Autoridades iraníes informan de la muerte de un miembro del Basij en las protestas
Teherán, 1 ene (EFE).- Las autoridades iraníes informaron este jueves de la muerte, la víspera, de un miembro de la milicia Basij durante las protestas por la crisis económica en la ciudad de Kuhdasht, en la provincia occidental de Lorestán.
La gobernación de Lorestán informó de que, durante los “disturbios” registrados el miércoles en Kuhdasht, 13 miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos y murió uno de los integrantes de la milicia Basij, grupo de voluntarios paramilitares leales a la República Islámica, según informó la agencia Tasnim.
Según medios iraníes, el fallecido, identificado como Amirhossein Khodayari Fard, perdió la vida en enfrentamientos con los manifestantes.
El presidente del Poder Judicial de la provincia de Lorestán, Saeid Shahvari, ordenó realizar con urgencia una “investigación exhaustiva” sobre los hechos.
Kuhdasht fue ayer escenario de protestas por cuarto día consecutivo, durante las cuales se corearon consignas contra la República Islámica, como “muerte al dictador”, según vídeos publicados por la ONG opositora iraní Hrana, con sede en Estados Unidos.
En las imágenes que circulan en las redes sociales desde la ciudad de Kuhdasht se escuchan disparos por parte de las fuerzas de seguridad, sin que hasta ahora haya informes sobre posibles muertos o heridos.
En otras ciudades del país, como Isfahán (centro), Hamadán y Kermanshah (oeste), y Fasa (sur), también se registraron movilizaciones en presencia de contingentes de fuerzas antimotines.
En Fasa, cuando un grupo de manifestantes se había congregado ayer frente a la sede de la gobernación, las fuerzas policiales dispararon perdigones contra ellos para dispersarlos. Informes no oficiales citados por Hrana indican que un manifestante murió, aunque los medios estatales lo han negado.
Las protestas por el deterioro de la situación económica en Irán comenzaron el domingo, cuando comerciantes de varios mercados y centros comerciales del centro y sur de Teherán cerraron sus tiendas y marcharon por las calles aledañas, en respuesta a las fuertes fluctuaciones del mercado de divisas, la caída del valor del rial y la inestabilidad económica que afecta a sus negocios.
Desde entonces, muchos comerciantes, tanto en la capital como en otras urbes, han mantenido cerrados sus negocios, mientras las marchas han ido creciendo y, además de reclamos económicos, los manifestantes han coreado demandas políticas, entre ellas “libertad, libertad”, o lemas promonárquicos como “Esta es la última batalla, Pahlaví volverá”, en referencia a la dinastía Pahlaví, derrocada con la Revolución Islámica de 1979.
Ayer, el fiscal general de Irán, Mohammad Movahedi Azad, advirtió contra cualquier intento de convertir las protestas por la crisis económica en un “instrumento de inseguridad” o en la “ejecución de escenarios diseñados desde el exterior”.
Irán enfrenta una inflación anual superior al 42 %, mientras que la inflación punto a punto entre noviembre y diciembre ascendió al 52 % respecto al mismo periodo del año pasado.
Además, durante 2025, la moneda iraní ha perdido un 69 % de su valor frente al dólar. EFE
ash/alf