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Suiza combate el proteccionismo en Davos

Suiza es dependiente del acceso a los mercados, explica Doris Leuthard (Foto de 2008).

La ministra de Economía, Doris Leuthard, que reconoce el aspecto inédito de la crisis actual, busca comprometer a sus socios contra el cierre de los mercados y contra nuevas medidas de protección.

La ministra ratificó su invitación a una veintena de países miembros de la Organización Mundial del Comercio.

Los ministros analizarán este sábado (31.01) el programa 2009 de la difícil negociación del ciclo de Doha. Asimismo, Doris Leuthard asegura hacer todo lo posible de cara a la crisis.

swissinfo: Suiza se vuelve cada vez más en dirección de Asia en el plano comercial. Usted firmará un acuerdo de libre comercio con Japón en febrero y, esta semana, el primer ministro chino estuvo en Berna. ¿Qué valor concede a esta última visita?

Doris Leuthard: Esta visita era muy importante para Suiza. Tuvimos anteriormente algunos problemas, algunos jaloneos con China. En Berna, el primer ministro Jiabao anunció que durante la segunda mitad de este año, empezaremos un estudio de viabilidad común. Lo que significa que en el futuro, vamos a negociar un acuerdo de libre comercio.

Es una señal muy positiva ya que, desde 2007, pretendemos desarrollar relaciones más estrechas en el ámbito económico. Seríamos el único país europeo que contara con un acuerdo semejante con China. Un éxito para nuestra diplomacia económica.

swissinfo: Aquí, en Davos, los participantes se muestran, en general, muy pesimistas ante la crisis económica. ¿Comparte ese pesimismo?

D.L.: Muchos países están en recesión aguda. Nadie conoce la duración de esta crisis y nadie puede realmente prever su severidad. Las previsiones cambian casi todos los meses. Pero al final, provocar miedo no sirve de nada.

En el Gobierno, hacemos lo mejor que podemos ante esta situación. Estamos preocupados. Recibo todas las semanas análisis precisos de la situación de Suiza con nuestros socios comerciales. Pero en definitiva, lo importante es hacer lo necesario para impulsar y trabajar con nuestros socios para reforzar nuestros vínculos, sobre todo en cuanto a exportaciones.

A este respecto, subsisten algunos obstáculos. Pero constato que muchos países muestran interés en cooperar con nosotros y quieren disminuir los obstáculos técnicos al comercio.

swissinfo: No hay un empresario que comprenda totalmente la crisis, señala el dirigente del WEF. ¿Es también su caso?

D.L.: Sí, ya que en septiembre la situación cambió realmente con la quiebra de Lehman Brothers. Esta quiebra tuvo efectos y suscitó una dinámica de la crisis desconocidos hasta entonces.

Por primera vez también, la crisis no afecta sólo algunos mercados sino al mercado mundial, que cayó casi de un solo golpe en la crisis. Es lo que hace muy importantes las medidas de Estados Unidos, China y Europa. Si estos programas de reactivación actúan con suficiente rapidez, también se podría salir de la crisis con rapidez. Pero nadie puede decir si será el caso.

La situación actual pone de manifiesto que la mundialización está muy avanzada. Somos muy vulnerables a cualquier crisis que surge en un mercado particular. Lo que implica que, absolutamente, debemos cooperar. Se requiere transparencia y una determinada vigilancia de los mercados financieros y económicos. Se necesitan organizaciones multilaterales que asuman esas tareas. Debemos otorgarles un mandato de vigilancia y transparencia, sin lo cual, no se podrá reaccionar a las primeras señales (la próxima vez).

swissinfo: A usted se le ha criticado en el plano interior, algunos políticos consideran que no actúa lo suficiente para reactivar la economía. ¿Comprende esas críticas?

D.L.: Conozco esas críticas, que vienen sobre todo de la izquierda. Los demás están muy satisfechos con nuestro programa aplicado etapa por etapa.

Naturalmente, escucho esas críticas. Pero el Consejo Federal (Gobierno) observa hasta ahora que la situación es particular en Suiza. Los efectos en nuestros mercados son más tardíos que en Alemania o Francia. No tenemos crisis inmobiliaria, contrariamente a otros países. No tenemos tampoco "créditos crunch". El acceso al crédito para las PYME funciona. De ahí nuestro análisis particular para el mercado suizo, y en consecuencia, nuestra acción etapa por etapa.

Podríamos obviamente jugar el anuncio de un plan coyuntural del 1% de nuestro PIB - añadiendo también las medidas de los cantones, las medidas fiscales, las del seguro de desempleo, que es un estabilizador automático. Pero en suma, estamos en la línea de nuestros vecinos.

swissinfo: Ante esta crisis, muchos responsables temen una vuelta del proteccionismo. ¿Es también su temor?

D.L.: Es un riesgo. Los grandes mercados tienen una determinada capacidad para vivir de ellos mismos. Tememos que algunos obstáculos técnicos se impongan o que los derechos de aduana sean aumentados. Pero las medidas concretas decididas hasta ahora por diversos países no representan un peligro. Seguimos en el ámbito lo de racional.

Es decir, debemos hablar de ello y seguir atentos. Suiza es dependiente del acceso a los mercados, por eso discutimos con algunos socios aún más abiertos quienes nosotros, en particular, para hacer progresar el ciclo de Doha (negociaciones en el marco de la Organización Mundial del Comercio), que contempla a la apertura de los mercados y no la reducción de las oportunidades de acceso para los países pequeños.

swissinfo: En Davos, Suiza prepara un papel que comprometería a los países a rechazar el proteccionismo. ¿De qué se trata?

D.L.: Se trata de una iniciativa que presentamos. En Davos, se organizan paneles sobre el tema del proteccionismo. Nosotros queremos dar una señal concreta, más allá del discurso. Queremos que países, empresarios, en público o al firmar una declaración, afirmen que sería completamente erróneo cerrar los mercados e instaurar nuevas medidas protectoras. Queremos que afirmen su voluntad de apertura, el acceso de los productos, de los servicios, y de todos, a los mercados. Esta señal daría un impulso y una moral de apertura importante en este tiempo de crisis.

Entrevista swissinfo, Pierre François Besson, Davos
(Traducción, Marcela Águila Rubín)

RIESGOS PARA EL EMPLEO

Desempleo. En la peor escenario, el número de parados podría aumentar hasta 51 millones este año en el mundo, considera la Organización Internacional del Trabajo.

Comparación. Lo que significa que una tasa desempleo mundial de 7,1% y 230 millones de personas sin trabajo. Contra un 5,7% (198 millones de parados) en 2007.

Aumento. En octubre pasado, la OIT había publicado una primera estimación de 20 millones empleos suprimidos en relación con la crisis.

Pobres. Según la OIT, el número de trabajadores pobres, es decir, los que reciben menos de dos dólares por día llegarán a 1,4 mil millones, lo que representa un 45% de la población activa mundial con empleo.

Vulnerables. También en el peor escenario, más de 200 millones de personas, la mayoría de los países en desarrollo, podrían incrementar las filas de los trabajadores vulnerables. Se trata de los que son activos por su propia cuenta y sin ninguna protección social.

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LOS TEMORES DE LOS PATRONOS

Minoritarios. Según un estudio del gabinete PricewaterhouseCoopers (PwC) en 50 países incluida Suiza, sólo un 34% de los patronos (contra un 42% en 2008) confían en un crecimiento de la economía durante los tres próximos años. La mayoría de los 1124 patronos interrogados sólo creen en una reanudación progresiva en los tres próximos años.

Pesimistas. Solos un 21% de los dirigentes (2008: 50%) manifiestan una enorme confianza en un crecimiento económico durante los doce próximos meses, mientras que 29% indica su pesimismo sobre las perspectivas del año.

Obnubilados. Los efectos de la crisis constituyen actualmente la preocupación principal de los empresarios consultados. El ambiente de pesimismo se registra en todas las zonas geográficas, todas las ramas y a todos los niveles del desarrollo económico.

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39 EDICION DE DAVOS

Klaus Schwab fundó el Foro Económico Mundial bajo el nombre Management Symposiumn en Davos en 1971.

Desde entonces, el WEF celebra su reunión anual en la estación invernal de Los Grisones, excepto la edición 2002, desplazada a Nueva York después de los atentados del World Trade Center cuatro meses antes.

Esta edición 2009 reúne a más de a 2500 participantes de 96 países, bajo el eslogan de "rediseñar el mundo".

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