Clima y biodiversidad: Suiza vota sobre inversiones millonarias
Una iniciativa popular ‘rojo-verde’ pide la creación de un fondo federal para acelerar el desarrollo de las energías renovables y proteger la biodiversidad en Suiza. Quienes se oponen consideran que el país ya está haciendo lo suficiente por el clima y temen un aumento excesivo del gasto público. El electorado decidirá el 8 de marzo.
¿Qué pide la iniciativa?
La iniciativaEnlace externo pide invertir cada año entre el 0,5 % y el 1 % del producto interior bruto de Suiza en la transformación ecológica del país. La cifra oscilaría entre 3.900 y 7.700 millones de francosEnlace externo (CHF) al año y se utilizaría para financiar medidas de protección del clima y la naturaleza.
¿Quién la promueve y por qué motivo?
El Partido Socialista (SP) y los Verdes se unieron para crear esta iniciativa llamada «Por una política energética y climática justa: invertir en prosperidad, empleo y medio ambiente», en septiembre de 2022. Ese año fue el más caluroso registrado en Suiza desde que se iniciaron las mediciones en 1864, marcado por tres olas de calor y períodos de sequía persistentes.
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El SP y los Verdes han promovido la iniciativaEnlace externo porque consideran que la protección del clima y la biodiversidad no puede recaer sobre los individuos. Ambos partidos sostienen que se necesitan inversiones públicas masivas para promover las fuentes renovables y producir la mayor cantidad de energía posible en Suiza.
La iniciativa ha recogido más de 102.000 firmas en los 18 meses transcurridos desde que se lanzó, y ahora se someterá a votación popular. La votación tendrá lugar el 8 de marzo. Al tratarse de una modificación constitucional, la iniciativa necesitará la doble mayoría, del pueblo y los cantones, para ser aprobada.
¿Cuáles son los argumentos de quienes apoyan la iniciativa?
El nuevo fondo financiado por la Confederación acelerará el desarrollo de las energías renovables, por ejemplo mediante la instalación de más paneles solares, y favorecerá la protección de la biodiversidad de las especies animales y vegetales, afirma el comité de la iniciativa. El dinero se utilizaría, entre otras cosas, para rehabilitar edificios desde el punto de vista energético y mejorar el transporte público.
La izquierda y los círculos ecologistas opinan que sería mucho más caro no hacer nada que intervenir con las inversiones millonarias que se requieren. Por cada franco invertido hoy en medidas de protección del clima, se ahorrarán cuatro o cinco en el futuro, afirman, recordando las grandes catástrofes naturales que han afectado Suiza en los últimos años, entre ellas las de Blatten, Bondo y Vallemaggia.
Las inversiones en la transición energética también reducirán la dependencia de Suiza de los países, a menudo autocráticos, que producen combustibles fósiles, afirman los partidarios de la iniciativa. La invasión de Ucrania por parte de Rusia, añaden, ha puesto de manifiesto la necesidad de reforzar la capacidad de suministro energético nacional. En Suiza, alrededor del 70 % de la energía se produce a partir de fuentes fósiles importadas, como el petróleo y el gas natural.
El fondo para el clima también permitiría crear puestos de trabajo sostenibles, afirma el comité de la iniciativa. En el sector de las instalaciones solares, por ejemplo, hay escasez de personal cualificadoEnlace externo.
¿Quién se opone al fondo para el clima y por qué motivos?
El Consejo Federal (Gobierno) y la mayoría del Parlamento recomiendan rechazar la iniciativa del SP y los Verdes. El Gobierno considera que el fondo climático no es necesario para alcanzar los objetivos climáticos nacionales. La Confederación y los cantones ya destinan alrededor de 2.000 millones de francos al año al clima y la energía, y 600 millones a la biodiversidad, afirma el GobiernoEnlace externo.
En el Parlamento, los principales partidos (a excepción del bloque rojo-verde) han rechazado la iniciativa, por considerarla demasiado costosa e ineficaz. Los gastos para alimentar el fondo para el clima no estarían sujetos al freno al endeudamiento. Eso llevaría a un aumento incontrolado del gasto público, han afirmado. Quien pagaría las consecuencias sería la población, que podría tener que hacer frente a un aumento de los impuestos o del IVA.
Los partidarios del «no» también han criticado la falta de criterios concretos sobre cómo debe utilizarse el dinero del fondo. Para quienes se oponen a la iniciativa, Suiza debe continuar con la política climática actual y seguir apostando por una amplia gama de enfoques: desde incentivos para la eficiencia energética hasta restricciones a las energías fósiles.
¿Cómo se financia actualmente la protección del clima en Suiza?
El principal instrumento financiero de la política climática nacional es el impuesto sobre el CO2. Se aplica a los combustibles fósiles (gasóleo de calefacción, gas natural y otros) utilizados para calentar edificios y producir electricidad. Asciende a 120 francos por tonelada y es uno de los impuestos sobre el CO2 más altos del mundo.
Los ingresos se utilizan en parte para financiar el Programa de EdificiosEnlace externo. Su objetivo es reducir el consumo energético del parque inmobiliario suizo, por ejemplo, mejorando el aislamiento térmico de los edificios o sustituyendo las instalaciones de calefacción obsoletas por sistemas de energía renovable. En 2024, este programa nacional ha destinado alrededor de 528 millones de francosEnlace externo.
La Ley de Clima e Innovación, aprobada en referéndum en 2023, prevé un crédito adicional de 2.000 millones de francos suizos durante diez años para la rehabilitación energética de viviendas y edificios. El sector de la construcción genera aproximadamente una cuarta parte de las emisiones y consume alrededor del 40 % de la energíaEnlace externo en Suiza.
En el ámbito de la energía solar, la Confederación subvenciona la construcción de grandes centrales fotovoltaicas en las montañas. Los cantones y algunos municipios ofrecen incentivos financieros a quienes desean instalar paneles solares en sus tejados. En 2023, la Confederación apoyó el desarrollo de la energía fotovoltaica con unos 600 millones de francosEnlace externo suizos.
¿Cómo están evolucionando las energías renovables en Suiza?
Suiza produce casi el 70 % de su electricidad a partir de fuentes renovables, principalmente mediante centrales hidroeléctricas. La estrategia energética nacional prevé desarrollar sobre todo la energía solar y, en menor medida, la eólica, de aquí a 2050, también para compensar el cierre previsto de las centrales nucleares (que actualmente suministran alrededor de una cuarta parte de la electricidad).
La producción fotovoltaica en Suiza creció un 433 % entre 2015 y 2024 y hoy en día cubre aproximadamente el 10 % de la demanda eléctrica nacional. Además de las centrales solares alpinas, el país apuesta por la instalación de paneles solares en infraestructuras existentes, incluidos los tejados y las fachadas de edificios residenciales y centros comerciales.
En algunos cantones, como Ginebra, ya es obligatorio instalar paneles solares en los tejados de los edificios de nueva construcción. Una iniciativa popular presentada recientemente pide que se amplíe esta obligación a todos los edificios nuevos y renovados del país.
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Editado por Samuel Jaberg. Adaptado del italiano por Carla Wolff.
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