“Un ciudadano asustado está dispuesto a aceptar muchas cosas”

La situación de emergencia producida por el coronavirus no debe ser un pretexto para privar a los ciudadanos de los derechos fundamentales, advierte Alessandro Trivilini. Kevin Hagen


Suiza pretende controlar los smartphones para detectar aglomeraciones y combatir la propagación del coronavirus. Una medida que sin unas reglas claras y transparentes podría someter a los ciudadanos a una vigilancia permanente por parte del Estado, advierte Alessandro Trivilini, experto en seguridad informática y nuevas tecnologías. Entrevista.

La lucha contra el coronavirus en Suiza pasa también por el teléfono móvil. A solicitud de la Confederación, el principal operador nacional de telecomunicaciones, Swisscom, va a detectar las reuniones de personas en espacios públicos. Concretamente, enviará una señal a las autoridades federales cuando se junten 20 o más móviles en espacios reducidos (100 metros cuadrados).

Swisscom asegura que se garantizará el respeto al principio de confidencialidad y que los datos transmitidos no contendrán información sobre la identidad ni los movimientos de los propietarios de los teléfonos. El objetivo de la operación es verificar si la población está siguiendo las medidas adoptadas por el gobierno para combatir el coronavirus, ha declarado el ministro de Sanidad, Alain Berset.

Suiza no es el único país que quiere geolocalizar a sus ciudadanos. China, Corea del Sur, Taiwán, Israel e Italia (Lombardía) han puesto ya en práctica algunas medidas que sacrifican la privacidad en nombre de la salud pública. Una violación justificada en tiempos de crisis, pero solo si se rige por normas claras y transparentes, afirma Alessandro Trivilini, jefe del Servicio de Informática Forense en la Escuela Universitaria Profesional de la Suiza de habla italiana.

Alessandro Trivilini trabaja en seguridad informática, nuevas tecnologías e investigación digital. Alessandro Trivilini

swissinfo.ch: ¿Cuáles son las nuevas herramientas tecnológicas que permiten controlar los movimientos de población?

Alessandro Trivilini: Hay dos opciones. Pero ambas son invasivas porque entran en el teléfono móvil del usuario para rastrear su ubicación física.

La primera implica la utilización de “troyanos”, es decir, programas informáticos que pueden infectar los teléfonos inteligentes (smartphones) a través de la red. Se activan de forma remota, sin conocimiento del usuario, y transmiten información sobre las actividades realizadas por la persona. Un ciberdelincuente, o un gobierno autoritario, podría enmascarar al “troyano” en la actualización de una aplicación.

La segunda es la triangulación de las antenas. Se autoriza oficialmente a los proveedores a acceder a los datos registrados en las tarjetas telefónicas distribuidas en todo el territorio. Triangulando las tarjetas telefónicas se puede determinar la posición y los movimientos de los móviles.

swissinfo.ch: El Gobierno suizo tiene intención de recurrir a la triangulación de las antenas para detectar reuniones. ¿Es una medida eficaz para contrarrestar la propagación del virus?

A.T.: Si el objetivo último es evitar las reuniones, entonces es una medida innecesaria. La situación actual en Suiza no nos permite actuar con eficiencia, porque los procedimientos de vigilancia, comunicación y reacción no están todavía completamente digitalizados. Desde el punto de vista técnico, la identificación de las tarjetas telefónicas no supone ningún problema. Pero luego, alguien tiene que coger el teléfono y avisar a la policía, que en ese momento puede estar ocupada en otro lugar. Y cuando llega al destino, la reunión se puede ya haber disuelto. El control se realiza en tiempo real, el intercambio de información, no.

swissinfo.ch: Varios países recurren a las nuevas tecnologías para controlar los movimientos de población. ¿Es una decisión justificada en la lucha contra el virus?

A.T.: Desde siempre los gobiernos apelan a la seguridad de los ciudadanos para dar un paso más allá de lo que está regulado o consentido. Un ciudadano asustado está dispuesto a aceptar muchas cosas. Afirmar que se controla a la gente para evitar la propagación del virus es probablemente algo digno y noble. Todo el mundo estará de acuerdo. Pero, ¿cuáles son las reglas en las que se basa ese control? Hay algunos aspectos que hay que aclarar y explicar antes de poner en práctica un dispositivo de vigilancia.

"Es posible otra pandemia y alguien podría estar interesado en mantener el sistema de control"

End of insertion

swissinfo.ch: ¿Qué normas deben regular la vigilancia de la población en tiempos de crisis?

A.T.: Tiene que haber un protocolo que explique de manera clara y transparente cómo se lleva a cabo la detección, la señalización, la comunicación y la reacción. Qué herramientas se utilizan; qué tipo de información se recoge; por cuánto tiempo; cuáles son las consecuencias, en términos de responsabilidad, tanto de la persona controlada como del que controla. Este protocolo debe ser bien comprendido por los políticos y sobre todo aceptado por la población.

swissinfo.ch: ¿Cuáles son los riesgos de una medida de este tipo sin reglas claras?

A.T.: Que la excepción se convierta en regla y que se mantengan las medidas una vez que finalice la situación de emergencia. Después de todo, es posible otra pandemia y alguien podría estar interesado en mantener el sistema de control. El riesgo es caer en una vigilancia permanente por parte del Estado. Todo el mundo dice que esto no va a suceder jamás, pero técnicamente es posible. Ya no se violaría solo la privacidad, sino que entraríamos en la esfera de los derechos fundamentales.

swissinfo.ch: ¿Cómo debería comportarse Suiza?

A.T.: Suiza ha sido siempre prudente en materia de nuevas tecnologías. No obstante, debemos evitar que el país modelo de la democracia se convierta en el emblema de una democracia falsa, donde todo está controlado. Una especie de “China enmascarada”. Si no existe un protocolo, entonces todo es posible.

Debemos aprovechar la oportunidad y predicar con el ejemplo, también a nivel internacional. Tenemos las herramientas y la capacidad para afrontar este ejercicio y hacerlo bien. Tal vez nos sirva para hacer frente a otra pandemia u otras amenazas.

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo