Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Huelga histórica en Suiza

Trabajadores de la construcción en paro.

(Keystone)

Los trabajadores de la construcción protagonizan la primera huelga, ante el incumplimiento de los acuerdos sobre jubilación anticipada.

Las asociaciones patronales habían prometido acordar la pensión adelantada en el 2003 a partir de los 63 años.

Un paro histórico. Hacía medio siglo que los trabajadores no manifestaban con un llamado a una huelga nacional. Más de 10 mil obreros de la construcción, en su mayoría emigrantes extranjeros, pusieron término a 50 años de paz social.

El paro fue convocado por dos centrales importantes, el Sindicato de la Industria y la Construcción (SIB) y el Sindicato interprofesional, SYNA, para protestar por la "ruptura de contrato" por la parte de la patronal.

Contrato no respetado

El tema de litigio se refiere al acuerdo alcanzado entre trabajadores y empleadores en marzo del 2002, fecha en que se firmó una convención que permitía a los trabajadores jubilarse a la edad de 63 años, en lugar de los 65; a partir del mes de enero del 2003. Los obreros de la construcción aspiran a conseguir la jubilación a los 60 años.

Pero el mes de septiembre pasado, la Sociedad Suiza de Contratistas (SSC), en su asamblea general, decidió ignorar los acuerdos firmados, juzgando que existió precipitación de su directiva y que numerosos puntos de la convención deberían ser renegociados.

En virtud de la paz del trabajo, una verdadera institución en Suiza, las relaciones entre las partes sociales reposan sobre el principio de la buena fe y del respeto de los compromisos adquiridos. Una vez las convenciones firmadas, las partes se comprometen a cumplirlas.

La vuelta atrás de la agrupación patronal fue motivada en que el sector se encuentra en la imposibilidad de financiar las pensiones, y exigen una disminución de las rentas entre 20 y 30% para aquellos trabajadores que se retiren a los 63 años.

Para Vasco Pedrina, presidente del SIB, "se trata de un verdadero pillaje de las rentas, más aún que las modalidades del financiamiento de las pensiones anticipadas fueron negociadas durante varios meses". Para el dirigente sindical los empleadores rompieron el contrato, y en esas condiciones, el llamado al paro se justifica.

Clima social en cuestión

Paul Rechsteiner, presidente de la Unión Sindical Suiza (USS) señaló que el paro no sólo implicaba a los trabajadores de la construcción, sino que involucraba el conjunto del clima social en Suiza.

"Es un escándalo que los contratistas no respeten una convención colectiva de trabajo firmado por las partes contratantes", señaló el dirigente sindical, que es también Consejero Nacional (diputado) por el Partido Socialista.

Según diferentes analistas que siguieron el movimiento huelguístico, el paro de los obreros de la construcción es sólo un pequeño reflejo del malestar social que existe en Suiza. Otros sectores, como los funcionarios públicos, de correos, bancarios y trabajadores agrícolas se ven afectados por los despidos debido a la reestructuración económica.

El aumento del desempleo, el cierre de industrias, y las sombrías perspectivas económicas que atraviesa el país en general, alimentan los temores de que otras huelgan se declaren y pongan a prueba la paz del trabajo en Suiza.

La huelga de los trabajadores de la construcción es la primera desde 1940 y ocurre en un clima de alta tensión social, con anuncio de paro en otros sectores, como los servicios postales, funcionarios públicos, e incluso empleados bancarios.

swissinfo


Enlaces

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

×