Llega a Suiza conflicto entre Cuba y México
La tensión entre Cuba y México se ha trasladado a Ginebra, donde se reúne la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.
El trasfondo de la historia comienza cuando La Habana acusa de «diabólico y cínico» al canciller mexicano, Jorge Castañeda, por haber orquestado el retiro de Fidel Castro de la pasada Cumbre de Monterrey.
En un editorial de ‘Granma’, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, el régimen castrista también culpó a Castañeda de haber ideado, en concertación con los Estados Unidos, un proyecto de resolución presentado en el 2001 para condenar a la isla.
Además, el periódico oficial reveló que el jefe de la diplomacia mexicana solicitó y recibió entrenamiento militar en su juventud para apoyar a la guerrilla centroamericana.
Los ataques de La Habana sorprendieron al canciller mexicano en Suiza, precisamente cuando pronunciaba su discurso ante la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
En este simbólico foro, Castañeda declaró que los derechos humanos tienen una validez universal y agregó que la soberanía nacional no debe ser un pretexto para que la comunidad internacional se despreocupe de las irregularidades que se cometen en algunos países.
Incidentes desafortunados
El primer percance que empañó las relaciones entre Cuba y México se remonta al 26 de febrero de este año, día en que la sede de la embajada mexicana en La Habana fue ocupada por un grupo de opositores al castrismo.
Todo comenzó con un discurso que Castañeda pronunciara en la inauguración del Instituto Cultural Mexicano en Miami, en el que decía que «las puertas de la embajada de México en La Habana están abiertas a todos los ciudadanos cubanos, del mismo modo que lo está México». Posteriormente, esas declaraciones se usaron como argumento para entrar violentamente en la sede diplomática.
Después de diversas horas de tensión, el Gobierno mexicano solicitó al cubano el desalojo del edificio, que se llevó llevarse a cabo sin mayores incidentes.
El segundo incidente se produjo días después, mientras Fidel Castro viajaba a Monterrey para participar en la Cumbre sobre Financiamiento al Desarrollo, y el presidente de México, Vicente Fox, se desplazaba a Cuba.
Una vez en La Habana, el mandatario mexicano se entrevistó con algunos opositores políticos al régimen castrista, lo cual disgustó a las autoridades locales. Al explicar el hecho en Suiza, Castañeda subrayó que «la política exterior de Fox no omite escuchar las expresiones de grupos que promueven los derechos humanos y la democracia en naciones donde su observancia es precaria».
Pero el punto que más parece haber empañado las tradicionales buenas relaciones entre los dos países tuvo lugar en Monterrey, donde Cuba acusó a Castañeda de haber maniobrado, bajo las órdenes de Estados Unidos, para provocar el retiro del presidente Castro de la cumbre organizada por la ONU.
De acuerdo a las versiones cubanas, «al presidente cubano se le solicitó que no asistiera a la cumbre, 24 horas antes de su partida hacia Monterrey. Todo fue obra de la política maquiavélica y provocadora del señor Castañeda», afirmó ‘Granma’.
En Suiza, el canciller Castañeda no quiso abordar el tema con swissinfo, mientras en México, la Secretaría de Relaciones Exteriores minimizaba el incidente.
Resolución de condena
Sin embargo, y a pesar de las apariencias, las tensiones entre Cuba y México han llegado a tener repercusiones en Suiza. En Ginebra, diversas fuentes han confirmado que algunos países miembros de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU preparan una condena a La Habana, porque la isla «ha registrado progresos insatisfactorios» en la materia.
Según estas fuentes, la República Checa presentará una resolución de condena a Cuba respaldada por Estados Unidos -que, paradójicamente, no es miembro de la Comisión desde el pasado año -, basándose en la que se presentó en el 2001, pero omitiendo los adjetivos y comentarios que motivaron rechazo.
México supuestamente no apoyará la resolución en los términos en los que se prepara, pero el texto será aprobado previsiblemente por mayoría. Sin embargo, nadie ha asumido hasta estos momentos el papel de Judas que asignó el canciller cubano al país que se atreva a presentar esta resolución.
Felipe Pérez Roque aclaró, no obstante, que Cuba «no tiene ningún problema con México, ni con el gobierno de Vicente Fox. El problema es sólo con una persona.»
En cualquier caso, la pelea para condenar a Cuba dentro de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU se prolongará previsiblemente de aquí al próximo 28 de abril.
Enrique Dietiker, Ginebra
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