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El CICR reconsidera su papel en Irak

El atentado con coche bomba en Bagdad costó la vida a dos funcionarios del CICR. Keystone

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) sopesa si hay que quedarse en Irak después del ataque con coche bomba del lunes contra su representación en Bagdad.

Este contenido fue publicado el 27 octubre 2003 - 19:07

La agencia humanitaria suiza comenzará a evacuar su personal a partir de mañana, señaló el jefe de la delegación en Irak, Pierre Gassmann.

" Es todavía demasiado temprano para decir lo que haremos", señaló a swissinfo el portavoz del CICR, Florian Westphal. "Estamos impresionados y desolados … y no podemos más que, condenar duramente este ataque," agregó.

El estallido de un coche bomba frente a la oficina del CICR implicó, según se informó, a una ambulancia que llevaba el emblema de Cruz Roja, y fue seguida de cuatro ataques contra las comisarías de la ciudad.

Los funcionarios iraquíes informaron que 34 personas murieron y otras 224 resultaron heridas en los atentados. Dos eran empleados iraquíes de la institución.

Ataque sin precedentes

El atentado del lunes consitutuye la primera vez que la organización humanitaria es blanco de ataques suicidas en su historia de 140 años, y ha servido como duro recordatorio de que la neutralidad no garantiza la protección.

"Nosotros siempre creimos que estábamos protegidos por el trabajo humanitario que hacemos", señaló la portavoz del CICR en Bagdad, Nada Doumani. “Pensamos que la gente nos conocía … y que éramos diferentes del resto", agregó.

La organización basada en Ginebra ha estado funcionando en Irak desde 1980, proporcionando ayuda humanitaria en el país y supervisando el cumplimiento de las Convenciones de Ginebra.

El CICR es también la única agencia de ayuda internacional que permanecía activa en Irak desde que de los Estados Unidos lanzaron la guerra conducida contra Saddam Hussein, y desde entonces ha rehusado la protección de las fuerzas de ocupación en un esfuerzo para mantener su postura neutra.

Pero cuando preguntamos si el CICR había confiado demasiado en su reputación para no tomar partido, ni adoptar medidas de seguridad, Florian Westphal dijo que la organización no tenía ninguna otra opción.

“Hemos estado haciendo nuestro trabajo humanitario a lo largo de los 20 años pasados en Irak, independientemente de quien estaba en el poder, de quien ganaba o quien perdía, y realmente hemos actuado como una organización independiente a lo largo de nuestra misión", precisó a swissinfo.

"Como en otras partes del mundo, donde nuestra misión debe ser nuestra garantía de seguridad principal, la ayuda humanitaria no puede ser impuesta por la fuerza de armas", añadió.

Reducción de personal

El CICR ya fue forzado a reducir sus actividades en Irak el mes de julio pasado, cuando un técnico de Sri Lanka fue matado a tiros, en lo que la organización consideró un ataque deliberado.

Este fue seguido del bombardeo mortal de agosto pasado en la oficina central de Naciones Unidas en Bagdad, en el que a 23 personas perdieron la vida, incluyendo el enviado especial de las Naciones Unidas en Irak, Sergio Viera de Mello.

La organización señaló entonces que había recibido amenazas no especificadas y que temían también ser el objetivo de un ataque terrorista, motivo que provocó el anuncio de reducción de su personal internacional en el país.

El CICR dejó en todo Irak sólo entre 30 y 40 personas de la institución, con la ayuda de colaboradores locales para asistirles en su trabajo.

Hasta ahora no se sabe si el atentado del lunes forzará a la organización a retirar de Irak a todo su personal.

Pero independientemente de la decisión que tomará el CICR, Florian Westphal dice que los iraquíes son los que pierden con los ataques.

"Sentimos que las verdaderas víctimas de estos ataques hayan sido iraquíes," agregó Westphal.

"Si nos fuerzan a cambiar nuestras actividades debido a la situación de seguridad, podemos ayudar menos y al final del día, la gente que necesita nuestra ayuda, es decir los iraquíes, serán los que sufrirán, " concluyó.

swissinfo, Anna Nelson, Ginebra
(Traducción: Alberto Dufey)

Datos clave

Primera vez en la historia de 140 años que el Comité Internacional de la Cruz Roja es víctima de un atentado terrorista.

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Contexto

La organización basada en Ginebra ha estado funcionando en Irak desde 1980, proporcionando ayuda humanitaria en el país y supervisando el cumplimiento de las Convenciones de Ginebra.

Es la única agencia de ayuda internacional que permanecía activa en Irak desde que de los Estados Unidos lanzaron la guerra conducida contra Saddam Hussein.

Desde entonces ha rehusado la protección de las fuerzas de ocupación en un esfuerzo para mantener su postura neutra.

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