La banca está en pánico y los mercados en picada

El nerviosismo se apodera de los mercados mundiales. Keystone

La Cámara de Representantes de Estados Unidos rechazó el millonario 'Plan de Rescate Paulson' destinado a apuntalar al sistema financiero.

Este contenido fue publicado el 30 septiembre 2008 - 13:34

Las bolsas toman con pesimismo la noticia. Suiza y Europa están preocupadas por la recesión y el 'efecto dominó' de quiebras bancarias que amenaza al mundo. En casa, el UBS es la institución más vulnerable.

Nuevo 'lunes negro' para el sistema financiero internacional.

Ayer (29.09), y contra todo pronóstico, la Cámara de Representantes de EEUU rechazó el plan de rescate financiero por 700.000 millones de dólares (768.000 millones de francos suizos), diseñado por el gobierno de George W. Bush.

El Departamento del Tesoro, a cargo de Henry Paulson, y la Reserva Federal (Fed), timoneada por Ben Bernanke, proponían sanear los bancos más débiles vía la compra de deuda hipotecaria basura (subprime) con recursos de los contribuyentes.

Los contenidos del proyecto de rescate fueron minuciosamente revisados y modificados por el Congreso de EEUU a lo largo de siete días para evitar dar un 'cheque en blanco' a la banca privada.

Pese a las adecuaciones, la fuerza republicana de la Cámara de Representantes, equivalente al Consejo Nacional suizo, echó atrás el documento y actualmente trabajan en una nueva versión del mismo.

Los riesgos son muchos: el reloj sigue su curso y nuevas quiebras bancarias y descalabros bursátiles son posibles en el corto plazo. En el largo plazo, crece la posibilidad de una recesión mundial.

Suiza, por su parte, cuenta con su sistema financiero sólido, pero no por ello exento de riesgos. Y la institución más vulnerada es el banco UBS.

¿Qué fue rechazado?

Las cosas por su nombre... Estados Unidos vive una coyuntura difícil. Enfrenta la peor crisis económica vista desde la Depresión de 1929 y está a seis semanas de una elección presidencial.

En consecuencia, toda decisión legislativa tiene un inevitable tinte proselitista.

En palabras de Judd Gregg, senador republicando, el documento sometido a la aprobación de la Cámara de Representantes el pasado lunes contenía a lo largo de 106 páginas: "Toda la flexibilidad necesaria para que el Departamento del Tesoro rescatara instituciones con problemas y estabilizara a los mercados".

El Tesoro proponía que los 700.000 millones de dólares se destinaran a comprar 'deuda mala', es decir, papel subprime documentado en los balances de los bancos.

Pero los legisladores impusieron una serie de sanas salvaguardas antes de llevarlo a votación.

La primera, sólo podría ejercerse en principio un total de 250.000 millones de dólares y 100.000 millones durante las próximas semanas.

Los otros 350.000 millones de dólares del rescate podían ser vetados por el Capitolio si consideraba en el futuro que no era necesario usarlos, a diferencia de la discrecional versión original que propuso el Departamento del Tesoro.

Otro cambio introducido: los contribuyentes recibirían acciones de los bancos a cambio de su aportación al rescate y cobrarían utilidades cuando los bancos se reestablezcieran.

El gobierno de EEUU anunció también su intención de emitir bonos en los mercados financieros internacionales para financiar parte del proyecto.

Suiza en el panorama

La economía suiza luce a salvo por el momento, pero su banca ha sido fuertemente impactada por los 'subprime'.

El UBS, banco número uno del país, se ha visto obligado a depreciar activos por 46.000 millones de francos suizos durante los últimos 12 meses como producto de esta crisis.

Vista desde la perspectiva bursátil, la acción del UBS ha perdido 7,8% de su valor sólo durante los últimos siete días de volatilidad; 26% durante el último mes y 69,8% en los últimos 12 meses, que coinciden con el entallamiento de la crisis hipotecaria estadounidense.

Y habrá más. En el SWX, mercado de valores suizo, los corredores financieros no descartan el interés del banco HSBC por adquirir UBS si el panorama del banco suizo se complica.

Expertos de Asset Backed Securities (ABS) estimaron hoy (30.09) que el banco líder de Suiza anunciará nuevas depreciaciones por unos 3.000 millones de francos suizos en su Asamblea General Extraordinaria del próximo jueves.

Lo positivo, añade el banco Sarasin, es que la depreciación será inferior a la de los trimestres anteriores. Señal de que las cosas no han regresado al orden, pero sí mejoran.

Imposible un acuerdo

No obstante, el panorama luce aún delicado.

Aunque Nancy Pelosi, demócrata presidenta de la Cámara Baja estadounidense aseguró hasta el último momento que "el paquete estaba diseñado para salvaguardar a los inversionistas y futuros pensionistas, no a Wall Street", no todos los legisladores opinaron lo mismo a la hora de votar.

Los republicanos fueron mucho más duros que los demócratas a la hora de pronunciarse. Y tras el fracaso, tanto el candidato demócrata Barack Obama, como el republicando, John McCain, se culparon recíprocamente por el resultado.

El domingo pasado, Klaus Wellershoff, economista jefe del citado UBS, expresó la visión del banco sobre esta crisis y opinó que haber permitido la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers (15.09) fue un gran error.

En esta historia lo que está en juego es la solvencia del sistema financiero internacional y restaurar la confianza en el futuro será mucho más cargo para los gobiernos, citó.

Lo cierto es que una banca internacional en bancarrota sumiría al mundo en una crisis sin precedentes. Sin dinero para operar el día a día, para comerciar, para pagar nóminas y para funcionar.

El mundo aguarda al Capitolio que, si todo marcha, dará alguna noticia concreta sobre un nuevo plan antes del jueves.

swissinfo, Andrea Ornelas

Contexto

La globalización ha convertido al mundo en un solo gran mercado sin barreras territoriales. Y las ganancias y/o pérdidas de una economía impactan de inmediato a otras.

La solidez de la plaza financiera suiza es vital en tiempos de crisis e incertidumbre porque además de ser motor de la economía, es depositaria de 4 billones de francos suizos, es decir, un tercio de la riqueza resguardada por el sistema financiero mundial.

La prensa helvética y europea hablan ya sobre la necesidad de que los gobiernos y los bancos centrales del Viejo Continente cierren filas y negocien concertadamente un programa de rescate en caso de que se presenten buenas quiebras bancarias en su territorio.

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Datos clave

Suiza tiene 389 bancos. Sólo dos, UBS y Credit Suisse, concentran 51% de la operación del sector.

En 12 meses de crisis subprime, el valor de la acción del UBS ha pasado de 65 a 18 francos suizos. El título del CS, de 82 a 49 francos.

La Cámara de Representantes estadounidense desechó el Plan de Rescate Paulson con 228 votos en contra y 205 a favor. De los votos de rechazo, 133 fueron republicanos y 95 demócratas.

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