Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Policías y trabajadores de los servicios de emergencia en la discoteca donde un incendio dejó 27 muertos y 162 heridos, en una de las mayores tragedias vividas en la historia reciente de Rumanía, el 31 de octubre de 2015 en Bucarest

(afp_tickers)

El presidente rumano Klaus Iohannis declaró el sábado que hay "indicios" de que se incumplieron las reglas de seguridad vigentes en la discoteca de Bucarest, donde un incendio en la noche del viernes causó la muerte de 27 personas, jóvenes en su mayoría.

"Ya tenemos indicios que muestran que la reglamentación legal no se respetó", declaró el presidente conservador.

"Estoy triste y conmocionado, pero también indignado de que una tragedia de tal alcance haya podido producirse en pleno Bucarest", afirmó.

Rumania decretó un duelo nacional de tres días a partir de este sábado.

En la discoteca Colectiv, en el centro de Bucarest, se encontraban hacia las 23H00 locales (21H00 GMT) cientos de jóvenes - entre 200 a 400 según diferentes testimonios - para un concierto de hard rock del grupo "Goodbye to Gravity", que promocionaba su nuevo disco en la víspera de Halloween.

Tras producirse una explosión durante un espectáculo pirotécnico, según testigos citados por los medios locales, se desencadenó un violento incendio que provocó el pánico general entre la multitud.

Varios personas fueron aplastadas por la multitud que intentaba salir a toda prisa del club nocturno, mientras que otras sufrieron intoxicaciones de monóxido de carbono.

El bajista y el cantante del grupo figuran entre los heridos, según el canal de televisión local Antena 3.

- Pánico general -

"La gente se desmayaba a causa del humo. Era un caos total, la gente se pisoteaba", declaró Victor Ionescu, un testigo de la tragedia, al mismo canal.

El fuego se propagó "en un lapso de 30 segundos. La gente no lograba salir de la discoteca porque solo había una puerta de salida abierta y se produjo inmediatamente una estampida", relató otro testigo, Alain Panduru, al portal de noticias en línea HotNews.

De acuerdo a varios medios, la segunda puerta de salida se encontraba cerrada en el momento del siniestro.

Según el viceministro del Interior, Raed Arafat, 27 personas, la mayoría jóvenes o adolescentes, perdieron la vida en el incendio. Once de ellas todavía no fueron identificadas. Resultaron heridas unas 200 personas, de las cuales 146 estaban aún hospitalizadas el sábado.

Fuentes sanitarias indicaron que 10 de estos heridos estaban en estado crítico este sábado.

Ponta dijo que hay extranjeros entre las víctimas y expresó su "solidaridad con los ciudadanos extranjeros que resultaron heridos o murieron", sin dar detalles tras concluir la reunión gubernamental.

Ninguna muerte de extranjero ha sido señalada por fuentes médicas, que se refieren a una italiana, dos españoles y un alemán heridos.

Las autoridades abrieron una investigación para definir las causas del siniestro.

El ministerio del Interior puso a disposición de las familias varios números de teléfono para que puedan tener noticias de sus allegados.

Inmediatamente después del incendio, fue creada una página Facebook en la que se pide a los rumanos ir a donar sangre. "Esta noche se produjo una tragedia en Bucarest. Por el momento hay suficientes reservas de sangre, pero mañana necesitaremos más", se lee en esta página.

Este siniestro recuerda el ocurrido en una discoteca en el sur de Brasil en enero de 2013, donde murieron 242 personas. El incendio fue originado por un fuego artificial lanzado desde el escenario por un integrante de una banda musical que se presentaba en el lugar.

La mayoría de las víctimas, jóvenes que asistían a una fiesta universitaria en la discoteca, murieron asfixiadas.

AFP