Navigation

El ministro de Defensa arremete contra un tabú

Debate acerca de un ejército de milicias o uno profesional. Keystone

Samuel Schmid, ministro de Defensa, planteó la necesidad de suprimir el servicio militar obligatorio en Suiza.

Este contenido fue publicado el 04 agosto 2004 - 19:34

El ejército está bajo presión debido a los recortes presupuestarios y a las críticas sobre su profesionalismo. El Gobierno deberá pronunciarse sobre el futuro del ejército de milicias.

Confrontado a una oleada de críticas, el ministro de Defensa, de la protección de la población y de los deportes, Samuel Schmid abandona su acostumbrada discreción y sale a la palestra.

La prensa dominical desató la polémica tras criticar un informe interno que analiza el funcionamiento y la conducta del ministerio suizo de Defensa.

Este lunes, Samuel Schmid convocó a una rueda de prensa para justificar su manera de dirigir sus tropas. Estima que la reforma “Ejército XXI” provoca reacciones y fricciones naturales, debido a que los cambios fueron introducidos sólo a comienzos de año.

Un ejercito de milicianos o de profesionales

En las ondas de la radio de la suiza de expresión germánica, el ministro salió una vez más al paso de las críticas y dijo que tenía la intención de abrir en el seno del gobierno la discusión acerca de la supresión del servicio militar obligatorio.

La pregunta que surge es saber si el ministro busca desviar la atención acerca de las críticas que ha recibido su gestión a la cabeza del ejército. Difícil de afirmarlo, pero es un hecho que es contra un verdadero tabú que arremete. Un tabú tan antiguo como el ejército mismo.

El ministro agregó que su margen de maniobra depende del aspecto financiero. El gobierno, que prepara un nuevo programa de saneamiento de las fianzas federales, deberá abordar el tema dentro de este mes.

Por otra parte, el ministro de Defensa estima que es urgente definir la dimensión del ejército del futuro. Y lo más rápido posible porque el principio del ejercito de milicias está inscrito en la Constitución del país. Esta perspectiva ayudó a convencer en el pasado, a que el pueblo mediante referéndum, aprobara en el 2003 la reforma del ejército.

Samuel Schmid precisó que sus servicios elaboraron ya un primer informe sobre la cuestión.

El sistema actual

Es en efecto, la dimensión del futuro ejército es lo que está en cuestión. La nueva reforma disminuyó los efectivos 140’000 activos (contra 600’000 durante la época de la guerra fría), bajando el límite de edad para el servicio militar obligatorio. De esta forma se respetó el principio de un ejército de milicias tal como lo prescribe la Constitución desde hace 130 años.

El servicio militar se prolongó a 21 semanas, con posibilidad de efectuarlo todo de una sola vez. Enseguida los cursos de repetición (260 días en total) se realizan anualmente hasta la edad de 30 años para los soldados y 36 para los oficiales.

Los jóvenes que no son llamados al servicio deben pagar una tasa militar.

En cuanto a la misión del ejército, su actividad ha venido evolucionando desde el fin de la guerra fría. Desde “la prevención de la guerra y el mantenimiento de la paz; a la defensa y la protección y, el apoyo a las autoridades civiles”.
Pero tiene también otras tareas, como de contribuir al sostén de la paz y la gestión de las crisis en un marco internacional. Esta diversidad de las tareas exige una gran flexibilidad.

Una juventud poco motivada

El senador demócrata cristiano Bruno Frick considera que hay que abrir la discusión." Actualmente, los que hacen el servicio militar son los buenos o los celotes."

Efectivamente, los jóvenes no se muestran muy motivados para hacer el servicio militar. Según el periódico NZZ, en 2000, el 18,8 % de los reclutas renunciaron durante los primeros días. Un porcentaje que pasó al 22,6 % en 2002.

Hace ya mucho tiempo que se habla de un ejército profesional en Suiza. Según los modelos estudiados, sus efectivos se situarían entre 15'000 y 50'000 hombres, lo que provocaría todavía, un problema de reclutamiento.

Servicio militar o civil

Personalmente, Samuel Schmid es favorable a la conservación del servicio militar obligatorio. Si es abolido, esto significaría el fin del ejército de milicias y entonces supondría una modificación de la Constitución federal.

Según Samuel Schmid, la alternativa al servicio militar obligatorio sería una obligación de cumplir un servicio o militar o civil. Las prestaciones en la protección civil o en el servicio civil serían equivalentes a los efectuados en el ejército.

Reaccionando a estas intenciones, ciertas reacciones políticas ya dieron a conocer que esta declaración equivalía a un perjurio, según las palabras del diputado Ulrich Schlüer, del partido de Samuel Schmid (UDC, derecha dura). Lo que está claro hoy, es que la discusión va a ser una de las más animadas.

swissinfo y agencias

Datos clave

El ejército de milicia fue introducido en 1874.
Su principio está inscrito en la Constitución federal.
El presupuesto 2004 de la Defensa es de 4.800 millones de francos.

End of insertion

Contexto

En los países europeos, la tendencia está a favor de una profesionalización del ejército.
Aceptada por el pueblo suizo en 2003, Ejército XXI es la 2a reforma después de la guerra fría.
La reforma creó un ejército de 140'000 activos (soldados de milicia y 5000 militares de carrera) y 80'000 reservistas.
Asegura la defensa del territorio, la política de seguridad (frente al terrorismo) y la cooperación militar internacional.

End of insertion

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.