Bernard Bertossa y su combate al crimen
Los 12 años de gestión del procurador de Justicia de Ginebra marcan un hito en la lucha contra el lavado de dinero.
«No pienso que se pueda decir que mi programa fue enteramente realizado, en la medida en que sigue existiendo un tipo de criminalidad que es difícil de combatir. Pero puedo decir, con relación a mi propia conciencia, que hice todo lo que pude por cumplir ese programa», sostiene el ahora ex fiscal, en entrevista exclusiva con swissinfo.
Responsable de las secciones de España y América Latina, Bertossa dirigió tres de los casos más sonados de lavado de dinero en esa región. Aquellos relacionados con Luis Roldán, Raúl Salinas y Carlos Menem.
«Se sabe que en cierto número de países, y América Latina está en primera línea, la tentación de enriquecerse es grande para los dirigentes políticos. Pero esa no es una razón para que Suiza no haga su trabajo trátese de dirigentes asiáticos, latinoamericanos o europeos… Para nosotros, la diferencia no existe. La ley se aplica a todo el mundo», enfatiza Bertossa.
Un castigo circunscrito
El pasado 31 de mayo, concluyeron apenas las funciones del ahora ex procurador; empero, en medios judiciales y políticos nacionales e internacionales se habla ya de un «antes» y un «después» de Bertossa.
«Es verdad que la justicia quisiera que esas personas que se aprovecharon de su función para enriquecerse, no sean perseguidas solamente en Suiza por lavado de dinero, sino también que sean juzgadas en sus países por gestión desleal de fondos públicos», asienta.
Advierte asimismo que «no es luchando contra la corrupción, aquí, en Suiza, que se va a eliminar la corrupción allá… Se puede contribuir. Pero es necesario que se emprendan acciones en el plano político o económico para que el fenómeno de la corrupción desaparezca. Yo tengo la impresión de haber cumplido mi función en este ámbito. Pero mi función únicamente, ni más ni menos», sostiene.
El ex director de la Guardia Civil
«El caso (de Luis Roldán) comenzó con la publicación, en un periódico español, de un artículo sobre sobornos que fueron entregados a personalidades en España. El artículo reproducía una copia de las transacciones bancarias, en Suiza, de una persona que habría recibido esos sobornos», recuerda Bertossa.
Durante cinco años, Suiza y España intercambiaron informaciones judiciales que «nos permitieron identificar un buen número de cuentas bancarias en Suiza, de bloquearlas, para posteriormente, devolver a las autoridades españolas más de 10 millones de dólares que fueron desviados, o de los que se habían beneficiado algunas autoridades policiales españolas», afirma.
El resultado de la labor bilateral llevó a la condena en Madrid del ex director de la Guardia Civil española y, en Ginebra, de varios intermediarios financieros. Bertossa se siente satisfecho de ese caso; lamenta, sin embargo, que «frente a la criminalidad internacional estemos obligados a pasar por canales extremadamente complicados y pesados».
Raúl Salinas, el ‘hermano incómodo’
El 3 de noviembre de 1995, Berna inició una investigación en contra del hermano del ex presidente (1988-1994) Carlos Salinas, y de su esposa, Paulina Castañón, por blanqueo de dinero y actividades relacionadas con el narcotráfico. El caso pasó en 1999 a Ginebra e incluye el bloqueo de 130 millones de dólares cuyo origen es aún indeterminado.
La investigación encontró dificultades «porque la mayor parte de los protagonistas no están en Suiza y el principal interesado (Raúl Salinas) se encuentra detenido en México», amén de que rechazó entrevistarse con el juez responsable, Paul Perraudin, por temor a que sus declaraciones fuesen usadas en su contra. Lo mismo sucedió con un intento de video conferencia.
«Allí tuvimos que enfrentarnos a un medio criminal extremadamente organizado. No es fácil obtener pruebas sobre el origen de esos fondos y, hasta el momento, se trata de un asunto que no ha concluido», dice. Ginebra decidió el envío de la investigación a México.
El ex presidente de Argentina
En octubre del 2001, la justicia ginebrina ordenó el bloqueo de 10 millones de dólares que Carlos Saúl Menem habría recibido a cambio de disimular la violación de un embargo de armas a Croacia, decretado por el Consejo de Seguridad de la ONU, en el marco de un tráfico que pasaba por Ecuador.
El expediente sigue abierto en Suiza, por lo que el fiscal declina dar más detalles.
Sobre los riesgos de que grupos políticos presenten denuncias con el mero propósito de descalificar a sus rivales, Bertossa no se manifestó sorprendido.
Trasfondos turbios
«Sí. Evidentemente ese es el riesgo que corren las investigaciones judiciales, no solamente en Suiza. Son los riesgos de ser instrumentalizados, de ser manipulados por gente que tiene trasfondos políticos», subraya.
Explica que «cuando teníamos información en el sentido de que el dinero que se encontraba en Suiza podía tener un origen criminal, abríamos una investigación sin importar la condición de las personas involucradas, estuvieran o no en el poder. Era la única manera de evitar el reproche de que éramos utilizados».
Enrique Dietiker, Ginebra
En cumplimiento de los estándares JTI
Mostrar más: SWI swissinfo.ch, certificado por la JTI
Puede encontrar todos nuestros debates aquí y participar en las discusiones.
Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.