Votaciones: un «no» al Este podría causar bloqueo bilateral
Un voto negativo a la Ley de Ayuda al Este y, por ende, al 'Fondo de Cohesión', decepcionaría y molestaría a los 10 estados del este y del sur de Europa incorporados últimamente a la Unión Europea (UE).
La consecuencia más probable sería que los asuntos suizos en Bruselas queden, en general, suspendidos, opinan varios observadores de la UE en la capital belga.
Vistos desde el aspecto únicamente jurídico, los 1.000 millones de francos que están planificados en la Ley de Ayuda al Este para los 10 nuevos miembros de la UE son un regalo voluntario de Suiza.
Sin embargo, en los hechos, el Gobierno suizo (Consejo Federal) hizo un cálculo inteligente cuando ofreció los 1.000 millones en mayo de 2004: el obsequio contribuyó decisivamente para que el segundo paquete de los convenios bilaterales sea cerrado.
Por eso la UE no aceptaría tan fácilmente un No de los votantes suizos a la Ley de Ayuda al Este, el 26 de noviembre.
Antes de que los suizos acudan a las urnas, Bruselas evita las amenazas concretas que podrían ser contraproducentes y se limita a hacer advertencias generales ante un No.
Por ejemplo, en julio pasado, el presidente de la Comisión de la Unión Europea, José Manuel Barroso, enfatizó que «sería una señal muy mala».
A pocos días de la votación, la reacción que pueda tener Bruselas queda en el terreno de la especulación. A diferencia del plebiscito sobre la libre circulación de personas, de septiembre del 2005, no hay en este caso una cláusula de guillotina: la ayuda financiera para los nuevos 10 estados de la UE no está vinculada jurídicamente a convenios bilaterales.
Por eso es improbable que Bruselas anule los convenios vigentes. Pero las perspectivas para los expedientes todavía abiertos no son muy halagadoras.
Economía: problemas de exportación
Un No sería en primer lugar un jalón de orejas para los nuevos 10 estados de la EU, a los cuales el Gobierno suizo ha prometido los 1.000 millones. «Sobre todo los nuevos estados de la Unión estarían poco dispuestos a tender la mano a Suiza cuando se trate de acuerdos para futuras cuestiones», señala con prudencia la Oficina de Integración respecto a los temores.
De hecho, a gobiernos de Europa del Este enojados no les sería difícil bloquear los asuntos suizos en el Consejo de Ministros de la UE.
De esta manera es casi improbable que los estados de Europa del Este den, después de un No, el visto bueno al ingreso de Suiza en los Convenios de Schengen y Dublín. Los acuerdos sobre la participación de investigadores y cineastas en los nuevos programas de la UE tampoco podrían ser renovados a tiempo hasta fin de año. Y la economía suiza estaría amenazada por problemas para la exportación de mercancías.
Nuevos expedientes en peligro
«Un gran número de pequeñas medidas podría ser desagradable para las empresas suizas», advierte Florent Roduit, delegado en Bruselas de economiesuisse, la federación central suiza de las empresas.
Sin embargo Roduit no cree que se produzca un bloqueo completo de todos los expedientes abiertos: «Por ejemplo, un acuerdo sobre el mercado de la energía eléctrica también interesa a la UE».
En cambio Jean Russotto, abogado suizo especializado en asuntos económicos que trabaja en Bruselas, es escéptico: «Después de un No, y aunque lo quisieran, los estados de la UE no podrían avanzar en la negociación de nuevos expedientes como la apertura del mercado de la energía eléctrica, el libre comercio de productos agrícolas o la participación suiza en el sistema de navegación por satélite Galileo. Necesitarían un largo período para reflexionar».
Asuntos congelados
Se cree que es posible un compás de reflexión, porque aquí se trata de una conducta normalizada. Después de todo, eso ya lo vivió Suiza, -sin culpa propia-, con los 1.000 millones prometidos: cuando los estados de la UE discutían sobre cuestiones detalladas del regalo, Bruselas congeló la ratificación de cuatro convenios bilaterales.
Cuánto tiempo quedarán congelados los asuntos suizos después de un eventual No el 26 de noviembre, dependerá de la rapidez con que Suiza acepte un segundo intento para que los 1.000 millones prometidos sean finalmente aprobados.
swissinfo, Simon Thönen
(Traducido del alemán por Rosa Amelia Fierro)
Suiza ha apoyado desde 1990 a los países de Europa del Este con 3.500 millones francos. El establecimiento de la democracia y el fomento de la economía están regulados en la Ley de Apoyo al Este.
En mayo de 2004 ingresaron a la UE diez nuevos estados, con los cuales Suiza ha cerrado dos paquetes de convenios bilaterales. La UE ha demandado a Suiza apoyar financieramente a sus nuevos miembros, lo cual fue aprobado por el Parlamento en la primavera pasada.
En caso de ser aprobada, la ayuda será distribuida por partes- cada una de 200 millones de francos- durante cinco años, principalmente en Polonia.
Los fondos, empleados mayormente en la cooperación para el desarrollo, provendrán del presupuesto de dos ministerios suizos.
En cumplimiento de los estándares JTI
Mostrar más: SWI swissinfo.ch, certificado por la JTI
Puede encontrar todos nuestros debates aquí y participar en las discusiones.
Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.