The Swiss voice in the world since 1935

Arte y guerra en Gaza: la adolescente gazatí que transforma el dolor en obras impactantes

Ahmad Awad

Gaza, 1 ene (EFE).- La hambruna, los misiles, la muerte y las tiendas en las que malviven cientos de miles de personas cobran vida con las pinceladas que la joven gazatí Sarah Fadl Saadeh lleva dos años dando a sus lienzos mientras sufre el desplazamiento de un lado a otro de la Franja palestina, lo que le ha permitido narrar el dolor de su pueblo en primera persona.

Desde la tienda donde vive ahora, instalada en la azotea de un edificio de la ciudad de Gaza, Sarah, de tan solo 15 años, explica a EFE los motivos que le han llevado a retratar la guerra en decenas de obras.

«Todos mis dibujos están inspirados en la realidad, en las escenas que vivía durante la guerra. Creados desde el principio de la guerra, representan la realidad, la destrucción, la hambruna y el desplazamiento que yo y la gente de Gaza experimentamos», explica.

De colores vivos, sus impactantes obras recuerdan un estilo naif que sugiere su inocencia en medio del sufrimiento que retrata. En sus lienzos y carboncillos, la joven ha plasmado escenas de dolor repetidas estos años en las fotos de los periodistas gazatíes, que adquieren una nueva perspectiva con la ayuda del arte.

«Sentía que era un tiempo perdido, sin escuela ni nada que me permitiera seguir con mi vida con normalidad. Así que decidí aprovechar este tiempo para dibujar dibujos que hablan de la guerra, quería transmitir mi mensaje al mundo, hacer oír mi voz», afirma.

Dibujar con los carbones de la lumbre

Uno de sus lienzos muestra tiendas anegadas por el agua de las recientes tormentas, otro carboncillo un misil cayendo sobre un caldero de comida, un tercero un hombre muerto junto a una caja de la polémica Fundación de Ayuda para Gaza y un lienzo a una mujer sin un brazo cargando con el otro un saco de comida del Programa Mundial de Alimentos.

Antes de la ofensiva israelí que ha dejado inhabitable la mayor parte de Gaza, Sarah vivía con su familia en Beit Lahia, una zona del noreste de la Franja ahora arrasada. Como la gran mayoría de gazatíes, la adolescente vive desplazada sin saber cuándo volverá a su casa, que no ha podido visitar a pesar del alto el fuego porque está en una zona totalmente controlada por Israel.

Sarah confiesa que los peores momentos los pasó cuando, este verano, el hambre azotó Gaza por el bloqueo israelí a la entrada de alimentos. «Fue una época difícil, en la que no había manera ni ánimo para dibujar, con los violentos bombardeos y la hambruna que vivíamos».

De entonces son los cuadros de la mujer con el saco de comida y el hombre muerto junto a una caja de víveres, pero también un carboncillo con una escena familiar: un niño con la cara desencajada esperando con una olla un poco de comida, aplastado por los otros demandantes de ayuda.

Sarah se las ingenió para dibujar estas y otras escenas con los carbones que dejaba la madera quemada que su familia usa para cocinar, ya que desde hace dos años no tienen gas para la lumbre.

El arte como terapia

Su talento le lleva a decorar hasta la tienda de campaña familiar y a través de todos sus dibujos se puede hacer un recorrido cronológico por las etapas de la guerra.

Sobre la lona blanca de la tienda, destacan los colores del barco nodriza de la Flotilla que intentó llegar a las costas de Gaza en octubre y, en una esquina, se ve un Papá Noel en su trineo lleno de regalos, bajo un 2026 con el cero relleno de una cara triste.

En la azotea, Sarah muestra el cuadro del que está más orgullosa: un retrato de la relatora de las Naciones Unidas para los territorios palestinos, Francesca Albanese, enarbolando con rostro serio una bandera palestina, rodeada de edificios destruidos y humeantes.

«Lo dibujé porque es una de las pocas personas que habla de la causa palestina y de la gente de Gaza, de nosotros. A pesar de lo que vivió y las críticas que recibió, continuó defendiéndonos como gazatíes», dice sobre esta mujer que tiene vetada la entrada en Israel y ha usado en sus informes la palabra genocidio.

Para Sarah, dibujar se convirtió en una manera de emplear el tiempo y también en una terapia. «Todos en Gaza están sufriendo mucha presión psicológica por lo que han vivido y visto, y yo intenté superar estas escenas a través de mis dibujos», explica. «Pinté mis cuadros con todo mi corazón, con todo el sufrimiento que viví».

Ella sueña con que en 2026 la vida vuelva a la normalidad en Gaza y también con que su voz se escuche. «Sueño con que mis cuadros lleguen al mundo, con tener exposiciones y con participar en exposiciones internacionales fuera de Gaza», dice esperanzada. EFE

aa-mt-lz/jlp

(foto) (vídeo)

Los preferidos del público

Los más discutidos

SWI swissinfo.ch - Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR

SWI swissinfo.ch - Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR