La ‘e-tarjeta’ de salud suscita polémica
La nueva tarjeta electrónica con la que se busca mejorar el sistema sanitario suizo preocupa a los responsables de la protección de datos.
Semejante a una tarjeta bancaria, la ‘e-tarjeta’ contendrá detalles personales, así como el historial médico del portador.
Aunque la introducción en Suiza de ese documento no es inmediata, existe un clima de inquietud en cuanto a sus implicaciones en materia de protección de datos y de la privacidad.
Proyecto piloto
En la región de Lugano, en la Suiza de habla italiana, se desarrolla un proyecto piloto para probar su eficacia y aceptabilidad. El mecanismo forma parte de los esfuerzos por establecer una red automatizada de la información médica en todo el país.
«A partir del 2005, alrededor de cuatro mil pacientes y entre tres mil o cuatro mil funcionarios sanitarios, así como doctores y farmacias usarán la tarjeta», dijo a swissinfo Marzio Della Santa, responsable del proyecto.
Si el esquema tiene éxito, podría ser introducido a escala nacional, probablemente poco después del 2008.
Aunque para ello, las autoridades tendrán que combatir la resistencia «cultural» de las personas a almacenar informaciones sobre sus contactos personales, compañía de seguros, alergias, vacunas, medicamentos y acontecimientos mayores de salud que han marcado su vida, en un simple pedazo de plástico.
Privacidad
Además, hay asuntos legales fundamentales que se tienen que resolver, destaca Michele Albertini, de la oficina de Protección de Datos del cantón del Tesino. No es corriente que exista una ley para regular una tarjeta electrónica médica.
«Las regulaciones deben ser creadas e introducidas en las leyes cantonales de salud, con base en las experiencias del proyecto piloto», dijo Albertini a swissinfo.
Una prioridad será asegurar la privacidad de los portadores de la tarjeta.
«En el manejo de la información deben garantizarse la seguridad y la privacidad … y no todo mundo debe tener acceso a esa información. Esto es algo que todas las instituciones de salud deben clarificar – quién puede tener acceso a la información», enfatizó Albertini.
Código de acceso
Della Santa reconoció que la protección de datos médicos privados genera una gran preocupación.
En los preparativos para la fase piloto, el acceso restringido a ciertas categorías de información ha sido incorporado a la tarjeta.
«El personal médico tendrá acceso a una parte de la tarjeta, mientras otra parte, que contiene la información más sensible, tendrá mayores medidas de seguridad, incluyendo un código que el paciente tendrá que introducir para conceder el acceso», advirtió Della Santa.
Sin embargo, Albertini manifestó su preocupación en cuanto al sitio en el que los pacientes podrán almacenar la información sensible -como en casos de Sida o de cáncer-, que debe ser conocida en caso de emergencia.
Por ahora, tales preguntas carecen de respuesta.
Fortalecimiento del paciente
Della Santa subrayó que la tarjeta debe ser considerada como una forma de «fortalecimiento de los pacientes», dado que éstos la tendrán en su poder y decidirán quién puede utilizarla.
«Hasta ahora el personal médico ha controlado la información de los pacientes. En adelante, el paciente tendrá algunos derechos gracias a esta tarjeta».
Presión de la Unión Europea
La Unión Europea presiona a Suiza para que introduzca una tarjeta electrónica de salud, señaló Della Santa.
Sus miembros, en particular Francia, Alemania e Italia cuentan con ese mecanismo así como con una tarjeta de seguros. Ese sistema sirve como modelo para el proyecto de Lugano, precisó Della Santa.
En marzo del 2002, la Unión Europea implantó una tarjeta de seguro obligatorio » y en virtud de los acuerdos bilaterales, Suiza se siente obligada a hacer lo mismo con la introducción de una tarjeta similar», dijeron los organizadores del proyecto de Lugano.
La medida «estaría en consonancia con la segunda revisión del Acta de Seguro Médico Federal, que se discute actualmente en el Parlamento suizo».
Sin embargo, dado que la política de asistencia médica es un asunto cantonal, la tarjeta de salud no puede ser discutida a escala federal.
Seguro y tarjeta de salud
Sin embargo, Della Santa admitió que también se contempla la introducción de una tarjeta de seguros, «que contendrá información de salud administrativa y personal».
Esa es una idea que desagrada a Albertini.
«Las tarjetas de seguro y de salud deben mantenerse separadas … La información de seguros es más administrativa y (los agentes de seguros) podrían tener acceso a otro tipo de información, pero no directamente a la información médica».
¿Banal?
Caracterizada como «banal» por Della Santa, la tarjeta electrónica de salud es capital en los esfuerzos de Suiza por modernizar sus servicios de asistencia médica.
La automatización de las informaciones busca mejorar el intercambio de información entre el personal médico y facilitar la cooperación en un fragmentado sistema de salud.
Los pacientes deberían pensarlo dos veces, antes entregar su tarjeta aunque, «un chip eurocompatible » ayudaría en el futuro a Suiza en el intercambio de información personal y médica con el resto de Europa.
Como dinero en efectivo o una tarjeta de crédito, los portadores tendrían que guardarla en un lugar seguro.
swissinfo, Samantha Tonkin
(Traducción: Marcela Águila)
Especialistas elaboran un proyecto piloto en Lugano, donde los pacientes y el personal médico usarán una tarjeta electrónica de salud.
La tarjeta electrónica contendrá información personal y médica del paciente.
El cantón de Ginebra desarrolla un proyecto similar, con el objetivo de establecer una red automatizada de asistencia médica.
Si la medida tiene éxito, se tendrá que elaborar una legislación para asegurar la privacidad de los portadores de la tarjeta.
La Unión Europea implementa una tarjeta similar que es también tarjeta de seguro médico.
En cumplimiento de los estándares JTI
Mostrar más: SWI swissinfo.ch, certificado por la JTI
Puede encontrar todos nuestros debates aquí y participar en las discusiones.
Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.