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La victoria de Hamás no causa sorpresa

Un palestino celebra la victoria de Hamás.

(Keystone)

Las comunidades palestina e israelí en Suiza confiesan que contaban con la victoria del grupo radical islámico en las elecciones palestinas.

La abrumadora victoria de Hamás sobre el partido Fatah supone una oportunidad de cambio, aunque también podría obstaculizar el proceso de paz, opinan.

Los resultados todavía no oficiales dan a Hamás como el vencedor por abrumadora mayoría de las elecciones legislativas, celebradas este miércoles en la Autoridad Nacional Palestina, las primeras en diez años.

El primer ministro Ahmed Qurei, del partido oficialista Fatah, admitió su derrota y anunció que encargará a Hamás la formación de Gobierno.

En un comunicado emitido este jueves, el Ministerio suizo de Asuntos Exteriores se felicita del desarrollo pacífico de las elecciones y pide a todos los partidos que renuncien a la violencia y respeten la ley.

Victoria esperada

Los resultados de los comicios suponen un vuelco espectacular en el panorama político, que durante décadas permaneció bajo el férreo control de Fatah, partido que fundara el antiguo líder palestino, Yasser Arafat.

"Yo contaba con una victoria del bloque conservador (Hamás)", declara a swissinfo Ahmed Benani, presidente y miembro fundador del Observatorio Internacional de Asuntos de Palestina (OIAP), con sede en Lausana.

"Tras la desastrosa actuación de la Autoridad Nacional Palestina y su fracaso en sacar adelante el proceso de paz, resultaba lógico que la gente se identificara con un movimiento de fuerte contenido social y religioso y lo designara para asumir el poder", precisa el politólogo.

Tampoco Yves Kugelmann, editor del semanario judío Tachles, de Zúrich, se muestra sorprendido. Aunque el resultado es incómodo para Israel, Tel Aviv no tendrá más remedio que aceptarlo, opina.

"Israel no puede ignorar el resultado. Los palestinos han votado en unos comicios que se han desarrollado democráticamente y han elegido a Hamás, pero no por ser un grupo terrorista. Creo que los observadores y la comunidad internacional deben tomarse en serio los resultados electorales".

Transformación

Los analistas suizos sostienen que, tras su victoria electoral, Hamás tiene ahora la oportunidad de dejar de ser un grupo militar para convertirse en una fuerza política comprometida con el proceso de paz.

Según Viktor Kocher, experto suizo en Oriente Medio, Hamás podría ganar credibilidad si renuncia a los ataques contra civiles.

"No creo que Hamás deponga las armas, aunque en el pasado sus ataques se limitaban a blancos militares israelíes. Estimo que esto planteará problemas a los europeos y americanos, si siguen insistiendo en la violencia."

Benani, por su parte, considera que en la mente de los palestinos, Hamás ya se ha despojado de su pasado violento y se ha redefinido como una institución respetable.

Kugelmann confía en que Hamás renuncie a la violencia contra Israel y, a cambio, entable la vía del diálogo diplomático.

"Espero – aunque no quiero parecer ingenuo – que Hamás opte por un cambio, ahora que ya no está en la oposición", apunta.

Según los observadores, ahora Israel tendrá que replantearse su negativa a no entablar negociaciones con el grupo islamista.

El presidente de la Asociación Suiza-Palestina, Daniel Vischer, va incluso más lejos y afirma que, tras la victoria de Hamás, el gobierno israelí se verá presionado para hacer concesiones a los palestinos.

El gobierno de Tel Aviv, que encabeza Ehud Olmert, reconoció que la creación de un Estado palestino independiente es la única vía para garantizar el futuro de Israel, destaca Vischer.

swissinfo

Datos clave

El grupo radical islamista Hamás obtiene la mayoría de los 132 escaños parlamentarios en las elecciones palestinas.

El partido Fatah del presidente Mahmud Abbas pasa así a la oposición.

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Contexto

El Ministerio suizo de Asuntos Exteriores es partidario de que todos los partidos políticos en los territorios palestinos ocupados sean integrados en el proceso de paz.

La condición es que respeten el derecho internacional y los acuerdos de Oslo.

El movimiento Hamás no está prohibido en Suiza.

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