Repliegue de inversiones suizas en el extranjero

Las grandes firmas suizas -La Baloise en la gráfica- generan buena parte de su riqueza en el extranjero. Keystone

Las empresas helvéticas generan en el extranjero la mitad de su riqueza. No obstante, y producto de la reciente recesión, en 2009 sus inversiones en otros países sufrieron un repliegue del 40%, de acuerdo con el banco central.

Este contenido fue publicado el 15 diciembre 2010 - 13:14
Andrea Ornelas, swissinfo.ch

Los consorcios suizos recortaron además 28.000 empleos en otros países y decidieron mirar a Asia como alternativa de expansión en 2010.

 

 Uno de cada dos francos generados por las empresas suizas se explica en la actividad que realizan en el extranjero, según la Oficina Suiza de Promoción Comercial (OSEC).

Hay nombres conocidos en los cinco continentes, derivados de gigantes como Adecco, UBS, Credit Suisse, ABB, Holcim o Xstrata, pero están también grupos más discretos que cosechan divisas en Europa o América como La Baloise, Migros o Emmi, por citar sólo algunos ejemplos.

Como cada año, el Banco Nacional de Suiza (BNS) rindió cuentas sobre la presencia de la inversión suiza (14.12) en el extranjero. Las noticias no fueron alentadoras, pero KOF estima que la tendencia virará en 2010.

Retroceso de 40%

De acuerdo con el BNS, la economía helvética invirtió en el extranjero 36.200 millones de francos suizos en 2009, monto 40% inferior al registrado en 2008, cuando las citadas inversiones totalizaron 59.900 millones.

“Un dato que refleja sobre todo el repliegue de la industria helvética y los estragos de la recesión”, explicó el banco central (14.12) en su Informe sobre Inversión Internacional al 2009.

El documento, barómetro de la salud de la economía suiza, es también una ventana acertada al futuro de mediano plazo de las empresas.

Suiza, cabe recordar, es, según los registros del Fondo Monetario Internacional (FMI), uno de los pocos países en lo que la inversión en el extranjero supera largamente la totalidad de su PIB (145% del Producto Interno Bruto helvético), un perfil que en Europa solamente observan también Bélgica y Holanda en el continente (ver INVERSIÓN SUIZA EN EL MUNDO).

Servicios, a salvo

¿Qué sucedió en 2009?

El BNS refiere que esencialmente hubo una caída sustancial de las adquisiciones trasfronterizas.

Un descalabro ligado, explica el banco central, a la caída en las ventas al exterior de la mayor parte de las empresas suizas industriales altamente exportadoras.

El año pasado, la industria suiza invirtió sólo 13.000 millones de francos suizos en otros países, apenas una tercera parte de lo que destinó en 2008 (cuando este dato ascendió a 39.000 millones de francos), según el BNS.

Una realidad completamente distinta a la que vivió el sector de los servicios, que generó inversiones en el extranjero por 23.000 millones de francos suizos, alrededor de 10% por encima del dato del año previo.

Paradójicamente, los bancos, que se erigieron como los grandes protagonistas de la crisis financiera y de la posterior recesión internacional, fueron los mejor librados de esta coyuntura.

En 2009, pese a los recortes de capital y las pérdidas, aumentaron sus inversiones a 3.400 millones de francos suizos en otros países, muy por encima de los 1.000 millones de francos del año previo.

Rumbo a Asia

La cartografía de las inversiones suizas también se modificó.

Si bien la Unión Europea (UE) se mantiene como la región en la que más invirtió el capital helvético, con 12.000 millones de francos suizos en 2009; el dato se encuentra lejos de la referencia de 16.000 millones de francos del año previo.

Y los flujos y proyectos rumbo a Asia experimentan la tendencia contraria.

Este continente concentró inversiones helvéticas por 10.000 millones de francos, casi 30% más que el año previo, y el énfasis se realizó en mercados como China, India y Japón.

Una tendencia que, en opinión de la OSEC, se acentuará en 2011, año en el que se prevé la entrada en vigor –luego de que se concluya el aval de los dos gobiernos- el Tratado de Libre Comercio (TLC) Suiza-Japón.

Las firmas suizas, en tanto, destinaron sólo 5.000 millones de francos suizos a Estados Unidos el año pasado, un retroceso superior al 80%, si se le compara con el dato del año previo, cuando los flujos sumaron 40.000 millones de francos.

Menos empleo

Consecuencia de la tendencia observada por la trayectoria de la inversión, en 2009 se redujo el empleo generado por las compañías suizas en el extranjero, para alcanzar de hecho su nivel más bajo desde el 2003.

Concretamente, el BNS da cuenta de una reducción de 28.000 plazas, sobre un universo de 2,6 millones de empleos fijos que generan las empresas helvéticas en el extranjero. Y la mayor parte de los recortes, cita, se concentraron en Estados Unidos y Europa.

Según el Instituto de Investigación Coyuntural de Zúrich (KOF), la caída de las inversiones suizas con destino en el extranjero llegó a su punto más bajo justo en 2009.

De acuerdo con la encuesta 2010 sobre proyectos de inversión en el mundo, que se basa en la consulta a 6.200 empresas de todas las tallas, “la confianza está de regreso este año”.

Según sus conclusiones, el 90% de las compañías helvéticas consultadas estiman que en 2010 sus inversiones foráneas habrán crecido, y prevén  que habrá futuro en actividades relativamente nuevas como las energías “verdes”.

Con ello, según KOF, los capitales suizos destinados a generar negocios y empleos en otros países regresarán al cierre del 2010 al nivel previo a la recesión cuyos últimos coletazos aún se dejan sentir en el mundo.

INVERSIÓN SUIZA EN EL MUNDO

Proporcionalmente a su talla, Suiza es uno de los cinco países que más invierten en el extranjero. Concretamente, el volumen de recursos que ha decidido apostar a proyectos fuera de sus fronteras suma históricamente 750.000 millones de francos suizos, equivalentes al 145% del PIB, según cifras de la Oficina Suiza de Promoción Comercial (OSEC) al cierre del 2009.

Un dato solo semejante al de naciones como Bélgica (135% del PIB) o los Países Bajos (111%) cuyas economías, también de talla pequeña o mediana, los han impulsado a invertir agresivamente fuera de su territorio. En la Unión Europea (UE), el promedio de inversión extranjera directa (IED) es de sólo 57%.

La inversión extranjera directa es una de las manifestaciones concretas de la globalización. Empresas que invierten en otros países para expandir su mercado luego de haber agotado el nacional.

El Banco Nacional de Suiza (BNS) conduce la política monetaria del país, y por mandato constitucional, debe promover condiciones económicas que garanticen la estabilidad de precios en Suiza.

La Oficina Suiza de Operación Comercial (OSEC) es la instancia encargada de ayudar a las empresas de Suiza y Liechtenstein a desarrollar negocios en el extranjero vía el desarrollo de acciones de promoción económica diversas.

La industria química suiza fue el primer sector productivo que comenzó a establecer subsidiarias en el extranjero alrededor de 1918, tras la Primera Guerra Mundial.

Los servicios, son, no obstante los que mayor peso tienen el presente vía la operación en el extranjero de instituciones como UBS, Credit Suisse o Swiss Re.

En 2010, uno de cada dos francos generados por la economía suiza será generado fuera de sus fronteras.

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