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ONG suiza lucha con Bolivia VS machismo

Bolivia ha implementado una ley integral para garantizar a las mujeres una vida sin violencia. En la gráfica, indígenas aymaras se reúnen frente al Congreso para escuchar el informe del presidente Evo Morales el pasado mes de enero. Keystone

En pleno siglo XXI, y pese a los esfuerzos por erradicarla, la violencia machista persiste, en mayor o menor grado, en los diversos confines del mundo. Bolivia ataca esa lacra con la Ley Integral para garantizar a las mujeres una vida sin violencia, y la ONG Interteam Suiza apoya su afán.

Este contenido fue publicado el 08 marzo 2018 - 15:31
Félix Espinoza R., La Paz

“El patriarcado y el sistema ideológico adverso a la socialización están aún vigentes en Europa, el Norte y el Sur”, subraya Karin de Fríes, psicodramatista.

La también profesora suiza y el periodista español Miguel Villafranca fueron enviados hace unos meses a Bolivia por el capítulo helvético de InterteamEnlace externo para contribuir en la prevención de la violencia y la atención a las víctimas, dentro y fuera de la familia.

INTERTEAM

Es una organización sin fines de lucro de la cooperación suiza y su labor en el Sur se orienta a los Objetivos de Desarrollo sostenible de la ONU. Está activa desde 1964.

Envía expertos y profesionales a cooperar con instituciones copartes en programas concebidos para mejorar las condiciones de vida de niños y jóvenes en África y América Latina. Su meta es fortalecer a las organizaciones locales en su lucha contra la pobreza.

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De Fríes subraya que una mujer muere cada tres días en algún lugar del planeta como consecuencia de la violencia de género. “Pero, más allá de los datos estadísticos o el nivel de desarrollo -advierte-, la violencia machista persiste, en mayor o menor grado en Bolivia, Suiza, España o cualquier otro país, porque no se la denuncia oportunamente”.

Se trata de un fenómeno que no es visualizado porque los agresores suelen ser el padre o el esposo de las víctimas, agrega.

Psicodrama

De Fríes y Villafranca laboran en el Centro Juana Azurduy de Sucre (capital histórica y constitucional de Bolivia). La primera, mediante la aplicación del psicodrama, que consiste en la actuación, de manera espontánea, creativa y colectiva, de situaciones de violencia.

La idea, explica De Fríes, es no quedarse en la palabra, sino dramatizar las situaciones para entender las causas de los diversos tipos de violencia en el hogar, la escuela y el barrio.

Además de realizar ese tipo de terapias, la cooperante suiza organiza talleres para entrenar a personas locales que puedan encargarse luego de su aplicación.  

Miguel Villafranca respalda ese combate a la violencia con programas radiales de títulos sugerentes: ‘Las combatidoras’, ‘La Mochila’ y ‘Encuentro Internacional’ que orientan actitudes de reflexión en los niños y adolescentes.

Emisiones radiales

“El patriarcado y el machismo han creado una sociedad violenta, una sociedad donde quienes llegan a dirigir los países se han criado y socializado”, señala.

En la emisión ‘Encuentro Internacional’, el periodista aborda análisis sociopolíticos que permiten visibilizar la situación mundial de la infancia, la juventud y las mujeres.

Su proyecto incluye también la formación de jóvenes de ambos sexos para la emisión de programas radiales sobre “masculinidades” y prevención de la violencia.

Los voluntarios de Interteam coinciden en que las políticas del Gobierno plurinacional boliviano en este terreno son adecuadas, pero su aplicación es todavía lenta.  Por ejemplo, la política de protección a la infancia, dice Karin, es admirada en el mundo y destacada por UNICEF, pero no quiere decir que hayan desparecido el trabajo infantil o el abuso laboral.

Karín de Fríes y Miguel Villafranca han consagrado buena parte de su vida a la labor voluntaria en distintos países de América Latina.

Una pasión

“Hacemos que nuestro trabajo diario sea, además de conocer y aprender de culturas y sociedades distintas, parte de la pasión de vida que nos nutre y nos permite contribuir (modestamente) a una transformación social con equidad y justicia para todos”, coinciden.

Al respecto del trabajo voluntario, abordamos las denuncias que han acaparado la atención en las últimas semanas sobre abusos de miembros de organizaciones internacionales de ayuda como Oxfam y la propia ONU.

Ambos deploran esos comportamientos, pero advierten sobre el riesgo de incurrir en generalizaciones.

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