¿La próxima pandemia podría emerger del hielo?

Excursión en el glaciar Aletsch, en el cantón Valais. Los tradicionales glaciares de los Alpes suizos podrían desaparecer a finales de este siglo. Keystone / Dominic Steinmann

El derretimiento del hielo puede liberar virus y bacterias que son potencialmente dañinos para el ser humano. En el permafrost -capa de suelo permanentemente congelada- de los Alpes suizos se han identificado miles de microorganismos totalmente desconocidos que deberán estudiarse.

¿Qué pasaría si la población mundial se viera expuesta repentinamente a un virus mortal del que nunca había oído hablar? La pandemia de coronavirus nos ha enseñado que, pese a los avances médicos y tecnológicos, los humanos seguimos siendo extremadamente vulnerables ante patógenos desconocidos.

Así, a medida que se discute el origen del SARS-CoV-2, investigadores de todo el mundo advierten que una nueva amenaza sanitaria podría estar oculta no solo en los mercados de animales o los laboratorios, sino también en el hielo.

Como resultado del aumento de las temperaturas y la explotación del subsuelo, antiguos microorganismos atrapados en las capas de hielo, en el llamado pergelisuelo (permafrost), podrían liberarse en el aire y reactivar su potencial con consecuencias impredecibles.

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Virus y bacterias que podrían matar después de emerger del hielo: ¿es un escenario teórico o real

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La aparición de patógenos provenientes del hielo no es una mera historia de ciencia ficción. En 2016, en la península de Yamal (Siberia), un niño murió mermado por el ántrax. Según los investigadores, fue atacado por una bacteria que estaba presente en la carcasa de un reno infectado que había muerto al menos 75 años antes.

Como resultado de una inusual ola de calor, el permafrost en el que estaba enterrado el animal se derritió, liberando esporas del patógeno en la atmósfera.

Otro caso se remonta a 2007, cuando un grupo de científicos descubrió la presencia del virus de la gripe española en cuerpos que habían sido enterrados en una fosa común en Alaska. La gripe española mató a decenas de millones de personas en todo el mundo entre 1918 y 1919.

Pero el hielo también contiene agentes infecciosos desconocidos, como muestra un estudio publicado a principios de este año. Por ejemplo, investigadores estadounidenses y chinos encontraron 33 virus en los núcleos de hielo de la meseta tibetana, la mayoría de ellos estuvieron enterrados durante miles de años y son desconocidos para nosotros.

¿Cómo pueden sobrevivir los virus y bacterias durante miles de años en entornos tan inhóspitos como los glaciares?

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"Esta es una de las preguntas que queremos responder", responde a swissinfo.ch Beat Frey, colaborador del Instituto Federal de Investigación de Bosques, Nieve y Paisaje (WSL). Frey encabeza un proyecto pionero que se fijó como objetivo estudiar diversas formas de vida microscópica alojadas en el permafrost de los Alpes, el Ártico y la Antártida.

“Hemos notado que estos organismos poseen un metabolismo específico y estructuras celulares que pueden ser muy activas a bajas temperaturas. Sin embargo, la mayoría de ellos se encuentran inactivos en este momento. La gran pregunta es qué sucederá cuando despierten, por ejemplo, debido al calentamiento global", explica Beat Frey.

En 2005, científicos de la NASA lograron resucitar bacterias que habían estado atrapadas en los hielos de Alaska durante 32 000 años. Y hace una década se reactivaron virus gigantes, que habían pasado 30 000 años en las capas heladas de la tundra siberiana.

¿Qué microorganismos existen en el permafrost de los Alpes suizos?

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En Suiza, el permafrost está presente solo a una altura de más de 2 500 metros sobre el nivel del mar, es decir, el 5% del territorio nacional. “En el permafrost alpino podemos encontrar bacterias, hongos, levaduras y virus. Y alrededor de la mitad de los organismos que hemos encontrado también pueden hallarse en otros suelos del mundo. Solo un tercio son de naturaleza desconocida”, afirma Beat Frey, quien se dice sorprendido por esta diversidad a pesar de las condiciones desfavorables.

¿Pueden las bacterias y los virus latentes convertirse en un problema para los humanos o los animales?

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El caso del ántrax encontrado en Siberia revela la posibilidad de que haya bacterias con efectos patógenos en humanos, animales o plantas, reconoce Beat Frey. "Pero aún es una gran incógnita", añade refiriéndose a la gran cantidad de virus que desconocemos.

Hay virus patógenos capaces de infectar a humanos y animales, incluidos aquellos que han provocado epidemias en el pasado, que podrían haber conservado en antiguas capas del permafrost, según Jean-Michel Claverie, de la Universidad de Aix-Marseille, uno de los mayores expertos en la materia. Las actividades de la minería y la perforación, dice, también podrían exponer estas capas provocando consecuencias desastrosas.

Pero no está dicho que los microorganismos en el hielo tengan que ser forzosamente dañinos. La esperanza de los investigadores es encontrar especies que tengan alguna utilidad, por ejemplo, en los campos médico y biotecnológico. “Podríamos explotar las propiedades de ciertas enzimas que son activas a bajas temperaturas. Y estas bacterias del permafrost podrían proporcionarnos información relevante sobre la resistencia a los antibióticos”, refiere Beat Frey.

¿Podría la próxima pandemia emerger del hielo?

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Los virus pueden infectar bacterias presentes en el hielo. Pero el paso directo a los humanos es improbable, según Beat Frey. “Lo que sí podría suceder es un salto hacia algún animal, como una marmota, por ejemplo, que beba agua del deshielo. Pero creo que estamos ante un escenario puramente teórico. No pienso que esto sea probable”, dice.

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