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El vals de los gerentes suizos

En junio, Juhani Anttila (der) cedió la dirección de Ascom a Rudolf Hadorn. Keystone

La desfavorable coyuntura económica ha hecho rodar cabezas en los últimos años, sobre todo las de numerosos ejecutivos.

Este contenido fue publicado el 13 julio 2004 - 14:05

El fenómeno afecta particularmente a las empresas en mal estado de salud financiera.

10,2 % de los presidentes de dirección general de importantes empresas germanófonas (Suiza, Alemania, Asutria) perdieron o dejaron su cargo, constata la consultora Booz Allen Hamilton, tras un sondeo hecho en 2.500 empresas.

Los retiros forzados llegaron al máximo en 2002 con casi 39% de despidos ( por razones distintas), frente a 25% en 2001, según el estudio.

"El clima turbulento de los gerentes se acelera", señala Christian Muggli, asociado de la firma asesora Egon Zehnder International. En periodo de lentitud económica no es posible maquillar los desaciertos ejecutivos como lo es cuando hay crecimiento.

"Hoy en día no se puede permanecer pasivo durante años en una empresa que no funciona", precisa Christian Muggli. Si no hay rendimiento, las élites son rápidamente excluidas.

Despedido

Últimamente, los directores ejecutivos de las empresas Forbo, Lonza y Loeb han recibido, con los agradecimientos del caso, el anuncio de despido por falta de rendimiento. Al gerente de Forbo se le pidió dejar el puesto después de seis años de servicio buenos y leales.

En Lonza, Markus Gemünd sufrió las consecuencias de una caída de los beneficios del grupo químico. En cuanto al ejecutivo de SIG, Roman Boutellier, las pérdidas de 2003 obligaron a que tire la toalla.

Otro ejemplo es de la cadena de almacenes Loeb. Desde que François Loeb dejara la gerencia en el año 2000, la dirección no ha tenido calma. Los dos gerentes experimentados, Robert Scherz y Martin Bühler fueron descartados.

Salud de la empresa

El fenómeno afecta sobre todo a las empresas en mal estado de salud financiera. En las firmas "sólidas" como Nestlé, Roche o Novartis son muy raros los cambios. Las razones son múltiples. Un cambio de gerente se produce a menudo al final de una fase de reestructuración.

En Credit Suisse Group, segundo banco privado más importante de Suiza, acaba de ser surpimida la dirección 'tandem'. No ha sido renovado el contrato con el estadounidense John Mack; de modo que la gerencia queda sólo en manos del alemán Oswald Grubel.

El consorcio suizo-sueco, ABB, ha reclutado a Fred Kindle en Sulzer para reemplazar a Jürgen Dormann que deja la cabeza del grupo para concentrarse en la presidencia del Consejo de administración, tras haber desempeñado ambas funciones.

Ascom también asume esas costumbres. A comienzos de junio, el finalandés Juhani Antilla cedió la gerencia del grupo bernés al jefe de Finanzas, Rudoplh Hadorn. Este último se convierte en el sexto gerente de la empresa desde 1990.

Paracaídas dorados

Es decir que las perspectivas para los ejecutivos despedidos no son tan sombrías. En principio, los gerentes (casi) nunca se van con las manos vacías. Lo más frecuente es que se vayan con paracaídas dorados.

Después, la mayoría de ellos encuentra trabajo en otra empresa. Ese el caso de Reto Hartmann, quien pasó de la dirección de Valora a la de Feintool.

Pero algunos tienen menos suerte. Por ejemplo, el ex gerente de Swissair, Philipp Bruggisser, parece encarar dificultades para reubicarse. Queda entonces la alternativa de hallar un camino paralelo.tal como ha hecho el ex ejecutivo de swiss, André Dosé, lanzándose a la redacción de un libro.

swissinfo y agencias

Datos clave

En 2003, 10,2% de los ejecutivos interrogados en 2.500 empresas (Suiza, Alemania, Austria)habían perdido o dejado su cargo.
En 2004, ese porcentaje aumentaría, según los cálculos de la consultora Booz Allen Hamilton.

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Contexto

En periodo de morosidad económica, son imperdonables los errores de administración.

Los despidos de gerentes se suceden con más frecuencia. El dilema es claro: o logran buenos resultados...o se van.

La salida de cuadros directivos llegó en 2002 a su punto más alto: casi 40% dejaron sus cargos (por razones diferentes).

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