomacia suiza es el artífice de las negociaciones Bilaterales I y II con la UE, en Bruselas.

swissinfo: Desde el 1 de febrero usted es secretario de Estado, jefe diplomático de Suiza. ¿En qué consiste su labor?

Michael Ambühl: Tengo la misión de asesorar a mi jefa del Departamento (ministra de Relaciones Exteriores) sobre todos los asuntos de política exterior y de representarla, tanto en Suiza como en el extranjero. La coordinación en el seno del Departamento, así como entre los departamentos es también un aspecto importante de mis actividades.

swissinfo: ¿Usted es entonces casi "la sombra" de la ministra de Exteriores, Micheline Calmy-Rey ?

M.A.: (risas) Claro que no. Pero gracias a mis tareas estoy en relación estrecha con la consejera federal (ministra) Calmy-Rey. Me consulta sobre temas importantes.

swissinfo: Los suizos se pronunciarán en este año sobre importantes asuntos de política exterior: Schengen/Dublin, en junio; y la ampliación de la libre circulación de personas a los miembros del Este de la UE. ¿Qué posibilidades ve?

M.A.: Estoy muy confiado en que lograremos convencer a la población suiza de las ventajas de estos dos proyectos. Tanto el de Schengen/Dublin como el de la ampliación de la libre circulación de personas tratan de dar una solución práctica a los intereses y aspiraciones concretas de Suiza.

En el pasado, proyectos como éstos han logrado casi siempre una mayoría en la población suiza.

swissinfo: Usted ha negociado para Suiza las Bilaterales II con la UE. ¿Está satisfecho con el resultado?

M.A.: En general hemos logrado un buen resultado, sobre todo en cuanto a los acuerdos Schengen/Dublin. Dos puntos que merecen ser evocados: por un lado, la cuestión del secreto bancario, y por otro, el haber adoptado la nueva legislación de Schengen.

En lo que concierne al secreto bancario hemos negociado una solución que nos permite no sólo preservar las normas existentes sino aportar garantías suplementarias.

En cuanto a Schengen, hemos obtenido una reglamentación según la cual cualquier evolución nueva del acuerdo debe ser sometida a un procedimiento de consulta constitucional. Dicho de otro modo, en toda decisión que tenga implicaciones en nuestra Constitución, el pueblo suizo dirá la última palabra.

swissinfo: ¿Qué significado tiene para usted la conclusión de las Bilaterales II?

M.A.: Se puede decir que se trata de la continuación lógica en la vía de las negociaciones bilaterales que hemos emprendido. Con el nuevo acuerdo del paquete de las Bilaterales II respondemos a las expectativas de la economía, por ejemplo de la industria alimentaria, la plaza financiera suiza y el turismo.

Por otra parte, ampliamos la colaboración con la UE, nuestro socio más importante, a los sectores políticos esenciales como son la policía, la justicia, el asilo, la formación, el medioambiente y la cultura.

En resumen, las bilaterales II constituyen ni más ni menos que la consolidación de los lazos ya muy estrechos con la UE.

swissinfo: Usted es considerado como un partidario de la adhesión de Suiza a la UE. ¿No le molesta la acrimonia de una gran parte de la población helvética y de los partidos con respecto a la UE?

M.A.: En lo que respecta a la adhesión a la UE, soy ante todo realista. Estoy plenamente convencido de que, por ahora, la vía bilateral es la mejor. Yo no creo que la población suiza muestra acrimonia con respecto a la UE.

Tengo más bien la impresión de que las suizas y los suizos, al menos después de 1992, es decir desde el no al EEE (Espacio Económico Europeo), han dado su apoyo constante a los proyectos del gobierno y han mostrado que la política europea suscita una gran aprobación en la población.

En lo que concierne al asunto de la adhesión a la UE, sólo puedo decir que tal opción no figura en la agenda política. La política europea de Suiza pone el acento inequívoco en los acuerdos bilaterales, y en las votaciones populares sobre Schengen/Dublin y la libre circulación de personas.

swissinfo: ¿Cómo reaccionaria la UE ante un eventual no de Suiza?

M.A.: En caso de rechazo de Suiza a Schengen/Dublin y, por ende, a una colaboración con la UE en los sectores de cooperación policial y de asilo, nosotros seríamos las primeras víctimas de nuestra propia decisión.

Ni la policía, ni el el cuerpo de guardias fronterizos podrían trabajar con el sistema de información Schengen SIS; numerosos turistas del extranjero dudarían acerca de hacer un recorrido por Suiza debido a la visa suplementaria que se les tendría que exigir. Y Suiza se podría convertir en el país de último recurso para los solicitantes de asilo rechazados por la UE.

Para la UE, un no helvético a Schengen/Dublin no sería un gran problema. Sencillamente, sería -ni más ni menos-, que un acuerdo por el que Bruselas hizo algunas concesiones a Suiza y que no entraría en vigor. En cambio, un rechazo a Schengen/Dublin sería para Suiza nada más y nada menos que un autogol.

swissinfo: ¿Un sí aceleraría una adhesión de Suiza a la UE?

M.A.: No. Y un no a Schengen/Dublin tampoco aceleraría esa adhesión. Los acuerdos de Schengen/Dublin, tal como los otros acuerdos bilaterales, no cierran ninguna puerta y no perjudican en nada a las decisiones futuras en materia de política europea.

Yo estoy convencido de que tanto los escépticos a una adhesión a la UE como los partidarios de tal adhesión apoyarán los acuerdos bilaterales, porque éstos resuelven asuntos esenciales en las relaciones con nuestros asociados.

swissinfo: ¿Qué papel tienen los 620'000 suizos del extranjero para la diplomacia suiza?

M.A.: La tarea de la diplomacia suiza en el extranjero es salvaguardar los intereses suizos en el extranjero. Esos intereses coinciden a menudo con los de nuestros compatriotas que viven en el extranjero.

Los acuerdos bilaterales con la UE ilustran perfectamente esta realidad en la medida en que facilitan considerablemente las condiciones de vida y de ejercicio de una actividad de los suizos en el extranjero.

En cambio los suizos en el extranjero rinden numerosos servicios a su vieja patria. Muchos de ellos desempeñan el importante papel de nexo entre Suiza y su país de adopción. En materia de afirmación de Suiza en el extranjero, nuestros compatriotas expatriados tienen un papel de primer plano.

Entrevista swissinfo: Jean-Michel Berthoud
(Tradución: Juan Espinoza)

Contexto

Michael Ambühl (54 años) es, desde febrero, secretario de Estado en el Ministerio de Relaciones Exteriores (DFAE), función que le convierte en jefe de la diplomacia suiza. Sucede en el cargo a Franz von Däniken.

Desde 1999 y hasta esa fecha, Michael Ambühl fungía como responsable de la Oficina de Integración. En Bruselas ha negociado con la UE las Bilaterales II.

Michael Ambühl estudió economía empresarial y matemáticas aplicadas en la Escuela Poltécnica Federal de Zúrich. De 1976 a 1982 fue asistente en la Universidad de Zúrich. En 1982 comenzó su carrera diplomática (Kinshasa, Nueva Delhi, Bruselas, Berna).

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