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Unos agentes de las fuerzas leales al Gobierno de Unión Nacional (GNA, por sus siglas en inglés) realizan un control en el barrio de Hay al Andalus, en Trípoli, el 14 de marzo de 2017

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Las fuerzas leales al Gobierno de Unión Nacional (GNA) libio, reconocido por Naciones Unidas, ganaron terreno en Trípoli con la expulsión este miércoles de grupos rivales de sus feudos, en el tercer día violentos combates que paralizaron la ciudad.

La capital libia, en estado de inseguridad permanente desde la caída de Muamar Gadafi en 2011, se encuentra bajo dominio de decenas de milicias distintas.

Desde su entrada en funciones, en marzo de 2016, el GNA logró el apoyo de algunas de ellas pero varios sectores de Trípoli están todavía fuera de su control.

Las fuerzas leales al gobierno de unión lograron este miércoles echar a grupos armados de su cuartel general, situado en el sur de la ciudad, después de horas de violentos combates, sobre todo con armamento pesado, según un testigo y una fuente de seguridad.

El martes lanzaron el asalto al complejo de una decena de residencias de lujo, que sirve de sede a las milicias fieles al antiguo líder de un gobierno no reconocido, Jalifa Ghweil, apartado del poder en Trípoli tras la formación del GNA.

"Las fuerzas de Ghweil se fueron y las fuerzas del GNA tomaron el control del sector", indicó este miércoles a la AFP un testigo en el lugar, que hablaba de "importantes daños en los edificios".

Una fuente de seguridad en Trípoli confirmó la información, sin poder dar un balance de posibles víctimas.

Según fuentes próximas a Ghweil, este habría resultado herido en el ataque, aunque estaría fuera de peligro.

Jalifa Ghweil, que rechaza el GNA, está apoyado por milicias de su ciudad natal de Misrata (oeste) así como por otros grupos en Trípoli, basados sobre todo en el sur de la capital.

- 'Fracaso lamentable' -

Trípoli se encontraba paralizada este miércoles por los combates, que entraban en su tercer día consecutivo.

El hospital al Jadhra, situado cerca de los enfrentamientos, fue alcanzado por un cohete, sin dejar víctimas, según un enfermero del centro.

La sede de la televisión privada Al Nabaa, conocida por su orientación islamista, fue atacada por desconocidos en la noche del martes al miércoles, provocando un conato de incendio y la suspensión de las emisiones, según testigos. Sus programas seguían interrumpidos este miércoles.

Los enfrentamientos comenzaron el lunes por la noche en los barrios residenciales y comerciales de Hay al Andalus y Gargaresh, en el oeste de la capital, y el martes tuvieron lugar más combates en este sector.

La dirección de la policía de Trípoli, que depende del ministerio del Interior del GNA, precisó este miércoles en un comunicado que "las operaciones de seguridad y militares en Trípoli" iban dirigidas contra "grupos de delincuentes que desestabilizaban la seguridad e incitaban al caos".

"Era nuestro deber erradicarlos y combatirlos para estabilizar la capital", añadió la policía.

Este golpe de fuerza del GNA coincide con una ofensiva realizada el martes, a más de 700 km al este de Trípoli, por las fuerzas leales al mariscal Jalifa Haftar, el hombre fuerte de las autoridades paralelas, con sede en el este del país, y que niegan la legitimidad del gobierno de unión.

Según Mohamed Eljareh, investigador del Atlantic Council, "lo que pasa en Trípoli se debe al fracaso lamentable de los acuerdos de seguridad del Acuerdo Político Libio negociado por la ONU" en 2015 y que dio nacimiento al GNA.

AFP