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La apuesta por la biotecnología

El sector de la biotecnología emplea hoy a 10.000 personas en Suiza.

(Keystone)

Después de triunfar en los sectores de la biología, la química y la ingeniería, Suiza está considerado como terreno fértil para la biotecnología.

Cinco cantones francófonos han inaugurado un nuevo polo de investigación científica y desarrollo empresarial.

Parecen reunidas las mejores condiciones para que en suelo helvético germinen las nuevas ciencias de la vida: el alto nivel de las escuelas superiores, la alta concentración de materia gris científica, el espíritu innovador de los laboratorios de investigación, las capacidades industriales.

A ello se suma la larga tradición en la microtecnología y nanotecnología de la que goza Suiza y que ya casi forma parte del ‘patrimonio genético’ de los investigadores helvéticos.

“Los suizos son campeones en lo minúsculo: esta especialización ya fue una de las claves del éxito de la industria electrotécnica y farmacéutica suiza”, subraya Benoît Dubuis, responsable de la Facultad de Ciencias de la vida de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL).

Y es que los secretos de la vida, que las biotecnologías esperan poder explicar, están contenidos en las células, en los enzimas y átomos – en partículas de dimensiones más que minúsculas.

Grandes expectativas científicas y económicas

Si el siglo XX estuvo marcado por los avances y excesos de la química, el XXI será el del progreso de la biotecnología.

Los medios científicos esperan resultados espectaculares en la lucha contra numerosas enfermedades, el mejoramiento de la alimentación, la protección del medio ambiente, la producción energética, entre muchos otros.

Los medios políticos y económicos, por su parte, aguardan índices de crecimiento espectaculares en los ámbitos empresarial y de producción industrial.

“El sector de la biotecnología ha superado mejor que otro todas las crisis de los últimos años, lo que ha reforzado el sector las nuevas tecnologías”, explica Philippe Sordet, jefe del servicio económico del cantón de Vaud.

Tres polos biotecnológicos

Suiza tiene ya hoy la mayor densidad de empresas biotecnológicas en Europa, un sector que emplea a más de 10.000 personas. El volumen de actividad alcanza los 3.000 millones de francos anuales, según el último estudio realizado por la sociedad de consultoría Ernst & Young.

En los últimos años, se han desarrollando tres polos principales: la cuenca del Lago Leman, la región transfronteriza de Basilea y el centro industrial de Zúrich.

“Para alcanzar una posición predominante a escala mundial se requiere únicamente crear clusters (agrupaciones) de investigación y desarrollo, que reúnan al sector público, las escuelas universitarias y el sector privado”, explica Benoît Dubuis.

La Suiza francófona apuesta por Bioalps

Así, a fines de junio, cinco cantones de expresión francesa inauguraron oficialmente la asociación Bioalps, destinada a promover y coordinar las actividades de unas cincuenta nuevas empresas de biotecnología y una decena de universidades e institutos superiores de investigación.

Los cantones de Ginebra, Vaud, Valais, Friburgo y Neuchâtel aspiran a crear un nuevo polo de desarrollo económico en una región que depende demasiado de la evolución de dos pilares tradicionales: la banca y la industria relojera.

De modelo les sirve Serono, que ya en 1988 fabricó el primer fármaco de la nueva generación. Desde entonces, la sociedad de Bertarelli hijo se ha convertido en líder europeo y tercer grupo mundial en el sector de la biotecnología.

“Además de favorecer las sinergias, Bioalps contribuye a tener una mayor visibilidad del sector, lo que permite participar en las principales ferias internacionales y atraer el interés de empresas extranjeras en esas regiones”, señala Bernard Soguel, jefe del departamento de economía del cantón de Neuchâtel.

Biovalley internacional

Basilea, capital suiza de la industria químico farmacéutica, no podía permanecer indiferente ante las perspectivas alentadoras que ofrece la biotecnología.

Ya en 1996, los basilenses lanzaron la asociación Biovalley, junto con la región francesa de Alsacia y la alemana de Baden-Württemberg. El programa de cooperación transnacional explota inteligentemente los fondos que concede la Unión Europea para fomentar los proyectos interregionales (Interreg).

Incluso si Novartis y Roche generan la mayor parte de las nuevas empresas de biotecnología, las autoridades de Basilea esperan poder crear, gracias a Biovalley, una alternativa de peso a los dos gigantes farmacéuticos.

Mednet en Zúrich

También el cantón de Zúrich, que dispone de una rica infraestructura científica e industrial, ha preferido aliarse con otros cantones de la Suiza central y oriental para potenciar su polo biotecnológico, denominado Mednet.

Lanzada en el 2000, la asociación se propone explotar el alto nivel científico y tecnológico de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (EPFZ).

La gran baza de Mednet es la sociedad Prionics, cuyo test para identificar rápidamente la enfermedad de las vacas locas ha sido un producto de éxito en el mundo entero.

Una apuesta por el futuro

Además de estas tres asociaciones, la biotecnología suscita interés en otras regiones helvéticas.

El cantón de Berna apuesta por Berna Biotech, que figura entre las empresas más importantes del mundo en el segmento de las vacunas, mientras que el cantón Tesino tiene concentrados en Bellinzona a tres importantes institutos de investigación.

Suiza espera encontrar en la biotecnología uno de los motores de desarrollo científico y económico del futuro. Pero la apuesta por las nuevas ciencias de la vida no está exenta de riesgos.

Benoît Dubuis cita como ejemplo el sector médico farmacéutico, donde “de miles de productos probados, sólo uno sale al mercado. Y, generalmente, sólo después de un decenio de investigaciones y después de invertir cientos de millones de francos”.

swissinfo, Armando Mombelli
(Traducción: Belén Couceiro)

Datos clave

1996: nace la asociación transfronteriza Biovalley
2000: se funda Mednet en torno al polo de Zúrich
2003: cinco cantones francófonos lanzan Biolaps, fundada dos años antes por Ginebra y Vaud

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Contexto

Según el informe europeo 2003 de la sociedad de consultoría Ernst & Young, más de 200 empresas en Suiza trabajan en el sector de la biotecnología, de las cuales 130 exclusivamente en ese segmento.

Suiza tiene la mayor densidad de empresas de biotecnología en Europa. Cada año se crean unas diez nuevas. Hoy se concentran en tres polos: Basilea, Zúrich y cuenca del Lago Leman.

El sector de la biotecnología emplea a 10.000 personas en Suiza. En el 2002, el volumen de actividad alcanzó los 3.000 millones de francos.

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