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Diputadas suizas apoyan lucha de familias cubanas

Marianne Hugenin, Olga Salanueva, Adriana Pérez y Maria Roth-Bernasconi en Ginebra.

(swissinfo.ch)

Olga Salanueva y Adriana Pérez, cuyos esposos permanecen presos en Estados Unidos, acudieron a Suiza en busca de apoyo para poder visitarlos.

Las legisladoras Marianne Huguenin y Maria Roth-Bernasconi iniciaron acciones de solidaridad con esas familias cubanas.

"Me reuní con dos esposas de los cinco prisioneros y lo que me conmueve más es el hecho de que no puedan ver a sus maridos. Esos prisioneros son privados de todo contacto con sus familias y eso me parece contrario a los derechos humanos", escribió la diputada Maria Roth-Bernasconi en una misiva dirigida a Amnistía Internacional.

Por su parte, Marianne Huguenin, en una carta enviada a la misma organización internacional asienta, en referencia a 'los cinco’:

"Podrían ser calificados de 'espías cubanos’ en Estados Unidos, puesto que fueron enviados a ese país por Cuba para luchar contra el terrorismo anticubano organizado desde Miami, terrorismo que ha utilizado métodos violentos que han causado muertes inocentes y que es protegido por (George) Bush. Extrañamente, sus procesos, como su encarcelamiento, han permanecido en medio de una fuerte discreción, lo que testimonia la mala conciencia americana".

En un encuentro efectuado en la residencia de Cuba en Ginebra, Olga y Adriana explicaron a las legisladoras el calvario que han sufrido desde hace siete años cuando sus esposos, junto con otros tres ciudadanos cubanos, fueron apresados por las autoridades estadounidenses.

Romper el silencio

La embajadora de Cuba ante Suiza, Ana María Rovira, hizo hincapié en el silencio que ha rodeado todo el caso. Explicó que tras el arresto de los ciudadanos cubanos los diarios de Miami desplegaron grandes titulares con frases como: "Espías entre nosotros" o "Encontramos a 5 espías de Castro", pero que después la noticia ha sido silenciada.

Diversas organizaciones simpatizantes con la causa de 'los cinco’ reunieron los fondos necesarios (50.000 dólares) para publicar el caso en uno de los principales diarios estadounidenses, informó la diplomática.

Añadió que, con ese mismo espíritu solidario, se han integrado comités en diversos países del mundo que pugnan por la liberación de los ciudadanos cubanos, porque puedan gozar del derecho a un proceso justo y de reunirse con sus familiares.

"Los once millones de cubanos apoyamos a 'los cinco’, enfatizó la embajadora.

Lucha contra el terrorismo

"Los cinco", como se les conoce en la isla: Antonio Guerrero (nacido en 1958, casado), Fernando González (1963, casado) Gerardo Hernández (1965, casado), Ramón Labañino (1963, casado, tres hijas) y René González (1956, casado, dos hijas) partieron a Estados Unidos con el fin de obtener información sobre los planes de organizaciones extremistas anticubanas con asiento en la ciudad de Miami.

Entre las actividades de esos grupos se denuncian actos terroristas, sabotajes y toda suerte de agresiones que han costado más de 3.000 vidas y han dejado un saldo de más de dos mil heridos, amén de cuantiosas pérdidas económicas. A esas agrupaciones se les atribuye también el haber intentado asesinar, varias veces, al presidente Fidel Castro.

Desde el triunfo de la Revolución Cubana, la isla ha sido objeto de varias agresiones del exterior. Y tras la caída de la Cortina de Hierro, esas actividades se habrían intensificado ante la presunción de que sin el apoyo de los países socialistas, Cuba sería presa fácil.

Un llamado de alerta

En verano de 1998 -recuerda Adriana-, una delegación estadounidense visitó Cuba y las autoridades la alertaron sobre los planes de las organizaciones extremistas contra la isla. Sin embargo, lejos de instrumentar las medidas necesarias para poner coto a esos ataques, el gigante americano respondió con el arresto de 'los cinco’ en septiembre de ese mismo año.

"Permanecieron 17 meses en aislamiento. El juicio se llevó a cabo sólo dos años después, en noviembre del 2000 y en Miami", a pesar de las reiteradas solicitudes para que se efectuara en otro lugar, dado que en esa ciudad habita un alto número de cubanos contrarios al gobierno de Cuba y ofrecía un contexto por demás hostil.

Recuerda Olga que las autoridades estadounidenes propusieron a su esposo "negociar los cargos" a cambio de testimoniar contra sus compañeros, y que ante su negativa, procedieron a arrestarla a ella y la mantuvieron presa durante tres meses.

Un juicio manipulado

En su encuentro con las diputadas suizas, Olga y Adriana precisaron que el juicio comenzó en el otoño del 2000 y terminó siete meses después. Se trató, afirman, de un proceso viciado, manipulado, en el que comparecieron más de 70 testigos y que, sin embargo, no pudo hallar pruebas que sustentaran de manera irrefutable los cargos principales.

Pese a todo, los ciudadanos cubanos recibieron las penas máximas para cada uno de los cargos que se les imputaron. A saber, conspiración para cometer espionaje, para cometer delito contra Estados Unidos, identidad y documentación falsa, agentes no registrados de un gobierno extranjero. Las sentencias fueron, por lo menos, desmesuradas. La defensoría apeló a la decisión de la jueza y los detenidos esperan un nuevo juicio.

Gerardo (esposo de Adriana) fue inculpado también de conspiración para cometer asesinato en primer grado y fue sentenciado a dos cadenas perpetuas más 15 años de prisión. Ramón, cadena perpetua más 18 años; Antonio, cadena perpetua más 10 años; Fernando, 19 años de prisión; René, 15 años.

La tortura de estar lejos

Y, como si todo ello no fuera suficiente, de acuerdo con lo explicado por Olga y Adriana, las autoridades de Estados Unidos han procedido a tratar de minar el espíritu de los ciudadanos cubanos con medidas adicionales: los han encerrado en celdas de castigo, los han separado entre sí (cada uno está en prisiones diferentes) y han dificultado sino es que impedido, que se reúnan con sus familiares.

Es el caso de Gerardo y René. Este último fue encarcelado cuando su segunda hija, Ivette, tenía apenas 4 meses y no ha podido disfrutar del derecho mínimo de haberla visto convertida en la preciosa chiquilla que es ahora. Adriana ha pedido siete visas, seis se le han rechazado. La primera le fue concedida, pero al llegar al aeropuerto de Houston (señalado en el documento), sin mayor explicación, fue enviada de vuelta a Cuba.

Las legisladoras Marianne Huguenin y Maria Roth-Bernasconi escucharon atentas el relato de las ciudadanas cubanas. Les manifestaron su comprensión y su adhesión y se comprometieron a contribuir en su lucha por reunirse con sus esposos.

Como primera medida, escribieron a Amnistía Internacional y prometieron instrumentar nuevas medidas en el seno del grupo parlamentario Suiza-Cuba que acaba de ser formado a iniciativa del doctor Franco Cavalli.

Un esfuerzo solidario para que esas dos mujeres "que constituyen una amenaza" para el país más poderoso del mundo, puedan visitar a sus maridos.

swissinfo, Marcela Águila Rubín

Contexto

Desde el triunfo de la Revolución Cubana, hace 46 años, la isla ha sufrido una serie de actos terroristas, invasiones y provocaciones.

Esas agresiones han dejado un saldo superior a los 3.000 muertos y los 2.000 heridos.

En Miami, donde se concentra la mayor población de cubanos contrarios al régimen revolucionario, se perpetra la mayoría de esos actos de violencia.

Cinco ciudadanos cubanos que monitoreaban las actividades de los grupos extremistas fueron encarcelados y condenados a severas penas de prisión. Uno de ellos, a doble cadena perpetua.

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