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Amnistía censura campaña racista de la UDC

Amnestía Internacional denuncia que solicitantes de asilo han sido víctimas de violencia en Suiza.

(Keystone)

En su informe anual, Amnistía Internacional (AI) deplora la ausencia de medidas gubernamentales "eficaces" contra el aumento del racismo y la xenofobia en Suiza. La organización de defensa de los derechos humanos apunta el índice sobre todo hacia la UDC.

Otro ámbito denunciado por el organismo es la puesta en práctica de la nueva legislación respecto a la tramitación de solicitudes de asilo depositadas por personas indocumentadas.

Asimismo acusa a las fuerzas policiales y de seguridad en distintos cantones. Critica sobre todo las presuntas violaciones de derechos humanos cometidas por funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y la impunidad de la que éstos gozaban posteriormente.

El informe también resalta que las víctimas migrantes de violencia doméstica seguían corriendo el peligro de perder sus derechos de residencia si dejaban de cohabitar con una pareja violenta, a pesar de que entró en vigor el pasado 1 de junio una nueva ley que concede mayor protección a las víctimas de violencia en el ámbito familiar.

Incoherencia en la lucha contra el racismo

Basándose en las conclusiones del relator especial de la ONU sobre formas contemporáneas de racismo, Doudou Diène, AI exige al Gobierno suizo que se oponga a todas las plataformas políticas racistas y xenófobas y las condene claramente.

Esta crítica apunta principalmente a la campaña electoral desempeñada por la Unión Democrática del Centro (UDC) en octubre del año pasado. El partido nacionalista y derechista suizo, actualmente la fuerza política más poderosa en el Parlamento, ha provocado una polémica en torno a sus pancartas.

Pancartas de la oveja negra

En ellas se retrataron ovejas blancas sobre la bandera suiza expulsando a patadas a una oveja negra. El enviado especial de la ONU había pedido al Gobierno una explicación oficial sobre los carteles que éste, sin embargo, denegó, poniendo de relieve que correspondía a los tribunales decidir si se había infringido el artículo del código penal sobre discriminación racial, la denominada "norma antirracismo".

"La Confederación debería implementar un plan de acción y no conformarse con la norma del código penal actualmente vigente que no permite reprimir el racismo en la vida cotidiana, sino sólo el racismo expresado en declaraciones públicas", declaró al respecto la portavoz de la Sección Suiza de Amnistía Internacional, Manon Schick, y añadió: "Constatamos que en Suiza falta una verdadera voluntad política de combatir el racismo."

Estigmatización de extranjeros

"Nosotros creemos que el Gobierno tiene la obligación de denunciar tales pancartas y declarar éstas como propaganda ilegal", subrayó. Además criticó que este problema se vuelve a repetir.

El próximo 1 de junio se votará sobre la iniciativa convocada por la UDC "Para las naturalizaciones democráticas" que exige que se permita en las comunas demandantes el sometimiento a votación pública de las solicitudes de naturalización entregadas por extranjeros. En los carteles de la UDC se ven manos negras que intentan robar un pasaporte suizo.

"Esto supone una estigmatización de los extranjeros porque transmite el mensaje implícito de que los residentes extranjeros no son bienvenidos y que representan un peligro para el país." Según Schick es la UDC la mayor responsable de que haya podido surgir un clima xenófobo en Suiza.

Amnistía Internacional a favor de discriminación positiva

Aunque la ley permite reprimir la discriminación en el espacio público (escuelas, transportes públicos, administraciones, etc.), no lo hace, sin embargo, en casos de discriminación oculta, como por ejemplo cuando se le niega a una persona de color un puesto de trabajo.

Manon Schick se pronuncia a favor de la discriminación positiva sobre todo en lo concerniente a la policía. "Nos estamos dando cuenta que en la policía suiza hay muy pocas personas extranjeras, mujeres o personas que pertenecen a una minoría."

AI Suiza lucha en varios frentes para que la policía empiece a reclutar a más personas procedentes de otros países, culturas o de otro sexo, afirma la portavoz.

La Oficina Federal de Migración no ha sido disponible para un dictamen consultivo.

swissinfo, Antonio Suárez Varela

INFORME 2008 DE AMNISTÍA INTERNACIONAL

El Informe 2008 de Amnistía Internacional (AI) pone de manifiesto que, 60 años después de haber sido adoptada la Declaración Universal de Derechos Humanos por Naciones Unidas, los "gobiernos tienen que disculparse y actuar ya".

El informe destaca que en al menos 81 países se infligen torturas o malos tratos, en 54 hay juicios sin las garantías debidas y en 77 no hay libertad de expresión.

La secretaria general de AI ha afirmado que el año 2007 ha sido caracterizado por la "impotencia de los gobiernos occidentales y la ambigüedad o renuencia de las potencias emergentes a atajar algunas de las peores crisis mundiales de derechos humanos".

AI ha instado a los gobiernos a que establezcan un nuevo paradigma de liderazgo colectivo basado en los principios de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

A China le exige que cumpla las promesas en materia de derechos humanos, que permita la libertad de expresión y de prensa y que acabe con la práctica de la "reeducación por el trabajo".

A EE UU, que cierre el campo de detención de Guantánamo y otros centros secretos de detención y que juzgue a los detenidos en procesos justos o los ponga en libertad.

De Rusia espera que muestre mayor tolerancia hacia la disidencia política y tolerancia cero hacia la impunidad por los abusos contra los derechos humanos en Chechenia.

La Unión Europea tiene que investigar la complicidad de sus Estados miembros en las "entregas extraordinarias" de personas sospechosas de terrorismo y aplicar a sus propios miembros los mismos baremos en materia de derechos humanos que fija para terceros países.

Fin del recuadro


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