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Köbi Kuhn

Köbi Kuhn pasea por la playa de Fort Lauderdale, en Estados Unidos, en marzo de 2007.

(Keystone)

Siete años de momentos positivos y negativos al mando de la selección suiza de fútbol. Independientemente de lo que ocurra en la Eurocopa, Köbi Kuhn dejará su cargo con la cabeza alta. Su sucesor ya está designado.

Debilitado por la crítica, afronta el mayor desafío de su carrera con más libertad que nunca. ¿Quién es Köbi?

Conductor de juego fino y elegante del FC Zúrich y del equipo nacional suizo en las décadas de los años 60 y 70, Köbi Kuhn nunca ha guardado sus botas de fútbol. Fue entrenador de las categorías inferiores de su club de toda la vida y también de las selecciones nacionales juveniles, y sucedió al argentino Enzo Trossero al frente del combinado helvético absoluto hace casi siete años (16 de junio de 2001).

Aunque es el primer preparador en clasificar a Suiza para tres fases finales de grandes eventos futbolísticos (Eurocopa 2004, Mundial 2006 y Eurocopa 2008), estuvo a punto de ser despedido el 15 de mayo de 2002, tras una dolorosa derrota frente a la modesta selección de Canadá, en San Gall (1-3).
Elegido 'Suizo del año' en 2006 y considerado como la figura paternal de la nación durante el Mundial de Alemania y los dos últimos años, su popularidad ha caído en las encuestas.

El nivel de desamor relacionado con los resultados de su equipo. Una de sus mayores penas fue el fracaso contra Ucrania en cuartos de final de la Copa del Mundo. Pero también debido a su decisión de apartar de la selección al antiguo capitán, Johann Vogel.

Al inicio de su andadura en el combinado nacional, Köbi Kuhn no vaciló en dejar a dos pesos pesados del grupo en el banquillo: Stéphane Chapuisat y Stéphane Henchoz. Sin olvidar sus diferencias -que hoy parecen haberse arreglado- con el delantero, Blaise Nkufo.

Calma y sinceridad

Desde hace casi un año, los rumores hablan de un vestuario dividido que ha llevado al nombramiento de un 'manager', Adrian Knup, con el fin de facilitar las relaciones entre el veterano entrenador y los jugadores.

Los jugadores del equipo nacional consultados por swissinfo apoyan su labor. "Hace ya siete u ocho años que lo conozco y nunca he tenido ningún problema con él. Es una persona sincera y honesta", comenta el capitán, Alex Frei.

"Dice lo mismo aunque estés o no delante de él. Su discurso es claro e idéntico. Así que no hay grandes sorpresas. Por ejemplo, pronto anunció que dejaría el cargo tras la Eurocopa para disipar posibles dudas", explica Johan Djourou.

Para Ludovic Magnin, las actuaciones de la selección helvética bajo la batuta de Köbi Kuhn hablan por sí mismas y le convierten en el mejor entrenador que Suiza haya conocido. "Además, ha logrado construir un verdadero grupo. Le puedo asegurar que el ambiente en el equipo actualmente no tiene nada que ver con el del año 2000 cuando llegué".

"Pienso que la gente que critica a Köbi Kuhn hoy es la misma que le echaba flores durante el Mundial", opina Philippe Senderos. "No ha cambiado, es la visión de los otros la que se ha transformado".

Falsa imagen

La figura paternal de la nación puede llegar a su fin, pero qué importa. A pesar de sus aires de bonachón, a Köbi Kuhn nunca le han engañado. "De héroe a villano sólo hay un paso", afirmaba antes de disputar la Eurocopa 2004 de Portugal.

Tras el anuncio de su marcha y su sustitución por el alemán Othmar Hitzfeld, se liberará de toda presión. Por primera vez, podrá formar el equipo nacional a su gusto, sin ningún riesgo de ser castigado.

Según diversas personalidades del mundo del fútbol que lo han conocido en su época de jugador, "Köbi Kuhn es un hombre temperamental".

"Encuentro absolutamente genial la manera con la que ha sabido jugar con su imagen durante todos estos años. El Köbi 'oficial' no es el que yo conozco", señala el antiguo internacional y entrenador, Umberto Barberis.

Los simples recuerdos de dos episodios sostienen la idea y permiten dudar de su imagen de abuelo bonachón: El primero se remonta al Mundial de 1966 en Inglaterra.

Antes del primer partido de la competición contra Alemania, Köbi Kuhn y el defensa Werner Leimgruber salieron de noche y llegaron muy tarde al hotel de concentración. Fue el 'escándalo de Sheffield'. Ambos fueron suspendidos y no participaron en el encuentro que Suiza perdió por 5 a 0.

Doce años después en Noruega, una vez más fue culpable de no haber respetado el toque de queda. Köbi Kuhn, acompañado esta vez de Joko Pfister, fue excluido de la selección antes de ser finalmente rehabilitado. Un episodio recordado como la 'Noche de Oslo'.

Sheffield, Oslo y... ¿Por qué no la noche de Viena para terminar triunfante la tarde del próximo 29 de junio? Como todo entrenador, Köbi Kuhn sueña sin duda con ver a su equipo ganar el título europeo.

Y puestos a soñar... ¡con celebrarlo dignamente en compañía de Werner y de Joko!

swissinfo, Mathias Froidevaux
(Traducción: Iván Turmo)

Biografía

Köbi Kuhn, nacido hace 64 años (el 12 de octubre de 1943) en Zúrich, es el primer entrenador suizo en dirigir al equipo nacional desde 1989.

En su juventud brillaba en el centro del campo del FC Zúrich, donde pasó casi toda su carrera, sin olvidar un período de apenas dos meses con el rival de la misma ciudad, el Grasshoppers.

Entre 1962 y 1977 ganó seis veces el título de Liga y cinco el de la Copa suiza. Además, fue el 'cerebro' del juego helvético en 63 partidos como internacional, incluidos dos en el Mundial de 1966.

Sustituyó al argentino Enzo Trossero al frente de la selección en junio de 2001. Es el primer preparador que ha logrado clasificar a Suiza para tres fases finales de grandes eventos futbolísticos: Eurocopa 2004, Copa del Mundo 2006 y Eurocopa 2008.

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