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La política de seguridad alimentaria de China revoluciona el comercio de las materias primas

Cosecha de soja en Brasil: ¿Se convertirán las empresas comercializadoras de materias primas en el canal de abastecimiento de alimentos en China? Keystone / Andre Penner

El principal grupo agroindustrial chino, COFCO, prevé fusionar algunas de sus operaciones con su división de comercio internacional que tiene sede en Ginebra. Esta perspectiva está causando un gran revuelo en un sector dominado durante mucho tiempo por los grupos occidentales.

Este contenido fue publicado el 31 mayo 2021 - 11:00
Paula Dupraz-Dobias, swissinfo.ch

Desde su creación en 2014, el grupo chino COFCO International (CIL) ha causado revuelo en el comercio global. En primer lugar, porque su principal accionista es la empresa estatal COFCO Corp. Y en segundo lugar, porque China muestra grandes ambiciones en el abastecimiento de materias primas. Estos factores han generado dudas sobre cómo logrará la empresa acceder directamente a las existencias mundiales de alimentos.

Los titanes del negocio, Archer Daniel Midlands, Bunge, Cargill y Louis Dreyfus, que controlan hasta el 90% del comercio mundial de granos, no han tardado en darse cuenta de lo que eso significa.

La primera incursión de CIL en el negocio alimentario fue la adquisición de las argentinas Nidera y Noble por 4 000 millones de dólares (3 700 millones de francos suizos). Siete años después, la empresa matriz COFCO Corpo tiene previsto fusionarEnlace externo algunas de sus unidades nacionales de comercio y procesamiento de alimentos con su poderosa división de comercio en Ginebra. Según Bloomberg, la fusión se produce antes de que el nuevo grupo realice una oferta pública inicial de 5 000 millones de dólares en Shanghái este año o el próximo.

Ambiciones globales

Desde hace una década, la creciente clase media de China demanda cada vez más materias primas. Un creciente número de los 1 400 millones de habitantes del país compran no solo automóviles y otros bienes de consumo, sino que han incorporado productos cárnicos y lácteos a su dieta y hay una mayor demanda de soja, leche y cereales. En 2019, el consumo de carne de vacuno en China aumentó un 11% y las importaciones crecieron un 60%.

El problema es que China posee solo el 10% de la tierra cultivable del mundo, pero tiene casi 20% de la población, por lo que garantizar la seguridad alimentaria es una de las principales prioridades políticas de Pekín. Las fluctuaciones de los precios mundiales, así como las tensiones climáticas en las zonas de China en las que tradicionalmente se cultivaba la soja han llevado al país a mejorar su abastecimiento.

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La Franja y la Ruta geoestratégica -iniciativa china para estimular el desarrollo y el comercio a partir de un plan que comprende a más de 60 países-, fue creada con el objetivo de proporcionar a China la red de transporte necesaria para enviar y recibir mercancías de otros países.

La creación de CIL forma parte de esta estrategia china de internacionalizar sus empresas y garantizar la seguridad alimentaria nacional. Según el exdirector ejecutivo de CIL, Chi Jingtoa, este grupo comerciante de materias primas pretende "convertirse en un verdadero agronegocio global".

La adquisición de Nidera y Noble por parte de COFCO Corp fue un paso para cumplir este objetivo. Esta transacción dio a la empresa china el acceso a los granos de Sudamérica –incluidos la soja y el maíz, que se usan como alimento para animales – y a plantas de procesamiento en Asia. Con ello, China adquirió la capacidad de abastecerse directamente de los agricultores, rompiendo las cadenas de suministro tradicionales, en las que las empresas comercializadoras son intermediarias entre los productores y los consumidores.

CIL informó que comercializó 106 millones de toneladas de materias primas en 2018 y se propuso aumentar la cantidad de cultivos que compra directamente a agricultores fuera de China a más de 60 millones de toneladas para 2022, un dato que supera largamente los 40 millones que adquirió tres años antes.

En 2018, la nueva empresa china especializada en el comercio de productos alimentarios se había convertido ya en el principal exportador de soja de Brasil, superando a Cargill, ADM y Louis Dreyfus, lo que disparó la producción.

Esta expansión le ha generado críticas. La creciente demanda de soja ha provocado un aumento de la deforestación en Brasil y Paraguay, países donde CIL se abastece de este producto, lo que genera dudas sobre la trazabilidad del comerciante chino.

Las noticias de lazos más estrechos con COFCO despiertan nuevas dudas sobre el papel que desempeñará CIL en el futuro. Por ejemplo, debido a su asociación con el gigante estatal COFCO, CIL ya es beneficiaria de préstamos a bajo costo respaldados por el Estado para realizar adquisiciones en el extranjero.

“Hubo un gran debate en el seno de COFCO International sobre si competiría con los cuatro grandes o se quedaría solo como una empresa de abastecimiento para China. Ahora mismo, es difícil saber cuál será la conclusión", afirma Ivo Sarjanovic, profesor del programa de comercio de materias primas de la Universidad de Ginebra. "Creo que los últimos movimientos de COFCO se encaminan hacia el objetivo de convertirse en un abastecedor de China y no en un competidor para las otras grandes empresas".

Algunos temen que la futura fusión impida a los principales competidores vender en China, ya que la empresa matriz tiene acceso directo a los productores y consumidores de alimentos del país.

Probemas de crecimiento

A la luz de las estadísticas disponibles, COFCO no estaría aún en capacidad de disputar las primeras plazas a sus competidores. Necesita algo más que una agresiva estrategia de fusiones y adquisiciones para rivalizar con los grandes contendientes del sector. Sin embargo, cotizar en bolsa sí acercaría a COFCO a Louis Dreyfus y Olam de Singapur, aunque no alcance a Cargill, Bunge y ADM.

En 2019, COFCO International facturó 31 000 millones de dólares provenientes de la comercialización de 114 millones de toneladas de productos agrícolas. Ese mismo año Cargill facturó 114 000 millones de dólares y Louis Dreyfus, 36 000 millones.

El objetivo inicial de COFCO era convertirse en el líder mundial del sector del comercio agroalimentario en 2020, cosa que aún no ha logrado.

CIL, con sede en Ginebra, ha tenido que aprender a integrarse en el sector. En el momento de su compra, la prensa informó que Nidera tenía un agujero de 150 millones de dólares en sus cuentas ocasionado por sus operaciones en Brasil. Y los fiscales brasileños alegaron condiciones laborales que rozaban la esclavitud en la empresa.

En la sede suiza ha habido cambios de plantilla. Sarjanovic, un excomerciante de Cargill, afirma que después de la adquisición de las dos empresas argentinas el estilo de gestión pasó de ser occidental a chino. La adaptación cultural fue un verdadero reto, dice. CIL tuvo que combinar los estilos de gestión de Nidera, Noble y ADM (de donde procedía gran parte del personal de las anteriores empresas) con el de la nueva compañía, que pretendía “homogeneizar” los enfoques.

Un exempleado norteamericano de CIL, que pide el anonimato, ha confirmado a SWI swissinfo.ch que se produjo un gran choque cultural cuando la nueva dirección tomó el control en Ginebra.

Sin embargo, para generar certidumbre en su brazo occidental, cuando adquirió las dos sociedades, CIL declaró que "la gerencia local fue contratada en el mercado suizo”. Actualmente, unos 200 empleados trabajan en la sede de Ginebra.

CIL no ha respondido a las solicitudes de entrevista para conocer detalles sobre su fusión y la composición de sus equipos.

La presión de la opinión pública

A medida que COFCO consolida sus planes, algunos consideran que su estrategia “del campo a la mesa” (también empleada por otros grandes comerciantes) responde a la presión de la opinión pública para que las empresas asuman plenamente sus responsabilidades.

Preguntada sobre los planes de la empresa china, Florence Schurch, secretaria general de la Asociación Suiza de Comercio de Materias Primas y Transporte Marítimo (STSA), confirma que existe una creciente tendencia a controlar toda la cadena de suministro porque crece el escrutinio público sobre las acciones de los comerciantes.

Un ejemplo es la reciente iniciativa popular “a favor de empresas responsables” que se votó en Suiza: exigía que las multinacionales suizas tuvieron que responder por las violaciones de los derechos humanos o de las normas medioambientales que cometen en el extranjero. La iniciativa fracasó, porque no obtuvo el apoyo de la mayoría de los cantones.

“Es normal que los comerciantes intenten controlar toda la cadena de suministro porque los grupos de la sociedad civil esperan que actúen de forma responsable. Pero no pueden rendir cuentas si no tienen el control”, explica Florence Schurch.

Ante las crecientes críticas, CIL ha anunciado que quiere conseguir una trazabilidad integral en 2023.

ADM, Bunge, Louis Dreyfus Commodities no han respondido a las solicitudes de entrevista para incluir sus posiciones en este artículo. Cargill ha señalado que no comenta cuestiones relacionadas con las decisiones de otras empresas.

Traducción del inglés: Andrea Ornelas

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